Gobierno de Honduras apuesta por mayor inversión y fortalecer la producción rural en el occidente del país

Mientras autoridades advierten sobre los riesgos del fenómeno de El Niño luchan por fortalecer la productividad rural y apoyar a miles de productores.

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El Gobierno de Honduras invirtió más de 20.2 millones de lempiras para fortalecer la productividad agrícola frente a los desafíos del cambio climático.
El Gobierno de Honduras invirtió más de 20.2 millones de lempiras para fortalecer la productividad agrícola frente a los desafíos del cambio climático.

En medio de crecientes retos climáticos que afectan al campo hondureño, el Gobierno de Honduras destinó más de 20.2 millones de lempiras para impulsar la productividad rural y reforzar la capacidad de los productores ante las variaciones del clima.

El programa, desarrollado a través del proyecto de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), ha beneficiado a más de 5.400 productores en la zona occidental del país, una de las regiones más relevantes para la producción de granos básicos y diversas actividades agrícolas. Esta inversión está orientada a la implementación de tecnologías climáticamente inteligentes, la mejora de infraestructura productiva y procesos de capacitación dirigidos a productores, como parte de una estrategia para modernizar los sistemas agrícolas y pecuarios.

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El ministro de la SAG, Moisés Molina, detalló los objetivos de estas acciones: “Estamos apostando por un modelo productivo más moderno, resiliente y sostenible, que permita a los productores mejorar sus ingresos y enfrentar los efectos del cambio climático”, afirmó.

<b>Fenómeno del niño</b>

El anuncio llega en un momento en que autoridades de gestión de riesgos han advertido sobre el impacto del fenómeno de El Niño, que podría afectar la producción agrícola en distintas regiones y poner en riesgo la seguridad alimentaria de miles de familias, especialmente en las zonas vulnerables del corredor seco.

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El Gobierno de Honduras invirtió más de 20.2 millones de lempiras para fortalecer la productividad agrícola frente a los desafíos del cambio climático.
El Gobierno de Honduras invirtió más de 20.2 millones de lempiras para fortalecer la productividad agrícola frente a los desafíos del cambio climático.

La inversión responde a esa estrategia al buscar incrementar la productividad y, además, reducir la dependencia de las lluvias irregulares mediante el uso de tecnologías adaptadas a condiciones climáticas cambiantes. De acuerdo con la SAG, estos proyectos contribuyen a dinamizar la economía rural, ya que mejoran los rendimientos de los cultivos, fortalecen las capacidades técnicas de los productores y generan mejores condiciones para la comercialización de los productos agrícolas.

El occidente de Honduras concentra una proporción significativa de la producción nacional de granos básicos, por lo que cualquier avance en su productividad impacta directamente en la seguridad alimentaria del país, especialmente dada la alta vulnerabilidad climática. En el pasado, El Niño ya ha dejado precedentes de sequías y canículas prolongadas que redujeron la cosecha de maíz y frijol, agravaron la escasez de agua y presionaron los ingresos de los hogares rurales.

<b>Afectaciones Climáticas</b>

Vista panorámica de un campo de maíz seco con tierra agrietada, un río y tres hombres observando una gran y oscura nube de tormenta en el cielo.
Agricultores contemplan un campo de maíz reseco con tierra agrietada y un río crecido bajo una impresionante formación de nubes, reflejando la vulnerabilidad de la agricultura ante la amenaza de El Niño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En 2025, reportes atribuidos a la Secretaría de Agricultura y Ganadería señalaron pérdidas en el área cultivada de maíz, con estimaciones de unas 50,000 manzanas afectadas en diversas zonas del país.

Por su parte, autoridades de gestión de riesgos (Copeco) indicaron que la seguridad alimentaria de miles de hogares del corredor seco podría verse comprometida si se prolongan las interrupciones de lluvia durante la etapa crítica de los cultivos.

<b>Risiliencia Climática</b>

En Honduras, El Niño ya ha dejado precedentes de sequías y canículas más prolongadas que redujeron la cosecha de maíz y frijol, agravaron la escasez de agua y presionaron los ingresos de los hogares rurales.

A ello se suma la advertencia del Programa Mundial de Alimentos (PMA), que señala que los choques climáticos han continuado y están afectando la producción de alimentos y el acceso al agua, un golpe directo para las familias que dependen de la agricultura de subsistencia. En sus actualizaciones operativas de 2025, el organismo reportó asistencia a decenas de miles de personas y la entrega de certificados de microseguro paramétrico para pequeños agricultores como parte de su estrategia de resiliencia ante sequías e inundaciones.

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