River necesitó de una verdadera obra de arte para romper con su sequía de 412 minutos sin goles. Una combinación de primera terminó en el 1-0 del Millonario ante Racing, en el gol de Lucas Pratto que le permitió un desahogo especial, luego del cruce que protagonizó con algunos hinchas luego del partido ante Argentinos por la Superliga.

Iban 10 minutos del partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores cuando, tras haber perdido una oportunidad clara de gol, River volvió a intentar. Ignacio Fernández profundizó para Santos Borré quien, tras aguantar el balón de espaldas, cedió para el ingreso de Quintero. El enlace colombiano cedió hacia atrás para la aparición del Oso, quien no perdonó con un derechazo furibundo.

Enseguida, Pratto, de 30 años, descargó toda su furia en el festejo: pateó un banquito de fotógrafo y, mientras recibía el abrazo de sus compañeros, gritó su conquista de cara a la tribuna.

En el 0-0 ante Argentinos, el último sábado, había vivido un momento incómodo: cuando se retiraba del campo de juego, desde las tribunas un grupo de hinchas comenzó a insultarlo. "Hacé un gol, mercenario", le gritaron, lo que provocó que se quedara observando a sus agresores y que amagara con responderles, pero un asistente se lo llevó para que la escena no finalizara peor.

Ante Racing, el hombre de los 14 millones de dólares le puso fin a la extensa sequía que aquejó al conjunto de Gallardo y condimentó el clásico copero.

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