Tarcísio de Freitas, aliado de Bolsonaro, arrasó en San Pablo y fue reelecto gobernador tras derrotar al candidato de Lula

Con el 90% de las urnas contabilizadas, el representante de Republicanos logró el 62,85% de los votos válidos frente al 36,22% de Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores

Tarcísio de Freitas logró la reelección como gobernador de San Pablo tras imponerse sobre Fernando Haddad en la primera vuelta electoral. (REUTERS/Jean Carniel)
Tarcísio de Freitas logró la reelección como gobernador de San Pablo tras imponerse sobre Fernando Haddad en la primera vuelta electoral. (REUTERS/Jean Carniel)
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Tarcísio de Freitas fue reelegido este domingo como gobernador de San Pablo, el estado más poblado y uno de los principales centros económicos de Brasil, tras imponerse ampliamente sobre Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y ex ministro del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Con el 90% de las urnas contabilizadas, Freitas logró el 62,85% de los votos válidos frente al 36,22% de Haddad, una diferencia que le permitió resolver la elección en primera vuelta.

San Pablo concentra cerca de una quinta parte de la población brasileña y constituye el principal polo industrial, financiero y empresarial del país. Su gobierno regional administra áreas como seguridad, educación, salud, transporte e infraestructura y tiene una influencia considerable dentro de la política nacional.

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Freitas, de 51 años, llegó al gobierno paulista por primera vez en 2022, después de haber ocupado el Ministerio de Infraestructura durante la administración del ex presidente Jair Bolsonaro. En aquella elección también enfrentó a Haddad, aunque entonces fue necesario un balotaje. Freitas obtuvo finalmente el 55,27% de los votos, frente al 44,73% de su rival.

La campaña estuvo influida por la polarización nacional entre los sectores afines a Jair Bolsonaro y las fuerzas alineadas con Luiz Inácio Lula da Silva. (REUTERS/Brian Snyder)
La campaña estuvo influida por la polarización nacional entre los sectores afines a Jair Bolsonaro y las fuerzas alineadas con Luiz Inácio Lula da Silva. (REUTERS/Brian Snyder)

Cuatro años después, la disputa volvió a enfrentar a los mismos protagonistas, pero con un escenario electoral diferente. La escasa cantidad de candidatos con posibilidades reales de competir por el gobierno de San Pablo concentró la contienda entre ambos y permitió que Freitas buscara directamente la continuidad de su gestión sin pasar por una segunda ronda.

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La campaña estuvo marcada por la combinación de asuntos estatales y la fuerte polarización política que atraviesa Brasil. Haddad llegó a la elección como representante del espacio de Lula, mientras que Freitas mantuvo su identificación con el sector político de Bolsonaro, aunque durante buena parte de la campaña procuró diferenciar su administración de la disputa presidencial.

Uno de los principales debates fue la privatización de Sabesp, la empresa de agua y saneamiento de San Pablo. Haddad cuestionó la operación realizada durante el gobierno de Freitas y planteó revisar el modelo, especialmente a partir de problemas relacionados con el servicio y el abastecimiento. El gobernador defendió la decisión y sostuvo que la nueva estructura permitiría incrementar las inversiones.

Seis personas posan sonriendo en una sala blanca, entre las cuales un hombre viste sombrero de paja y camisa blanca
Las políticas en salud y el estado del sistema educativo integraron la agenda de reclamos y propuestas de los candidatos.

El candidato del PT utilizó la expansión de organizaciones criminales como uno de sus argumentos para cuestionar la gestión estatal, mientras Freitas respondió destacando la reducción de distintos indicadores delictivos y las medidas implementadas durante su primer mandato.

La salud y la educación completaron los principales ejes de la campaña. Haddad denunció dificultades en la atención sanitaria y cuestionó problemas en el sistema educativo, mientras el gobernador presentó inversiones en tecnología médica, telemedicina y políticas educativas como parte de los resultados de su administración.

Haddad había sido ministro de Hacienda de Lula antes de abandonar el gobierno para disputar nuevamente el Ejecutivo paulista. Anteriormente fue alcalde de la ciudad de San Pablo y candidato presidencial del PT en 2018. Su trayectoria lo convirtió en una de las principales figuras del oficialismo nacional en la contienda estatal.

Freitas, en cambio, buscó aprovechar su posición como gobernador en ejercicio y presentar la elección como una evaluación de su administración. También reforzó su perfil dentro de la derecha brasileña, aunque evitó durante gran parte de la campaña quedar en medio de la disputa presidencial entre Lula y el sector bolsonarista.

San Pablo concentra a cerca de una quinta parte de la población de Brasil y constituye el principal centro económico del país. (REUTERS/Brian Snyder)
San Pablo concentra a cerca de una quinta parte de la población de Brasil y constituye el principal centro económico del país. (REUTERS/Brian Snyder)

El politólogo Antonio Lavareda consideró que la estrategia opositora pudo haber limitado las posibilidades de Haddad. “Puede haber sido un error de estrategia optar por hacer una disputa binaria contra un gobernador con aprobación elevada”, afirmó.

Por su parte, el politólogo Marco Antonio Carvalho Teixeira sostuvo que la agenda nacional desplazó parte de las discusiones sobre los problemas específicos de San Pablo. “El cuadro nacional obviamente afectó a São Paulo”, señaló.

Con su victoria, Freitas iniciará un segundo período consecutivo al frente del estado y consolidará su posición como una de las figuras de mayor peso dentro de la derecha brasileña, mientras el PT vuelve a quedar fuera del gobierno paulista.

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