La zona arqueológica de Palenque en Chiapas, es un yacimiento maya ubicado en la selva tropical. (Foto: Mauricio Marat, INAH)
La zona arqueológica de Palenque en Chiapas, es un yacimiento maya ubicado en la selva tropical. (Foto: Mauricio Marat, INAH)

Un grupo de investigadores reveló con un nuevo estudio hecho en el lago de Chichancanab, en la Península de Yucatán, que la cultura Maya desapareció por una sequía intensa.

Académicos de las Universidades de Cambrige en Inglaterra, y de Florida en Estados Unidos, descubrieron un mineral formado sólo cuando el nivel del agua baja al evaluar tres isótopos de oxígeno y dos de hidrógeno con lo que se reconstruyó la historia del agua del lago entre 800 y 1000 d.C.

En el estudio publicado en la revista Science se explicó que el yeso hallado guardó las moléculas de agua que estuvo presente en el lago desde el momento de su formación.

Y también hay registro de los periodos de sequía porque los isótopos más ligeros del agua se evaporaron más rápido, por lo que se vuelve más pesada.

El cenote Holtún está en Chichén Itzá a 2.6 km al noroeste del templo de Kukulkán (Foto: Karla Ortega. Proyecto Gran Acuífero Maya)
El cenote Holtún está en Chichén Itzá a 2.6 km al noroeste del templo de Kukulkán (Foto: Karla Ortega. Proyecto Gran Acuífero Maya)

Los datos detectados fueron concentrados en un mapa de cada capa de yeso, con el que se estimaron los cambios ocurridos en la lluvia y la humedad durante el período del colapso maya y que afectaron la agricultura.

El director del Laboratorio Godwin de Cambridge y autor principal del presente documento publicado recientemente en la revista Science, el profesor David Hodell, fue el primero en explicar en 1995 que existía una correlación entre la sequía en el lago Chichancanab y la desaparición de los pobladores de la región de Caribe.

Pero esta teoría fue comprobada con el método geoquímico que ayudó a determinar el alcance de la escasez de agua, al medir el agua encerrada dentro del yeso de Chichancanab, con lo que los investigadores reconstruyeron las condiciones hidrológicas durante el final de la civilización en el Periodo Clásico terminal.

Con este modelo se halló que la precipitación anual disminuyó entre 41 y 54 por ciento, y hasta en el 70 por ciento como máximo, lo que ya representó una sequía máxima durante la caída de la civilización maya.

"Nuestro estudio representa un avance sustancial ya que proporciona estimaciones estadísticamente sólidas de los niveles de lluvia y humedad durante la caída de los mayas", declaró el estudiante en el Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge y primer autor del artículo, Nick Evans.

La cultura maya se asentó en los estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, y porciones de Chiapas y Tabasco, así como en Belice, una parte de Guatemala y la frontera noroccidental de Honduras. (Foto: Google maps)
La cultura maya se asentó en los estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, y porciones de Chiapas y Tabasco, así como en Belice, una parte de Guatemala y la frontera noroccidental de Honduras. (Foto: Google maps)

Evans agregó "el papel del cambio climático en el colapso de la civilización maya clásica es algo controvertido, en parte porque los registros anteriores se limitan a reconstrucciones cualitativas, por ejemplo, si las condiciones eran más húmedas o más secas".

La cultura maya se asentó durante los periodos Preclásico, Clásico, Clásico Terminal y Posclásico en los estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, y porciones de Chiapas y Tabasco, así como en Belice, una parte de Guatemala y la frontera noroccidental de Honduras.

Fue en el periodo Clásico cuando la civilización mesoamericana floreció y construyó un gran legado arquitectónico, intelectual y artístico. La agencia DPA detalló su colapso ocurrió urante el siglo IX cuando abandonaran sus famosas ciudades de piedra caliza y las dinastías terminaran.

Mencionó que existen múltiples teorías sobre la extinción de los mayas, como la invasión, la guerra, la degradación ambiental y el colapso de las rutas comerciales.