Cuándo quedaron atrás en México los matrimonios arreglados y surgieron las uniones por amor

A lo largo de la historia, la forma de concebir el casamiento ha cambiado, pero la idea de felicidad y de pasar la vida con una persona sigue predominando en las ceremonias religiosas al igual que en las bodas de los años 80

El matrimonio arreglado en 1697, de María Adelaida de Saboya, de 12 años con Luis, heredero al trono de Francia, como consecuencia del Tratado de Turín firmado el 29 de agosto de 1696. El matrimonio crea una alianza entre Luis XIV de Francia y el duque de Saboya.
Foto: Antoine DIEU (French, c. 1662-1727)
El matrimonio arreglado en 1697, de María Adelaida de Saboya, de 12 años con Luis, heredero al trono de Francia, como consecuencia del Tratado de Turín firmado el 29 de agosto de 1696. El matrimonio crea una alianza entre Luis XIV de Francia y el duque de Saboya. Foto: Antoine DIEU (French, c. 1662-1727)

Durante el gobierno de Porfirio Díaz que abarcó el periodo de 1876-1911, las relaciones amorosas solo de dos personas eran la regla social.

Un matrimonio concertado o arreglado es cuando un tercera persona decide quién será la pareja, en varios contextos históricos los padres eran los que casaban a sus hijas de acuerdo con los intereses que tenían.

Desde la época de la Colonia surgió en el México antiguo el rito del matrimonio como los conocemos en la actualidad por la presencia de la Iglesia Católica española, que era la encargada de unir a dos personas en las bodas. En los inicios, el casarse con alguien no implicaba la idea del amor, sino de intereses.

La evangelización en México implicó que varias comunidades indígenas dejaran atrás muchas de sus costumbres. La idea de casarse como lo planteaba la Ley Civil no tenía precedentes para los antiguos mexicanos, por lo que se fueron adaptando a las nuevas formas de consolidar su vida con alguien.

Matrimonio desigual, pintura del siglo XIX del artista ruso Pukirev. Muestra un matrimonio arreglado donde una joven es forzada a casarse con alguien mucho mayor a quien no quiere.
(Foto: Pintura de Pukirev)
Matrimonio desigual, pintura del siglo XIX del artista ruso Pukirev. Muestra un matrimonio arreglado donde una joven es forzada a casarse con alguien mucho mayor a quien no quiere. (Foto: Pintura de Pukirev)

En una serie de videos documentales del canal 22 llamada “Sexualidad en la colonia y el Porfiriato” explican que en el año de 1521 solían estar arreglados los matrimonios, sobre todo para las clases altas que buscaban generar alianzas, continuar con su estatus de nobleza que en ese tiempo era muy importante para la sociedad. Los españoles cuando colonizaron a los antiguos mexicano dejaron muchos de sus principios en la cultura que se basaba en la enseñanza moral y religiosa.

Esas enseñanzas que impuso la iglesia funcionaron para controlar la forma de actuar y pensar de las mujeres, a quienes se les decía que debían formar una familia y en el caso de la nobleza que debían formalizar con alguien para conservar su riqueza; se casaban por conveniencias para seguir con su poder económico, político y social.

Julieta Quilodrán, autora del libro La evolución de la nupcialidad, expresó que en los años 20 del siglo pasado, de igual manera los matrimonios fueron arreglados por conveniencia, las mujeres perdían los derechos sobre sus pertenencias que pasaban a ser de sus esposos al casarse; en los década de los 40 pasaba la misma situación, pero las mujeres tenían un rol más activo en la sociedad, aunque se dedicaban exclusivamente al hogar y el cuidado de sus hijos e hijas por imposición.

La idea del amor romántico de los años 80 implicaba ver al matrimonio como una obligación. (Foto: INAH Mediateca)
La idea del amor romántico de los años 80 implicaba ver al matrimonio como una obligación. (Foto: INAH Mediateca)

En 1960 la mayoría de las personas se casaban antes de que tuvieran una edad legal para hacerlo, cuando una mujer no se casaba antes de los 25 años era señalada socialmente porque debía estar al lado de un hombre que según en esos tiempos necesitaba ser protegida.

Durante los años 70 se pierde un poco el peso de la religión y aumentaron los divorcios; en los 80 la sociedad consideraba que el matrimonio era la única forma correcta de salir de la casa de sus padres, el concepto de casarse significaba felicidad plena, dedicación y una compañía para toda la vida; se veía como una especie de obligación tener hijos.

Cuando llegó el siglo XXI muchos procesos históricos se resignificaron y cambiaron la forma de ver el matrimonio, desde el año 2000 tomó más fuerza que cada persona pudiera elegir con quien casarse, aunque en muchas de las tradiciones de cada estado de la República se tenía la costumbre de que el futuro esposo tenía que ir frente a los padres de la novia para pedir permiso de llevar a cabo la ceremonia de unión.

En México perdura la costumbre de que en una boda católica las mujeres sean entregadas por su papá en el altar. (Foto: INAH Mediateca).
En México perdura la costumbre de que en una boda católica las mujeres sean entregadas por su papá en el altar. (Foto: INAH Mediateca).

En la actualidad, desde el año 2018 ha habido avances entre la iglesia, la economía y los matrimonios que ya no son tan regidos por los principios morales de cuando las personas iniciaron con la tradición de casarse, en la vida pública aumentan las parejas homosexuales y se fomentan los derechos de las mujeres a decidir en todos loa ámbitos sociales, los padres ya no disponen del futuro de sus hijos.

Aunque en la sociedad mexicana siguen habiendo matrimonios arreglados, el artículo “La mirada distraída. Los matrimonios forzados en las comunidades Indígenas de México: ¿tradición cultural o violencia de género?” da a conocer que en algunas comunidades de Tapachula, Chiapas las niñas son forzadas a casarse con hombres que mucho mayores que ellas a cambio de vacas, propiedades, o alguna cosa material para la familia y la justicia deja impune muchos de los casos, ya que en esas regiones lo atribuyen a la organización de usos y costumbres.

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