El inverosímil origen de 10 de las canciones de cancha más populares

Hits olvidados, jingles publicitarios o modas efímeras: las increíbles bases musicales de algunos de los himnos de la tribuna

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(DyN)
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Con la melodía creada por el artista argentino Sheriko en auge (la que le aporta el son al hit del verano contra Mauricio Macri), el origen de las canciones que se escuchan en las canchas volvió a transformarse en un tema recurrente de conversación.

Cómo el tema "Es tiempo de alegrarnos", acuñado en la década del 70, fue tomado por las tribunas y adaptado para manifestarse alrededor de la pelota, y hoy deriva en el grito de protesta "Mauricio Macri, la p… que te parió", es un misterio del ingenio argentino.

Ahora bien, la base musical para respaldar las letras de cancha muchas veces tiene un origen increíble. Desde hits olvidados, pasando por jingles publicitarios y terminando en canciones pasatistas que son rescatadas del ostracismo, justamente, por el tablón.

Aquí, repasamos los orígenes de 10 de las canciones de cancha más populares

"Boby, mi buen amigo", es un tema que nació en una publicidad de los 80, que era parte del operativo veraniego Sol. Boby, claro, era un perro. El nombre del can fue rápidamente reemplazado por el de los equipos, y el "esta campaña volveremo' a estar contigo" inundó las canchas.

"It's a heartache" o "Es un dolor de corazón", es un hit de los 80 que popularizó Bonnie Tyler. La británica jamás se habrá imaginado que su tema se iba a transformar en una especie de grito de guerra de las parcialidades enojadas con sus jugadores con el "la c… de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie".

El que será el himno de los fanáticos de la Selección en Rusia (y lo viene siendo desde el último título en 1986) nace a partir de un éxito popular como "Zapatos rotos", de Los Náufragos. El inicio de la melodía nutre el "volveremos, volveremos, volveremos otra vez, volveremo' a ser campeones, como en el 86".

Una de las creaciones de la mítica banda Creedence fue la canción Bad Moon Rising. En el siglo XXI, la hinchada de San Lorenzo la rescató para hacerla cantito. Y los aficionados argentinos la llevaron fronteras afuera en el Mundial 2014, con el "Brasil, decime qué se siente…".

"Let the sunshine in", de Quinta dimensión o, en español, "Deja que entre el sol", en Argentina mutó en el  "Soy de River", o de Boca, o del club que convoque la pasión del que la entone.

"Moliendo café", de Hugo Blanco, también se escucha en todos los estadios, en muchos casos con acompañamiento musical, con la ayuda de trompetas.

"Candombe a José" es el del "Yo te sigo a todas partes adonde vas, cada vez te quiero más", también entonado por todas las hinchadas

Si el "Pican, pican los mosquitos" es la canción burlona de muchas infancias, en los estadios también sirve para azuzar… rivales. Sobre todo cuando hay paternidad deportiva en el medio, con el "que nacieron hijos nuestros, hijos nuestros morirán".

Ícono de la música disco, Gloria Gaynor marcó una época con el "I love you baby". La bola espejada imaginaria ganó las canchas con el, apelando al cancionero de River como ejemplo, "Vamos los Millo, hay que poner un poco más de huevo". Porque puede ser cumbia, electrónica, rock o folclore: la creatividad de las tribunas, quedó claro, no discrimina.

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