Cárteles cambian de estrategia en Costa Rica: así operan con grupos pequeños

El jefe interino del Organismo de Investigación Judicial advirtió que esas redes ahora se mueven en facciones más pequeñas y buscan apoyo logístico en el país para bajar su exposición ante las autoridades

El Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación modificaron su presencia en Costa Rica con estructuras fraccionadas y servicios locales. (Crédito: OIJ)
El Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación modificaron su presencia en Costa Rica con estructuras fraccionadas y servicios locales. (Crédito: OIJ)
Guardar

Las estructuras vinculadas con el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación modificaron su presencia en Costa Rica: se fragmentan en grupos más pequeños y recurren a servicios locales para limitar su exposición ante las autoridades, según explicó el director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto. El funcionario sostuvo que las investigaciones ya no pueden analizarse solo con la idea de organizaciones centralizadas que trasladan sus estructuras completas de un país a otro.

De acuerdo con Soto, esta modalidad podría permitir que las actividades criminales continúen mediante facciones, alianzas puntuales y denominaciones distintas. También obliga a determinar, en cada expediente, si una persona pertenece directamente a una organización internacional o si tuvo una participación limitada a una tarea concreta dentro de una operación.

PUBLICIDAD

Lo que estamos viendo son estructuras fraccionadas”, dijo Soto a El Observador. El director interino señaló que la salida de los principales cabecillas del Cártel de Sinaloa derivó en facciones con liderazgos diferenciados, entre ellas las relacionadas con Los Chapitos y La Mayiza.

Servicios locales para operaciones internacionales

Según la explicación del jefe judicial, las organizaciones internacionales pueden buscar en Costa Rica grupos que aporten transporte, seguridad, combustible y apoyo logístico. Esa relación funciona como una subcontratación de actividades o servicios y no implica necesariamente que quienes colaboran integren el cártel ni que mantengan un vínculo exclusivo con una única estructura criminal.

PUBLICIDAD

Michael Soto, director interino del OIJ, afirmó que las investigaciones ya no pueden centrarse solo en organizaciones criminales centralizadas. (REUTERS/Stringer)
Michael Soto, director interino del OIJ, afirmó que las investigaciones ya no pueden centrarse solo en organizaciones criminales centralizadas. (REUTERS/Stringer)

La diferencia resulta relevante para las autoridades porque un proveedor local puede tener una función específica sin formar parte de la organización extranjera. Soto indicó ante el diario que algunos extranjeros detectados en estas investigaciones pueden ingresar al país para negociar, supervisar o desarrollar operaciones, y que en ciertos casos se comprobó que ya habían viajado a Costa Rica en varias oportunidades.

El esquema buscaría reducir la visibilidad de las redes frente a las fuerzas policiales. Para el director interino, incluso podría ocurrir que la denominación Cártel de Sinaloa dejara de utilizarse o fuera reemplazada, aunque las facciones surgidas de esa estructura mantuvieran sus actividades.

Los vínculos de esa organización con Costa Rica comenzaron a documentarse en la prensa hace 20 años y su nombre aún aparece en investigaciones y capturas por narcotráfico. La semana pasada, la Policía de Control de Drogas detuvo a cinco personas que estarían relacionadas con el Cártel de Sinaloa: cuatro costarricenses, un mexicano y un peruano, según información de El Observador.

Los operativos se realizaron en Sabana Sur, Alajuela centro y Esparza, en Puntarenas. Las autoridades incautaron tres kilos de cocaína, armas y dinero en efectivo, como parte de una investigación ejecutada por la Policía de Control de Drogas con apoyo de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos y de la Fiscalía de Narcotráfico.

Las actuaciones incluyeron allanamientos en una torre de apartamentos de Sabana Sur y en inmuebles ubicados en Alajuela y Esparza. El 27 de marzo, el OIJ también detuvo a un ciudadano mexicano identificado por los apellidos Lafarga Lerna, investigado por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa y requerido para un proceso de extradición hacia Estados Unidos.

Las organizaciones internacionales buscan en Costa Rica apoyo de transporte, seguridad, combustible y logística sin integrar necesariamente a esos proveedores al cártel. (Fuente: OIJ)
Las organizaciones internacionales buscan en Costa Rica apoyo de transporte, seguridad, combustible y logística sin integrar necesariamente a esos proveedores al cártel. (Fuente: OIJ)

Una tonelada de cocaína y una red vinculada al CJNG

El Cártel Jalisco Nueva Generación también fue vinculado este año con una causa por un cargamento de una tonelada de cocaína localizado en La Guácima de Alajuela. En agosto, las autoridades detuvieron a un venezolano de apellido Ramírez y a un nicaragüense de apellido Vidaurre, a quienes relacionaron con la operación investigada.

La Policía de Control de Drogas informó que el cargamento tenía como destino al CJNG. Más tarde, en un allanamiento realizado en Escazú, los agentes hallaron un vehículo todo terreno con un compartimiento oculto para trasladar drogas y USD 20,100 en efectivo.

Soto señaló ante la publicación que el CJNG también refleja los cambios que pueden producirse en las organizaciones criminales después de las acciones contra sus liderazgos. El funcionario citó antecedentes en México, como Los Zetas, el Cártel de Juárez y Los Caballeros Templarios, que perdieron relevancia luego de la detención de sus dirigentes.

El director interino agregó que Colombia atravesó una dinámica similar, donde las grandes estructuras identificadas durante décadas como cárteles dieron paso a organizaciones y grupos más fragmentados. Según su planteamiento, los nombres conocidos pueden cambiar, mientras las investigaciones deben concentrarse en los vínculos, las funciones y los recursos que sostienen las operaciones.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD