Miguel Hernández no fue fusilado para evitar otro caso Lorca

El historiador sostiene que el franquismo evitó otro escándalo como el de García Lorca y convirtió la rebaja de castigo en una forma indirecta de acabar con su vida

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Miguel Hernández murió en 1942 enfermo de tuberculosis y, según su biógrafo, en la cárcel no había ni algodón para limpiar las heridas que le provocaba la enfermedad
Miguel Hernández murió en 1942 enfermo de tuberculosis y, según su biógrafo, en la cárcel no había ni algodón para limpiar las heridas que le provocaba la enfermedad

Miguel Hernández fue una víctima de la dictadura, que por puro interés le conmutó la pena de muerte para evitar otro caso como el de la repercusión que tuvo el asesinato de García Lorca”, ha dicho a esta agencia el historiador Mario Amorós, autor de la biografía Un poeta en la Historia: Vida de Miguel Hernández (Akal).

“No hacía falta fusilarlo, con conmutarle la pena por la de treinta años y un día en unas circunstancias como las que tenían las cárceles españolas equivalía a una condena a muerte de manera indirecta; en la cárcel en la que estaba no había ni algodón para limpiar las heridas que le provocaba su enfermedad”, ha señalado el biógrafo sobre las circunstancias de la muerte del poeta en 1942, enfermo de tuberculosis.

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La viuda del poeta, Josefina Manresa, escribió al diplomático chileno Germán Vergara Donoso, amigo del poeta y quien le había reclamado por carta detalles de su trágico fallecimiento, a lo que respondió con una carta que decía:

“En primer lugar, le diré que más que otra cosa lo que hicieron con él fue asesinarlo. Le dieron una muerte lenta y dolorosa, sistema muy peculiar en esta gente sin entrañas porque hubieron (sic) mil medios para poder haber evitado su muerte, pero como les estorbaba y lo que querían era quitarlo del medio pues desde el principio fue mal atendido. Las curas las hacían con trapos para que se infectaran. Le operaron y el tratamiento por el estilo”.

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Mario Amorós: “Reconstruir los últimos días de Víctor Jara ha sido muy duro”
Mario Amorós afirmó que Miguel Hernández fue una víctima de la dictadura franquista, que le conmutó la pena de muerte para evitar otro caso con la repercusión del asesinato de García Lorca

Esa carta de Josefina Manresa ha sido hallada por Mario Amorós en el Fondo Documental Germán Vergara Donoso del Archivo Nacional de Chile, un testimonio hasta ahora inédito que constituye uno de los principales aportes documentales de esta nueva biografía.

El historiador, que es también autor de biografías de Dolores Ibarruri Pasionaria, Salvador Allende, Víctor Jara y Pablo Neruda, ha mencionado también como base documental de su investigación un informe de media docena de páginas conservado en el Archivo General Militar de Ávila, de junio de 1940, que deja constancia de que al poeta se le conmutó la pena de muerte por la de prisión por “la escasa trascendencia” de los hechos de que se le acusaba.

Voluntad de exterminio

Mario Amorós ha asegurado que de “la crueldad y la voluntad de exterminio del régimen franquista hay documentos de sobra”, pero que en este caso esa crueldad se hizo patente porque, aun admitiendo “la escasa trascendencia” de las acusaciones, se le dejó morir en circunstancias penosas “para evitar situar al poeta en el paredón”.

Primera biografía del poeta escrita por un historiador, la de Amorós analiza tanto la vida como la obra de Miguel Hernández, a quien califica de “poeta esencial e imprescindible”, además de autor de algunos de “los grandes poemas de la literatura española”, como “Aceituneros” y “Las nanas de la cebolla“.

Miguel Hernández
Un informe de junio de 1940 conservado en el Archivo General Militar de Ávila dejó constancia de que a Miguel Hernández se le conmutó la pena de muerte por la escasa trascendencia de las acusaciones

Su vida se distinguió por “una vocación inmensa de dedicarse a la literatura”, para lo cual tuvo que sobreponerse incluso a la oposición de su propio padre y superar los orígenes humildes que le hicieron abandonar los estudios con quince años, según el biógrafo.

“Su poesía refleja los sentimientos humanos de amor, esperanza, libertad”, ha añadido Amorós, para quien uno de los principales rasgos humanos de Miguel Hernández fue lograr convertirse en un gran poeta partiendo de unas raíces tan humildes, así como haberse propuesto ser un escritor en todos los sentidos, como demuestran sus seis obras de teatro y los artículos y reportajes que escribió durante la Guerra Civil.

Amorós ha asegurado que el título de su biografía pretende incidir en cómo la “Historia” marcó al propio poeta y a toda una generación que vivió la República, intervino activamente en la Guerra Civil y padeció “la represión brutal de la dictadura”, y ha desmentido algunos tópicos “como el supuesto abandono del que fue víctima al final de su vida por parte de Rafael Alberti y María Teresa León”.

Fuente: EFE.

Fotos: Fundación Miguel Hernández/ Europa Press; EFE/ Elvis González; archivo.

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