El Museo Británico muestra el Tapiz de Bayeux desplegado luego de “una coreografía de 18 horas”

La obra medieval salió de Francia por primera vez en 900 años y llegó a Londres tras un viaje ultrasecreto. Abrirlo demandó 27 etapas, con un centenar de especialistas pendientes de cada pliegue

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El despliegue del tapiz de Bayeux requirió 18 horas de trabajo y una operación de 27 etapas con conservadores franceses y británicos
El despliegue del tapiz de Bayeux requirió 18 horas de trabajo y una operación de 27 etapas con conservadores franceses y británicos

El tapiz de Bayeux llegó al Museo Británico de Londres tras casi un milenio fuera de la tierra donde fue creado, y su despliegue equirió 18 horas de trabajo sostenido por un centenar de conservadores franceses y británicos. La bordadura medieval, de 70 metros de largo, abandonó Francia por primera vez en siglos para protagonizar una de las exposiciones más esperadas en la historia del museo.

Según informó The Times, el proceso de extracción del tapiz de su caja de transporte se llevó a cabo el jueves a puerta cerrada, en una operación de 27 etapas que un testigo calificó como “hipnótica”. El silencio reinó en la sala, interrumpido únicamente por los comandos en francés del líder del grupo: “uno, dos, tres, tac”, que marcaban cada movimiento mínimo. Millie Horton-Insch, experta en bordado y curadora de la exposición, describió el proceso como “dolorosamente lento” y expresó su “más profunda admiración” por los colegas que se ofrecieron como voluntarios.

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El viernes por la mañana, Catherine Pégard, ministra de Cultura de Francia, recorrió la galería del Museo Británico para conocer el espacio que albergará la obra. La acompañaron George Osborne, presidente del Museo Británico, y Michael Lewis, curador de la exposición, quien se mostró “aliviado” al comprobar que el tapiz había “viajado bien” sin “señales evidentes de daño”. Algunas secciones de la bordadura, que narra en 58 escenas la conquista normanda de Inglaterra en 1066, fueron descubiertas ante los visitantes. La escena de la flecha en el ojo del rey Harold, no obstante, permaneció cubierta.

La operación de despliegue implicó primero extender a lo largo de toda la galería el “paravent” plegable que había permitido transportar el tapiz en forma de acordeón desde el oeste de Francia, guardado en un doble estuche diseñado para limitar vibraciones y mantener niveles constantes de temperatura y humedad. Luego, la pieza fue transferida a una viga de poleas y alineada con las mesas móviles de la vitrina. Stijn Verstraete, director general de la empresa belga Meyvaert y creador de la vitrina de dos millones de libras esterlinas (más de 2.600.000 de dólares), describió el conjunto como “una obra de arte performativa y coreografiada”. La vitrina, compuesta por 25 módulos —cada uno con el peso de un automóvil familiar pequeño—, forma una unidad herméticamente sellada, a prueba de golpes, impermeable, insonorizada y con mínima reflectividad.

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La ministra de Cultura de Francia, Catherine Pégard (centro), escucha a Michael Lewis (segundo desde la izquierda), curador principal de la exposición, durante una visita al Museo Británico
La ministra de Cultura de Francia, Catherine Pégard (centro), escucha a Michael Lewis (segundo desde la izquierda), curador principal de la exposición, durante una visita al Museo Británico

De acuerdo con The Times, el lunes los conservadores completarán el alisado de las “barrigas” —pliegues y arrugas del tejido— antes de que las mesas sean introducidas en la vitrina y se reconecten los dispositivos Miniclima que regulan la humedad. El personal del museo y sus colegas franceses, que permanecerán en el Museo Británico hasta mediados de agosto, continuarán la revisión del estado de la pieza durante las próximas semanas. Unas 20 cámaras de seguridad vigilarán la obra a lo largo de toda su extensión.

Catherine Pégard calificó el préstamo como “un momento muy importante en la historia de nuestros dos países” y aseguró que el tapiz “llegó en excelente estado”. Describió el traslado como una “empresa titánica” y una “hazaña técnica”, y destacó que las preocupaciones de los conservadores franceses sobre los riesgos del traslado habían sido disipadas por el trabajo conjunto de los equipos a lo largo del último año. “La pericia, el trabajo de los científicos, el logro técnico del transporte, la construcción del cajón, la construcción de la vitrina: todos los pasos que hemos superado durante este año han despejado las dudas sobre la legitimidad de presentar el tapiz al público británico”, declaró.

Los conservadores completarán el alisado del tapiz de Bayeux y mantendrán la revisión de su estado con unas 20 cámaras de seguridad
Los conservadores completarán el alisado del tapiz de Bayeux y mantendrán la revisión de su estado con unas 20 cámaras de seguridad

La ministra también abordó la expectativa generada en torno a otros préstamos de obras maestras francesas. Descartó de plano cualquier posibilidad de que la Mona Lisa cruce el Canal de la Mancha en un futuro próximo. Señaló que el préstamo de la obra de Leonardo da Vinci a Estados Unidos en los años sesenta respondió a “un momento muy particular de la historia franco-estadounidense”, propiciado por la relación entre los presidentes Charles de Gaulle y John F. Kennedy, y que la esposa de este último, Jackie Kennedy, sedujo al entonces ministro de Cultura, André Malraux, en una cena en la Casa Blanca. La pintura también fue prestada a Japón en 1974.

El tapiz, que tiene 627 personajes y 737 animales representados en hilo de lana sobre lino, fue creada con toda probabilidad en los alrededores de Canterbury en la década de 1070. Su historia de custodia es azarosa: permaneció durante siglos en un cofre de madera en la sacristía de la catedral de Bayeux; en la década de 1790, tras la Revolución Francesa, estuvo a punto de ser cortada para fabricar lonas de carros militares; y durante la Segunda Guerra Mundial fue trasladada primero al sótano de un hotel y luego al Museo del Louvre por orden de los nazis.

La exposición, que se inaugurará el 10 de septiembre y se extenderá hasta el 11 de julio de 2027, ya acumula 100.000 entradas vendidas para sus primeros cuatro meses. El curador Michael Lewis adelantó que la muestra incluirá proyecciones visuales de pequeñas áreas del tapiz y “algo de sonido” con el propósito de “dar vida” a la obra. El curador advirtió que muchos visitantes asumen que el tapiz trata exclusivamente sobre la batalla de Hastings, cuando en realidad esas escenas representan solo el último tercio de la pieza. “Hay muchos eventos previos. Algunos serán familiares para la gente y otros no, y eso tendrá que explicarse para ayudarles a comprenderlo”, señaló. Osborne informó a la ministra francesa que un millón de personas visitarán la exposición en total, entre ellas el presidente de Francia Emmanuel Macron y el rey Carlos III, quienes la inaugurarán oficialmente en septiembre. El museo prevé recibir alrededor de 300 visitantes por hora, con entradas que alcanzan un precio máximo de 33 libras esterlinas (unos 44 dólares) por una visita de 40 minutos.

Con información de: AFP

[Fotos: Toby Shepheard / AFP]

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