La acción de la polémica sucedió a los 25 minutos del segundo tiempo. Cruzeiro apretaba en busca del empate ante Boca y llegó el centro al corazón del área. Esteban Andrada salió a despejar con los puños y Dedé, que ya se había impulsado para intentar cabecear, terminó cabeceando… el mentón del portero del Xeneize, que cayó noqueado. Incluso, el 26 del conjunto de Belo Horizonte fue el primero en pedir asistencia para su adversario.

Se trató de un choque fortuito, pero que le generó un corte profundo a Andrada en su boca, por lo que demoró alrededor de tres minutos en reponerse. En el banco local hubo susto. Incluso, Guillermo Barros Schelotto frenó los cambios por si debía reemplazar al lesionado por Agustín Rossi. Sin embargo, el ex Lanús continuó en el juego.

Fue un golpe impactante, pero parecía quedar en una anécdota… Hasta que el árbitro Eber Aquino se acercó a la pantalla dispuesta en el campo de juego para analizar la jugada apelando al VAR, que se incorpora a la Copa Libertadores a partir de esta instancia de cuartos de final. Y la sorpresa fue mayor cuando decidió… expulsar a Dedé.

Se trató de una pésima determinación del juez paraguayo, dado que el choque no tuvo identidad de falta. La Asistencia Arbitral por Video sólo le sugiere revisar la acción al árbitro, pero el que interpreta mal es la autoridad principal.

El análisis es subjetivo. En este caso, Aquino entiende que el defensor busca el balón con fuerza excesiva, desentendiéndose del físico del adversario. El reglamento exige que se interprete desde el espíritu del juego. Y es allí donde reside la falla más grosera del árbitro.

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