Luis Miramontes Cárdenas falleció hace 13 años. (Foto: Conacyt)
Luis Miramontes Cárdenas falleció hace 13 años. (Foto: Conacyt)

Ingeniero Químico de profesión, el 15 de octubre de 1951, el mexicano Luis Ernesto Miramontes realizó un descubrimiento que cambiaria para siempre el comportamiento de millones de personas en el mundo.

El joven, entonces de 26 años, que trabajaba con una materia prima vegetal llamada barbasco, una planta medicinal mexicana, logró por primera vez la síntesis de un antiovulatorio llamado norethynyltestosterona, similar a la progesterona, el eslabón final para el desarrollo de la píldora anticonceptiva.

Desde años atrás, distintos laboratorios en el mundo intentaban ya sintetizar una sustancia que evitara el embarazo. Millonarios como los Rockefeller o Katherine McCormick financiaron distintos trabajos, pero esta investigación fue costeada por un pequeño laboratorio llamado Syntex, dirigida por el emigrado húngaro George Rosenkrantz y el químico de origen estadounidense Carl Djerassi como director de Investigación.

Miramontes hizo una primera síntesis de un compuesto que tenía algunas impurezas (restos de una sustancia que se separan por no ser de interés), pero al analizarlo resultó exitoso.

Djerassi le pidió una segunda prueba que no tuviera impurezas. Así lo hizo, pero el compuesto no funcionó, y posteriormente descubrió que eran las impurezas lo que permitían al compuesto la actividad biológica.

En la patente mexicana, el descubrimiento aparece el nombre de los tres, pero a menudo se menciona a los dos últimos como los padres del revolucionario descubrimiento.

La píldora anticonceptiva salió por primera vez a la venta en Estados Unidos y Puerto Rico. (Foto: istock)
La píldora anticonceptiva salió por primera vez a la venta en Estados Unidos y Puerto Rico. (Foto: istock)

El desarrollo de la píldora para su distribución comercial se dio posteriormente en los Estados Unidos y Puerto Rico y salió a la venta a principios de los años sesenta.

Miramontes ha sido poco reconocido incluso por científicos de su país.

"No se logró doctorar por cuestiones políticas, tardó muchos años en entrar el Instituto de Química de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México". Sin duda de la historia de Syntex y de la píldora hay mucho por escribir", dice a Infobae Felipe León Olivares, uno de los académicos que más ha investigado sobre la vida del químico mexicano.

Llamó su atención que Miramontes Cárdenas es uno de los científicos mexicanos más citados a nivel mundial, y a pesar de ello, en pocos lo reconocen a nivel local.

"La comunidad científica en México es muy compleja, aún a estos años hay grupos de investigadores que cierran la difusión de este momento estelar de la química en México, aunado a la terrible globalización. México tuvo dos oportunidades históricas de hacer ciencia y tecnología: los esteroides y el petróleo, los dos temas los dejó ir", señala.

El 13 de septiembre de 2004, cuando falleció el químico, uno de sus hijos, Octavio, relató que la familia llamó a un diario de circulación nacional para avisar sobre la noticia y la respuesta fue "que si queríamos hacer el obituario costaba tanto; entonces no estaban dispuestos a divulgar que una persona desconocida había muerto, no les interesaba, no sabían quién era", dijo en 2015 a la agencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

La píldora siguió su curso

Según relató Octavio, la falta de reconocimiento no fue un problema para su padre porque "tenía una visión romántica de la ciencia y decía que lo importante era su contribución a la humanidad. Nunca quiso ser reconocido por ello, ni tampoco ganó un centavo por su invento, sólo los 10 dólares que le dieron cuando hizo el descubrimiento. En una ocasión, después de varios años, recibió una invitación de una firma de abogados de Estados Unidos diciéndole que había mucha gente haciéndose millonaria con el invento y que él podía perfectamente pelearlo. Nos mostró esa carta, pero enfrente de nosotros la rompió, porque no estaba interesado en ganar un centavo".

En 1964, el Departamento de Patentes de Estados Unidos eligió a la píldora anticonceptiva como uno de los 40 inventos más importantes registrados entre 1794 y 1964. Miramontes fue considerado uno de los tres químicos mexicanos de trascendencia mundial, junto con el Nobel de Química Mario Molina.

Su colaboración para el desarrollo de la píldora anticonceptiva es considerada una de las invenciones más importantes de los últimos 2.000 años y la principal contribución mexicana a la ciencia mundial del siglo XX.

"No sé si pensó que iba a cambiar a las sociedad porque todas las mujeres usan las pastillas anticonceptivas. Una cosa tan chiquita cambió la forma de ver el mundo y para las mujeres en buena medida una nueva forma de vida: el conocimiento del cuerpo, el explorarlo de una forma distinta con tu pareja, fue muy importante", comenta a Infobae Analau Jaiven, coordinadora del doctorado en estudios feministas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El invento del mexicano cambió la vida de las mujeres. (Foto: Reuters)
El invento del mexicano cambió la vida de las mujeres. (Foto: Reuters)

Luis Miramontes apareció en el USA Inventors Hall of Fame al lado de Louis Pasteur, Thomas Alva Edison, Alexander Graham Bell, los hermanos Wright y otros científicos e inventores por sus aportes a la ciencia.

En 2004, su invención fue elegida como la vigésima más importante de todos los tiempos por SCENTA, una iniciativa de The Engineering and Technology Board, del Reino Unido.

Syntex, cambió su sede a Estados Unidos años después y fue absorbida por la multinacional Roche en 1994, sigue teniendo filiales en México.

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