Por inseguridad, Ecopetrol suspende operaciones en Tibú, Norte de Santander

Cerca de 500 empleados verían en riesgo sus empleos si la compañía concluye de manera definitiva sus labores en la región.

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La petrolera suspendió, temporalmente, sus labores en Tibú, Norte de Santander, Colombia. REUTERS/Jaime Saldarriaga
La petrolera suspendió, temporalmente, sus labores en Tibú, Norte de Santander, Colombia. REUTERS/Jaime Saldarriaga

Luego de las constantes advertencias de Ecopetrol, a finales de 2020, en las que aseguraba que las labores de su compañía podrían dejar de ser ejecutadas en el Catatumbo por inseguridad en la zona, la petrolera confirmó que cesaría sus labores allí y que, hasta no tener garantías, no restablecerá la operación en Norte de Santander.

De acuerdo con la información revelada por RCN Radio, Ecopetrol aseguró que, en lo que va de 2021, se han instalado más de 50 válvulas clandestinas en la zona del Catatumbo y tres vehículos de la compañía han sido hurtados.

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La manipulación de las líneas de transporte de hidrocarburos, que denuncia Ecopetrol, pondría en riesgo la vida de las personas que viven en la zona, además de las serias afectaciones que pueden significarle al medio ambiente, según reportó la emisora.

Esta situación se remonta a las acciones que denunció Ecopetrol y por las que había advertido que la posibilidad de detener sus labores en la zona eran latentes, y que ahora es una realidad. De acuerdo con informes de la compañía, en 2020 se reportó el incremento de la instalación de válvulas clandestinas para el hurto de crudo y se contabilizaron 106 conexiones ilegales, para un total de 789 de estas válvulas sobre las líneas de transporte de Cenit.

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Así mismo, se manifestó que delincuentes se robaban, diariamente, 2.500 barriles de hidrocarburos en promedio, de los cuales 2.439 correspondían a crudo. La mayoría de estos insumos provenían del oleoducto Caño Limón-Coveñas.

En una comunicación oficial de Ecopetrol, el ingeniero y gerente de operaciones y desarrollo de producción de Ecopetrol en el Catatumbo, Orlando Mauricio Sánchez Bahamón, afirmó que, en lo corrido del 2020 hubo alrededor 122 robos.

“En algunos de los casos, los trabajadores han sido víctimas de intimidaciones con armas de fuego, incluso han sido retenidos y posteriormente despojados de sus dotaciones, equipos, herramientas de trabajo y bienes personales”, aseguró el ingeniero, durante sus advertencias en 2020, en las que también dejó claro que para la compañía lo más importante era la vida de sus empleados que, en esa zona, estaría en constante peligro.

Por su parte, Cenit Transporte y Logística de Hidrocarburos, compañía filial de Ecopetrol, que opera en el oleoducto Caño Limón-Coveñas, informó que durante el 2020 la planta había suido víctima de unos 24 atentados.

Ante la advertencia de una posible salida, la alcaldesa de Tibú, Corina Durán, señaló que la salida de Ecopetrol sería una grave afectación para las finanzas de la zona, “por las regalías que la empresa entrega al fisco municipal y que se traducen en inversión social e infraestructura”.

“La consolidación de grupos delincuenciales en las áreas operacionales de la empresa podría conducir al futuro cierre de actividades con fuertes impactos económicos y sociales para los habitantes de la región”, advirtió el ingeniero meses antes de la confirmación de la noticia de la suspensión de sus labores en la mañana de este martes.

La planta de gas Sardinata, destacó RCN Radio, y la FM, suministra 620.000 pies cúbicos diarios de gas natural a las empresas Proviservicios y Gases del Oriente que, a su vez, benefician a 1.800 familias de Tibú y a un sector de Cúcuta. Además de afectar a la población en cuanto al suministro del servicio, unos 500 empleados verían en riesgo sus trabajos en caso de que Ecopetrol decida eliminar, de manera definitiva, sus labores allí.

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