Se confirmó el primer caso positivo de coronavirus en la villa 31: es una mujer y está aislada

La paciente tiene 43 años, es asmática y está desempleada. Comenzó con síntomas la semana pasada y el 17 de abril fue trasladada a un hospital para continuar el tratamiento. Advierten de la problemática del hacinamiento

El COVID-19 llegó a la Villa 31 del barrio porteño de Retiro. Las autoridades locales confirmaron que el primer caso es el de una mujer “de mediana edad”, que ya fue aislada en un hospital público de la ciudad, siguiendo todos los protocolos. Según pudo saber Infobae a través de referentes de la organización La Poderosa en el barrio, se trata de una paciente de 43 años, que padece asma y está desempleada.

De acuerdo a la información oficial, la mujer venía con síntomas y el viernes 17 de abril se acercó al Punto de Atención del Centro de Atención (CeSAC) 21, desde donde fue trasladada “con todos los recaudos” a una Unidad Febril de Urgencia en un hospital público. “Al sentir los primeros síntomas, la mujer cumplió el protocolo establecido del triaje físico que implementamos en el Barrio 31, junto al Ministerio de Salud de la Ciudad”, aclararon fuentes del gobierno porteño.

Según explicaron, desde el primer momento la mujer se encuentra aislada y ya tuvo el testeo correspondiente que confirmó su diagnóstico. Personal de la Secretaría de Integración Social y Urbana ya se contactaron con las únicas personas con las que ella mantuvo contacto estrecho. Y se determinó que se mantengan aisladas en sus casas. “Ya recibieron los elementos necesarios para distanciarse durante dos semanas”, explicaron desde el gobierno porteño, en referencia a la entrega de artículos de limpieza y alimentos.

La mujer contagiada por ahora prefirió mantener el anonimato, temerosa de que en el barrio sea señalada y acusada de propagar el virus, algo que está monitoreado y supuestamente controlado por el Gobierno de la Ciudad. Según comentó Nacho Levy, dirigente social de La Poderosa, a Infobae, además hay una mujer de la Villa 31 aislada en un hotel a la espera de la confirmación o descarte sobre la sospecha de ser un caso de COVID-19.

“Ahí está lo peor, el temor al temor: hoy no podemos publicar los nombres de las mujeres comprometidas, ni para poner en valor sus vidas, porque no quieren tener la culpa de la culpa que les adjudicarían los demás, ni verse discriminadas todavía más, cuando su nombre salga en un diario, sin colchón alimentario, ni laboral, ni habitacional”, alertó Levy.

No obstante, lo que no aclararon las fuentes del gobierno porteño es si se pudo determinar que las personas que estuvieron en contacto directo con la primera contagiada del barrio están infectadas. “Primero se evalúan síntomas y luego se realiza el testeo”, detallaron a Infobae.

Lamentablemente hay coronavirus recorriendo los barrios populares de la Capital Federal y hace unas pocas horas recibimos la confirmación oficial del primer caso en la Villa 31: acaban de diagnosticar a una señora, ahí donde ahora espera otra compañera con síntomas iguales, que además padece ataques de asma y problemas renales”, advirtió Levy.

De acuerdo con datos del Banco Mundial, en el Barrio 31 no hay servicio público cloacal y dos de cada 10 familias “vulnerables” viven en condiciones directamente “inhabitables”. “Ya está, el virus ya llegó, pero las camas no; el aislamiento para sortear el hacinamiento todavía no apareció”, remarcó el dirigente popular.

“Leímos y aplaudimos que los curas villeros hayan abierto sus parroquias para aislar abuelos de las villas, pero si los medios repreguntaran por las camillas, sabrían que hay 300 y se necesitan 1.500. O sea, 1.200 más solo para los mayores de las barriadas que siguen durmiendo en piezas colapsadas, porque un encierro domiciliario sin casa era improbable, pero el confinamiento comunitario también será inviable si el virus circula impaciente, interna y sigilosamente”, señaló el dirigente barrial.

“Estamos trabajando con mucho compromiso para prevenir el coronavirus en el Barrio 31. Dentro de las medidas que venimos implementando, cerramos los espacios públicos; realizamos operativos de desinfección y limpieza continua de las calles junto a las cooperativas del barrio; acondicionamos espacios para que los adultos mayores puedan realizar el distanciamiento social de manera adecuada; suspendimos el pago de las cuotas para aquellas familias que se mudaron a viviendas nuevas; reforzamos el trabajo con los comedores y los referentes; mantenemos guardias de atención para cuestiones vinculadas al mantenimiento de infraestructura”, enumeró el gobierno porteño en un comunicado.

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