La planta ornamental que se convirtió en una amenaza para la biodiversidad y alarga la temporada de alergias en un país europeo

Algunas personas pueden sufrir estornudos, picor, congestión y lagrimeo durante el verano y hasta entrado el otoño portugués, mientras quienes padecen enfermedades respiratorias afrontan posibles crisis, según los especialistas

Una mujer con mascarilla y guantes sostiene un pico entre plantas de hierba de las pampas y un cartel informativo.
La planta ornamental, presente ya en al menos 208 municipios, desplaza a la flora autóctona y libera polen durante el verano y el otoño (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Durante años, sus grandes plumas blancas la convirtieron en una presencia habitual en jardines y arreglos decorativos. Hoy, la hierba de las pampas es una de las especies exóticas invasoras que más avanza en Portugal, con presencia confirmada en al menos 208 municipios del país y con consecuencias crecientes tanto para los ecosistemas nativos como para la salud de la población.

La planta, conocida científicamente como Cortaderia selloana y originaria de América del Sur, llegó a Europa como ornamental. Durante décadas, la presencia exclusiva de ejemplares femeninos limitó su capacidad de reproducción. La situación cambió a finales del siglo pasado, cuando se introdujeron plantas hermafroditas “donantes de polen”, según explicó la bióloga Hélia Marchante, profesora en la Escola Superior Agrária de la Universidad Politécnica de Coimbra y especialista en flora invasora, en declaraciones a Euronews.

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A partir de ese momento, la producción masiva de semillas y la dispersión por el viento aceleraron la expansión. “Es una especie rapidísima en su dispersión. Solo necesita el viento”, afirmó.

De planta decorativa a invasora que desplaza la biodiversidad nativa

Infografía sobre fondo beige con ilustraciones de una planta con plumas, un mapa de Portugal, unos pulmones y una tijera de podar.
Una infografía expone los efectos ambientales y los riesgos de salud asociados al avance de la hierba de las pampas en Portugal (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cortaderia tiene una capacidad de colonización que transforma el entorno con rapidez. Lo que comienza como ejemplares aislados en el litoral puede derivar en grandes manchas que excluyen a otras especies vegetales. En esas áreas densamente ocupadas, la flora nativa deja de poder sobrevivir por la competencia por luz, agua y espacio.

El impacto va más allá de la vegetación. Las hojas de la especie son cortantes y la densidad de sus poblaciones dificulta el desplazamiento de la fauna. Según Marchante, algunos estudios demuestran que la especie puede alterar los ciclos de nutrientes y modificar la composición del suelo y los microorganismos que lo habitan.

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La presencia de grandes manchas también encarece la gestión del territorio, en particular donde se debe retirar vegetación para la prevención de incendios. Este impacto socioeconómico se suma al ambiental y complica el panorama para las autoridades locales.

La floración otoñal prolonga la exposición al polen y agrava los síntomas alérgicos

Al pertenecer a la familia de las gramíneas, la hierba de las pampas libera grandes cantidades de polen a la atmósfera. Lo que la distingue de otras especies de esa misma familia es el momento de su polinización: mientras las gramíneas típicas florecen en primavera y comienzos del verano, la hierba de las pampas extiende esa exposición durante el verano y hasta entrado el otoño, según explicó Mário Morais de Almeida, médico inmunoalergólogo y presidente de la Organización Mundial de Alergia, al mismo medio.

En personas sensibilizadas, esa exposición puede provocar estornudos, picor, goteo nasal, congestión y ojos llorosos. En quienes padecen asma, el riesgo se agrava con posibles crisis respiratorias. Morais de Almeida aclaró que no existen aún pruebas epidemiológicas que atribuyan a esta planta un número concreto de casos en Portugal, aunque sí se registra una percepción extendida de que las quejas alérgicas duran más.

El especialista advirtió además sobre un riesgo doméstico: llevar las plumas al interior de los hogares puede trasladar material alergénico al ambiente interior. Su recomendación es no manipular la especie ni utilizarla como decoración.

Expertos reclaman un plan coordinado y con financiamiento para frenar el avance

Una mujer de cabello castaño cierra los ojos y se cubre la nariz y la boca con la mano derecha mientras estornuda, y sostiene un pañuelo en la mano izquierda.
A diferencia de las gramíneas comunes, la hierba de las pampas poliniza entre el verano y el otoño, lo que amplía el período de riesgo para quienes padecen asma o rinitis alérgica (Imagen Ilustrativa Infobae)

La especie figura en el listado nacional de invasoras de Portugal desde 2019, y la legislación prohíbe su tenencia, cultivo, comercialización e introducción en la naturaleza. Sin embargo, sigue presente en jardines privados, espacios municipales, zonas industriales y márgenes de carreteras. La falta de conocimiento de la ley y la escasa fiscalización son, según Marchante, los principales obstáculos.

Existen iniciativas en marcha, como el proyecto LIFE COOP Cortaderia, que involucra a instituciones de Portugal, España y Francia. El Instituto da Conservação da Natureza e das Florestas (ICNF) elaboró una propuesta de Plan de Acción Nacional para el control de la especie, aunque su publicación acumula retrasos.

La estrategia propuesta prioriza la erradicación de individuos aislados y pequeños núcleos en los bordes de las zonas ya invadidas, para evitar que esos focos originen nuevas colonizaciones. Para los ciudadanos, la primera recomendación es no plantar ni transportar la especie.

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