Murió Ezequiel Gallo, maestro de la historia argentina contemporánea

Falleció ayer, a los 83 años. Fue uno de los académicos más importantes del país y un respetado estudioso de la tradición liberal clásica. Las redes sociales se poblaron de mensajes para recordarlo

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Ezequiel Gallo
Ezequiel Gallo

Ezequiel Gallo fue un reconocido y prestigioso historiador argentino. Falleció ayer y como esas personas que dejan su marca en una obra, pero también en aquellos que lo conocieron, las redes sociales se llenaron de recuerdos, homenajes y tristeza al darse a conocer la noticia.

Nació en Buenos Aires el 23 de noviembre de 1934 y comenzó su formación en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y siguió en la Saint Antony's College de la Universidad Oxford, donde obtuvo su doctorado en Historia Moderna en 1970.

Como profesor, Gallo tuvo una trayectoria brillante, y a lo largo de su carrera combinó la enseñanza con la investigación. Las universidades de Columbia, Complutense de Madrid, Essex, Hebrea de Jerusalén, Londres, Melbourne y Oxford, el Instituto Ortega y Gasset, y, en el país se desempeñó como investigador, director y profesor emérito de la Universidad Torcuato Di Tella. Además, era miembro de las Academias de Historia y de Ciencias Morales y Políticas.

Casado con la historiadora Francis Korn y padre de Klaus Gallo -también historiador-, entre sus obras más destacadas se encuentran La Argentina del ochenta al centenario y La pampa gringa: la colonización agrícola en Santa Fe (1870-1895); Colonos en armas: La formación de la Argentina moderna, co-escrita con Roberto Cortés Conde, De la república imposible a la república verdadera, junto con Natalio Botana, y las biografías de Carlos Pellegrini y Leandro N. Alem. El académico recibió, entre otros, el Premio Houssay a la Trayectoria en Ciencias Humanas en 2009.

Su legado continará vivo en las muchísimas camadas de estudiantes que lo tuvieron como docente y mentor. Entre otros lo despidieron en las redes Lucas Llach, Eduardo Levy Yeyati, Gerardo Della Paolera, Luis Tonelli, Gerardo Aboy Carlés y Paco Reyes.

"Los que tuvimos la fortuna de contar con su guía tan rigurosa como desprendida conocimos lo que significa la palabra maestro. Con él aprendimos que la consulta en los archivos era la práctica más sana para salir del diletantismo de hipótesis peligrosamente deductivas. Con él aplicamos el implacable cedazo de la lógica argumentativa para conjugar el trabajo empírico con la interpretación. Y con él descubrimos que la pasión por la historia debía reflejarse en un lenguaje cuidado y trabajado, que los lectores encontraran atractivo", escribió su colega Fernando Rocchi.

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