
Niña Pastori publica este viernes Color Fania, un disco con once versiones en las que mezcla salsa y flamenco para homenajear a Fania Records, el sello discográfico que más impulsó este género caribeño en los años sesenta.
“La música es el idioma universal y es importantísimo estar unidos. Aunque estemos cada vez más solos y nos estén invitando a ello todo el rato es importante unirnos, y más que colaborar, alimentarnos en el arte. Es importante fusionar el arte para que no muera”, describe la cantante.
PUBLICIDAD
Este es un disco de once versiones, entre ellas El Gran Varón compuesta por Omar Alfanno e interpretada por Willie Colón en 1989; el mítico Bamboleo de Gipsy Kings de 1987; Periódico de ayer; Plástico, de Rubén Blades y Willie Colón; Bemba colorá, de Celia Cruz; Incomprendido, de Ismael Rivera o Me voy ahora, de Ismael Miranda.
Todas se han escuchado antes y fueron producidas por el sello Fania Records, pero en Color Fania, Niña Pastori (Cádiz, 1978) aporta su tono, su flamenco, su propio color.
PUBLICIDAD
No es la primera vez que la artista se acerca a este u otros géneros similares o hace un álbum de versiones. Ya lo hizo en 2006 con Joyas prestadas, en el que versionó, entre otras, canciones como Vivir sin aire de Maná. Además, múltiples son sus colaboraciones con artistas latinoamericanos como es el caso de Juan Luis Guerra y Rubén Blades, entre otros, en su disco Ámame como soy de 2015.

“Siempre nos hemos identificado entre géneros, no es algo que aparezca de repente porque, como decimos siempre, la salsa y el flamenco son como primos hermanos”, y de hecho —explica— en ambos “hay mucho en el ritmo, mucho en la alegría del escenario y la fuerza de las canciones”.
PUBLICIDAD
Y añade: “La salsa es muy espontánea, muy de dejarse llevar y soltar y en el flamenco también hay mucha espontaneidad e inspiración del momento. Luego también son músicas de raíz, músicas de pueblo y de la raza, de razas sufridas, de gente que no lo tiene nada fácil en la vida”.
Para Color Fania —grabado entre Miami y España y producido por el colombiano Casta— la colaboración entre artistas de la salsa y su equipo ha sido fundamental, pero el proceso de creación no ha estado exento de dificultades. “Siempre es difícil. Hacer una cosa bonita, sobre todo cuando te sales de lo tuyo, no es sencillo. Siempre cuesta encontrar ese punto, pero lo he hecho siempre, para mí nunca han sido las cosas fáciles, hacer algo bonito cuesta mucho tiempo y esfuerzo”, reconoce.
PUBLICIDAD
Para elegir las canciones, Niña Pastori las ha probado todas: “Hay un refrán que dice que no hay canción fea, sino mal interpretada. Creo que todas las canciones son bonitas, que hay que buscarles el punto, pero hay veces que no se lo encuentras o no consigues dárselo. La mejor forma de elegir repertorio es probándolo en ti misma y ver qué tal sienta”.

Orgullosa de cantar ante el papa
Niña Pastori tiene programada una gira de casi una veintena de conciertos para presentar este disco, desde el 19 de junio en Cabra (Córdoba) hasta el próximo octubre, pasando por Marbella (Málaga), Sevilla o Madrid.
PUBLICIDAD
Pero primero, será una de las cantantes que actúe en Madrid ante el papa León XIV, el próximo 6 de junio al finalizar la visita al centro social Cedia 24 horas, un espacio de Cáritas Madrid de acogida y atención integral para personas sin hogar.
“Estoy muy contenta y feliz de que me hayan elegido para estar ahí en este evento tan importante, además porque es pequeñito, es reducido, es un evento para los más necesitados que hacen desde Cáritas, quienes tienen una labor extraordinaria”, subraya la artista, que ya cantó ante el papa Juan Pablo II en 2003. Tan solo interpretará una canción, que ha elegido con “total libertad”. “Poder aportar mi granito de arena con mi música es un orgullo y un honor para mí”, añade. “Siempre me siento representada con todo lo que tiene que ver con la fe. Actuar frente al papa no es cualquier cosa”, concluye.
PUBLICIDAD
Fuente: EFE
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El cierre de la saga ‘Heartstopper’ plantea el desafío de madurar sin perder la identidad
La película ‘Heartstopper Forever’ que se estrena este fin de semana, concluye la adaptación audiovisual de las exitosas novelas gráficas escritas e ilustradas por Alice Oseman

El Mundial como ‘guerra sin disparos’: ¿cómo influyen las metáforas en nuestra manera de vivir el fútbol?
Describir el juego como guerra o juicio activa marcos mentales que intensifican rivalidades, justifican agresividad y vuelven la derrota un agravio, además de condicionar la lectura del arbitraje y del VAR
‘Una belleza terrible’, una novela sobre la militancia revolucionaria, desde la Primera Guerra Mundial a las dictaduras latinoamericanas
Escrito a cuatro manos por Edurne Portela y José Ovejero, este libro reconstruye, a través de personajes y hechos reales, casi un siglo de hombres y mujeres vinculados al trotskismo que soñaron con un mundo más justo. En esta nota, un fragmento

El control de la fecundidad como disputa de poder entre la Iglesia y el Estado, del pecado al castigo
El estudio de Marjorie Coulas recorre del siglo XII al XIX el pasaje desde la jurisdicción religiosa a la justicia civil, y muestra cómo la procreación se volvió un eje de autoridad y disciplina social

Una multitud de mini-Mozarts dorados conmemora los 270 años del nacimiento del compositor
La Fundación Mozarteum encargó a Ottmar Hörl una serie de figuras de 50 centímetros y las repartió entre jardines, pabellones y la vieja vivienda del músico, con una sorpresa que busca ampliar el interés



