La historia de Néstor Chiaravalli, uno de los encargados de elegir al "Gran Campeón" de La Rural

Desde que se recibió de veterinario hace 40 años, dedica su vida a los animales. Este año fue su primera vez como jurado de Angus en La Rural. En diálogo con Infobae destacó los estándares raciales de los bovinos, su aptitud para trabajar en el campo argentino y la capacidad de satisfacer la demanda de los mercados son esenciales a la hora de premiar un ejemplar

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Néstor Chiaravalli es jurado de
Néstor Chiaravalli es jurado de Angus en La Rural.

Su mirada se mantiene fija en el ejemplar: lo rodea, se agacha, pide que muevan al animal. Observa con detalle cada desplazamiento, sus aplomos -dirección de sus extremidades-, su aptitud carnicera. Cinco segundos después, hace lo mismo con otro. Miles de miradas lo observan dentro de la Pista Central II del centenario predio de La Rural de Palermo, pero sus ojos entrenados hacen de cuenta que no están.

Hace 40 años Néstor Chiaravalli se recibió de médico veterinario y elige  animales. Son cinco las décadas desde que asiste a la Exposición Rural de Palermo como visitante y cuatro como criador y asesor de cabañas.

Con 64 años, Chiaravalli ha jurado en la Expo Prado de Uruguay y en Colombia, además de las nacionales y regionales, pero ayer fue su primera vez en Palermo para la raza Angus. Con los palcos llenos, el veterinario eligió el lote 281 de la Cabaña Tres Marías como Mejor Ternera y al box 90 de Cabaña Las Blancas Delfinagro como Mejor Ternero. Hoy, de 9 a 14.30, será el turno de las hembras, y mañana, de 9.30 a 12, el de los machos.

A la pregunta de cómo se elige un Gran Campeón, el jurado explicó: "Lo importante es premiar a aquellos animales que demuestran toda su genética y que están en condiciones de salir a trabajar en el campo. Lo mismo con las hembras, hay que tratar de buscar ejemplares que sean coherentes, equilibrados y mejoradores; de tamaño intermedio que se adapten al sistema pastoril que tiene la Argentina de cría y recría, y también al sistema de terminación con algunos días enterrados ya sean 90, 100 o 110″.

“Lo importante es premiar a
“Lo importante es premiar a aquellos animales que demuestran toda su genética y están en condiciones de salir a trabajar en el campo” asegura Chiaravalli

Además, el veterinario destacó que los aspectos inherentes de los bovinos condicionan la decisión a la hora de elegir un animal en la pista. "El macho tiene que ser macho: tiene que cubrir vacas en el campo, caminar y tener aplomos perfectos o lo más correctos posibles. La hembra tiene que ser 'femenina' sin excederse y ser productora de carne sin pasarse de musculatura: debe existir un equilibrio entre ambas cosas", explicó en diálogo con Infobae.

El trabajo de todos los días

Pese a la expectativa que lo rodea, Chiaravalli confiesa que no se siente presionado. "Jurar en Palermo es hacer lo mismo que uno hace siempre, elegir ejemplares que sean lógicos para la producción y que estén dentro de los estándares de la raza. Influye el conocimiento técnico y también los gustos personales de cada uno. Además hay que considerar que hay días en que los animales están impecables y otros días que no", explicó.

El profesional destacó que la experiencia cotidiana de años seleccionando en el campo es clave para tener una mirada más aguda y entrenada en este tipo de eventos. "Se precisan muchas horas de corral porque es una cuestión de gran observación. Luego se verá si lo que yo vi se cumple en el objetivo final que no es el Gran Campeón de Palermo sino producir la mejor carne del mundo", afirmó.

La 133° edición de la
La 133° edición de la Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional

El sistema de producción ganadero argentino cambió en los últimos cuatro años ante la apertura de nuevos y más mercados, y Chiaravalli considera que esto también debe contemplarse. "Un jurado tiene que tener en claro qué es lo que precisa el mercado o qué es lo que está demandando. Yo elijo animales iguales a los que necesitamos en el campo. No tenemos que perder de vista que tenemos que producir más carne y de mejor calidad", aseveró.

Profesionalismo y ética

El veterinario fue elegido por la Asociación Argentina de Angus para jurar en Palermo en noviembre del año pasado. "Todos juramos a nuestro bien, saber y entender. Obviamente que dentro de la raza tengo amigos de toda la vida, pero más allá de las felicitaciones del caso, no me han dicho nada. Por una cuestión de ética, en estos días ni los llamo", explicó entre risas.

El profesional indicó además que pese a la seriedad y compromiso de ser jurado de la raza más importante del país, prefiere "restarle solemnidad" al evento. "Conozco a los chicos, o no tan chicos, que sacan a los animales o asesoran a las cabañas porque yo también he estado dentro de la pista. El jurado no está tensionado, el que está tensionado es el que lleva el ejemplar porque es el trabajo de todo un año. Yo trato de disfrutarlo porque Palermo es una fiesta", afirmó.

Chiaravalli nació y  vive en La Plata: reparte su trabajo en varias firmas que asesora en genética. "Mi abuelo materno tenía campo en Azul: era criador de Hereford. Desde chico supe que quería ser veterinario", recordó.

El profesional vivió dos años en París por el trabajo de su padre que era ingeniero civil. Volvió a la Argentina y con 19 años comenzó a estudiar Ciencias Veterinarias en la Universidad Nacional de La Plata –UNLP- pero nunca dejó de ir al campo. Ni bien obtuvo su título comenzó a trabajar en la Cabaña La Pastoriza de El Madrigal, ubicada cerca de la localidad bonaerense de San Miguel del Monte. "Ahí arrancó mi conexión con las cabañas", explicó.

En La Pastoriza trabajó durante once años pero la actividad le demandaba demasiado tiempo y quería estar más con su familia: su mujer y sus tres hijos. Su destino estaba elegido, en forma independiente comenzó a asesorar cabañas por su cuenta.

En 2001, comenzó a trabajar en la Asociación Argentina de Angus. Allí formó parte del equipo que puso en marcha el Programa Madre Angus Seleccionada –MAS- y fue Gerente de Registros de la entidad hasta el 2013. "Me fui muy agradecido con ellos, pero decidí hacerlo para dedicarme exclusivamente a la genética que es lo que me apasiona", concluyó.