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Ya lo había hecho Darío Benedetto después de la derrota ante River en la Bombonera. "Ellos jugaron como se juegan los clásicos y nosotros no", fue la frase que utilizó el delantero para destapar la olla caliente del vestuario boquense.

En Córdoba, a más de 700 kilómetros de la frustración que se vivió en el Alberto J Armando, los de Guillermo Barros Schelotto volvieron a sufrir otro duro golpe al quedar eliminados de la Copa Argentina ante Gimnasia.

En este contexto, el primero que se hizo cargo del crítico presente del equipo fue Carlos Izquierdoz, uno de los centrales que llegó para darle mayor solidez a la defensa porteña. "Hicimos lo que teníamos que hacer, pero el rival nos superó en actitud. El rival jugó como una final, pero nosotros no", analizó el defensor y agregó: "Queríamos ganar porque nuestro objetivo era seguir en los tres torneos".

Su mirada analítica se basó en la postura que tuvo cada uno de los protagonistas en el duro duelo de los octavos de final del torneo federal. "Generamos algunas situaciones, pero fueron muy forzadas. Ellos estuvieron bien parados y se plantaron como 11 hombres dentro de la cancha. Los partidos no se ganan con nombres, sino con hombres", dijo el ex Lanús en diálogo con TyC Sports y concluyó: "Estoy caliente, porque no me gustó cómo se dieron las cosas. Hay que estar más unidos que nunca, porque esto nos tiene que servir para saber que los partidos no se ganan con la camiseta. Hay que cambiar la actitud".

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