El racismo y el clasismo son problemas arraigados en la sociedad mexicana (Foto: Especial)
El racismo y el clasismo son problemas arraigados en la sociedad mexicana (Foto: Especial)

La discriminación racial y de clase son problemas que permanecen arraigados en la sociedad mexicana. Constantemente nos enfrentamos a casos que evidencian el rechazo hacia el indigenismo y a las clases sociales más pobres.

Las caravanas de migrantes centroamericanos que entraron al país a lo largo del año pasado, son un buen ejemplo de ello. Su ingreso a tierra azteca dividió a la sociedad mexicana entre los que se manifestaban a favor, y aquellos que estaban en contra.

Cuando en octubre de 2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió ofrecer visas de trabajo a los miles de integrantes de la caravana, hubo quienes se pronunciaron abiertamente en contra de la medida. Con adjetivos como “delincuentes”, “violadores” y “pederastas”, cientos de internautas se refierieron a los migrantes. 

De Querétaro, en el centro de México, partieron hacia Jalisco, en el occidente (Foto: Archivo)
Miembros de caravana migrante que partieron de Querétaro hacia Jalisco (Foto: Archivo)

Hubo quien aseguró que esas personas se quedarían con los puestos de trabajo de los mexicanos y que el gobierno debía tomar precauciones ante la presencia de miembros de pandillas con “malas intenciones”Su arribo despertó un sentimiento de xenofobia entre la población, que los tachó de criminales. 

En ese entonces se dio a conocer que, de acuerdo con la última encuestra sobre discriminación en México, el 42% de la población respeta poco o nada a las personas nacidas en el extranjero. 

 El racismo en México se manifiesta en prácticas cotidianas que parecen “normales”. Se expresa y se ejerce en el mundo de distintas maneras que actúan simultáneamente; y pasa desapercibido debido a su normalización.

Los comentarios de Sergio Goyri contra Yalitza Aparicio, catalogándola de "pinche india", son otro ejemplo reciente de comentarios racistas y clasistas.

Sergio Goyri llamó “Pinche india” a Yalitza Aparicio (Foto: Especial)
Sergio Goyri llamó “Pinche india” a Yalitza Aparicio (Foto: Especial)

Aunque sus palabras desafortunadas no han quedado impunes, pues hasta el Congreso de la Ciudad de México pidió imponer una sanción contra el actor mexicano, lo cierto es que no es la única persona que ha juzgado a la protagonista de "Roma" por sus raíces indígenas. 

Para Francisco Peredo Castro, doctor en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México, el caso de Yalitza es una muestra más de ese país excluyente, racista y clasista en el que vivimos. 

"He escuchado decir barbaridades alrededor de Yalitza Aparicio, quien lo hizo muy bien a pesar de no ser actriz. Y Hollywood se aprovecha de esto para parecer incluyente, pero esto no es algo nuevo, está atendiendo una demanda que le pide ser incluyente, de muchas personas que piden mostrar sus historias que incluyan actores de raza negra y amarilla", dijo el investigador en entrevista a UNAM Global.

El debate sobre los prejuicios que subyacen en el mexicano está presente, y el director Alfono Cuarón ha abordado el tema en múltiples ocasiones. En esta ocasión, en entrevista para Noticias ONU, dijo que el éxito de su película "Roma" se debe, en parte, a que aborda cuestiones que nos atañen a todos, tanto a nivel social como personal.

“Roma” expone, entre otras cosas, la discriminación racial y de clase que existe en México (…). La acogida que la película ha tenido a nivel internacional sugiere que los problemas que toca no son exclusivos de un país, sino que son generalizados

De acuerdo con él, la cinta expone el abismo de desigualdad y abuso que generan las relaciones de poder.

Racismo y represión

Nancy García ayudaba a Yalitza con la pronunciación del mixteco (Foto: Especial)
Nancy García ayudaba a Yalitza con la pronunciación del mixteco (Foto: Especial)

El realizador dijo que esas diferencias sociales y de clase van de la mano y se acentúan con los pueblos indígenas en México. "No es muy difícil ver dónde está el poder económico a partir del color de la piel y los pueblos indígenas son los que siempre terminan con menos privilegios", explicó.

Hay una complejidad específica en México: por un lado, existe un orgullo indígena, pero como de una manera mítica, como una cuestión de un pasado lejano de casi decir súper héroes y, por otro, se ignora a toda una sección de la población que está ahí y que ha sido usurpada de una cultura, o se ha tratado de usurpársela, incluso con programas para la erradicación de su lengua

Desde la perspectiva de Cuarón, esa erradicación se consigue con la presión social que reciben los indígenas generación tras generación, hasta que terminan por evitar que sus hijos hablen sus lenguas originarias por temor a no integrarse al resto de la sociedad. 

El director mexicano pretendió exhibir esta represión en "Roma", donde el mixteco sólo se habla entre las empleadas domésticas. El contexto en que se ubica la cinta, 1971, es uno de discriminación hacia los indígenas. Y lamentablemente, es un escenario que no ha cambiado.

El cineasta hizo referencia a quienes afirman que, si las lenguas son habladas por poca gente, no tienen razón de ser y deberían dejar existir. "Es aterrador eso, es casi un genocidio cultural. Las lenguas se enriquecen de la diversidad, el conocimiento se enriquece de la diversidad, la humanidad se enriquece de la diversidad", dijo.

También habló sobre los procesos de integración que el gobierno mexicano ha implementado durante décadas con los pueblos indígenas. Sobre ello sentenció que "lo único que ha significado ha sido tener mano de obra muy barata", una forma moderna de esclavitud.

Desde su perspectiva, observar estas situaciones dolorosas en una pantalla ha generado una reacción en México, ha abierto una conversación acerca del racismo que existe en el país y lo que se ha ignorado.

Y no sólo ignorado, el mexicano ha vivido negándolo…la realidad es que es profundamente racista y se ha abierto esa conversación alrededor de los pueblos indígenas, de los pueblos originarios

Al igual que Cuarón, Peredo Castro explicó que "Roma" es una película que remite a un México que hace falta recuperar para las nuevas generaciones. El México de la represión, de los grupos paramilitares, "es la oportunidad para darnos cuenta cuánto hemos sido de omisos para reconocer la exclusión de la comunidad indígena; no los hemos hecho parte del desarrollo el país".