
En 2020, el consumo de bebidas azucaradas causó un estimado de 2,2 millones de nuevos casos de diabetes tipo 2 a nivel mundial, según una nueva investigación publicada en Nature Medicine.
En el estudio, los investigadores analizaron datos de 184 países para estimar los casos globales de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares atribuibles al consumo de bebidas azucaradas. Además de los casos de diabetes tipo 2, los investigadores estimaron que 1,2 millones de nuevos casos de enfermedades cardiovasculares fueron causados por el consumo de estas bebidas.
El estudio examinó cómo variaban los casos entre diferentes grupos demográficos. En promedio mundial, la carga atribuible al consumo de bebidas azucaradas fue mayor entre los hombres que entre las mujeres, así como entre los adultos jóvenes, los adultos con niveles educativos más altos y aquellos que viven en áreas urbanas.
La carga de la enfermedad varió según las regiones del mundo. Las bebidas azucaradas contribuyeron a las mayores cargas de enfermedad en América Latina, el Caribe y el África subsahariana, según el estudio. En África subsahariana, las bebidas azucaradas fueron un factor en aproximadamente el 21 % de todos los nuevos casos de diabetes en 2020; en América Latina y el Caribe, “contribuyeron a casi el 24 % de los nuevos casos de diabetes y más del 11 % de los nuevos casos de enfermedades cardiovasculares”, según indicó un comunicado de prensa.
Con un promedio de 793 nuevos casos entre 1990 y 2020, Colombia tuvo el mayor aumento en el tiempo de casos de diabetes tipo 2 atribuibles a las bebidas azucaradas por cada 1 millón de adultos. En 2020, casi el 50 % de los nuevos casos de diabetes tipo 2 en Colombia estuvieron vinculados al consumo de bebidas azucaradas. Estados Unidos ocupó el segundo lugar en el aumento de la incidencia de diabetes tipo 2 relacionada con el consumo de bebidas azucaradas, con un promedio de 671 casos nuevos de diabetes tipo 2 por cada 1 millón de adultos entre 1990 y 2020. El estudio también encontró los mayores incrementos proporcionales en ambas enfermedades entre 1990 y 2020 en África subsahariana.

Los autores del estudio expresaron su esperanza de que su investigación pueda ayudar a dar forma a políticas e intervenciones efectivas para reducir la carga mundial de enfermedades atribuibles a las bebidas azucaradas.
“Las bebidas azucaradas son fuertemente comercializadas y vendidas en países de ingresos bajos y medianos. No solo estas comunidades están consumiendo productos dañinos, sino que también suelen estar menos preparadas para enfrentar las consecuencias de salud a largo plazo”, afirmó Dariush Mozaffarian, autor principal del artículo y director del Instituto de Alimentos como Medicina (Food Is Medicine Institute) de la Universidad de Tufts, en el comunicado.
(*) The Washington Post
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