Asesinan a madre e hija buscadoras en Salamanca previo a marcha del 10 de mayo

Patricia Acosta y Katia Citlalli Jáuregui integraban un colectivo de búsqueda en Guanajuato tras la desaparición de un familiar en 2024

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Patricia Acosta y Katia Citlalli se integraron al colectivo de búsqueda luego de la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui, hijo y hermano de ambas, ocurrida el 8 de febrero de 2024. (Imagen ilustrativa generada con IA | Infobae México)
Patricia Acosta y Katia Citlalli se integraron al colectivo de búsqueda luego de la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui, hijo y hermano de ambas, ocurrida el 8 de febrero de 2024. (Imagen ilustrativa generada con IA | Infobae México)

Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlalli Jáuregui, integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, fueron asesinadas la tarde del sábado 9 de mayo en Salamanca, Guanajuato, horas antes de la movilización convocada por madres buscadoras para este 10 de mayo.

Madre e hija se desplazaban en motocicleta por calles de la colonia 18 de Marzo cuando fueron interceptadas por hombres armados que dispararon en su contra. Vecinos de la zona reportaron las detonaciones a los servicios de emergencia.

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Elementos de seguridad y personal de auxilio acudieron al cruce de las calles Estado de México y Estado de Durango, donde localizaron a las dos mujeres sin vida. Los responsables escaparon y hasta el momento no se reportan personas detenidas.

Buscaban a familiar desaparecido en 2024

Patricia Acosta y Katia Citlalli se integraron al colectivo de búsqueda luego de la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui, hijo y hermano de las víctimas, ocurrida el 8 de febrero de 2024. Aunque posteriormente fue localizado muerto, ambas continuaron participando en actividades de búsqueda y acompañamiento a otras familias.

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La tarde de este sábado, familias buscadoras y organizaciones civiles colocaron fotografías de personas desaparecidas en las inmediaciones del Estadio Banorte para exigir visibilidad y mantener viva la búsqueda rumbo al Mundial de 2026. (Crédito: Cuartoscuro)
La tarde de este sábado, familias buscadoras y organizaciones civiles colocaron fotografías de personas desaparecidas en las inmediaciones del Estadio Banorte para exigir visibilidad y mantener viva la búsqueda rumbo al Mundial de 2026. (Crédito: Cuartoscuro)

Tras confirmarse el doble homicidio, integrantes de Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos difundieron mensajes de despedida en redes sociales junto con fotografías de Patricia, Katia y Miguel Ángel.

El colectivo también confirmó que mantendrá la marcha programada para este domingo 10 de mayo en Salamanca. La movilización recorrerá las principales calles de la ciudad y concluirá con una protesta frente a la Presidencia Municipal para exigir justicia y avances en la localización de personas desaparecidas.

“Nada qué festejar, mucho porque luchar”, señalaron las buscadoras en la convocatoria difundida para las actividades del Día de las Madres.

El asesinato ocurrió en vísperas de las protestas nacionales encabezadas por madres buscadoras, quienes cada 10 de mayo salen a las calles en distintas ciudades del país para exigir respuestas sobre sus familiares desaparecidos.

Asesinatos y desapariciones de buscadoras marcaron los últimos años en Guanajuato

El asesinato de Patricia Acosta Rangel y Katia Citlalli Jáuregui se suma a una serie de ataques contra personas buscadoras en Guanajuato, estado que organizaciones civiles y organismos internacionales identificaron como uno de los más peligrosos para familiares de desaparecidos.

La Oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos documentó asesinatos de personas buscadoras en la entidad desde 2020. Entre los casos reportados aparecen Rosario Zavala Aguilar, Francisco Javier Barajas Piña, María del Carmen Vázquez, Ulises Cardona Zavala y Teresa Magueyal Ramírez, esta última asesinada en Celaya en mayo de 2023 mientras buscaba a su hijo desaparecido.

A la violencia contra madres buscadoras se sumaron desapariciones de integrantes de colectivos. Uno de los casos que provocó mayor impacto fue el de Lorenza Cano Flores, integrante de Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, quien desapareció en enero de 2024 después de que hombres armados ingresaron a su domicilio en Salamanca. Durante ese ataque también fueron asesinados su esposo e hijo.

Organizaciones y medios locales señalaron que Guanajuato acumuló al menos nueve buscadoras asesinadas en los últimos años, además de varios familiares desaparecidos vinculados a colectivos de búsqueda. Colectivos denunciaron que las agresiones ocurrieron en un contexto de amenazas constantes, falta de protección y altos niveles de impunidad.

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