5 zonas que conviene evitar al instalar detectores de humo

Organismos especializados recomiendan seguir pautas de montaje y mantenimiento para que las alertas se activen ante una emergencia y no por situaciones cotidianas dentro de la vivienda

Ilustración en acuarela de una sala con sofás, una estufa de leña encendida y un detector en el techo hacia donde sube humo.
La ubicación del detector condiciona su capacidad para advertir un incendio. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La ubicación de los detectores de humo condiciona su capacidad de advertir un incendio y puede evitar activaciones causadas por actividades domésticas habituales. La distancia respecto de fuentes de vapor, calor, polvo y corrientes de aire es parte de una instalación segura.

La Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA), entidad internacional especializada en seguridad contra incendios, recomienda colocar estos dispositivos dentro de cada dormitorio, fuera de zona de descanso y en todos los niveles de la vivienda. También aconseja instalarlos en el techo o en la parte alta de una pared, de acuerdo con las indicaciones del fabricante.

PUBLICIDAD

También deben descartarse los espacios donde el equipo puede recibir señales ajenas a un incendio o donde el humo tendría dificultades para llegar al sensor.

Infografía con ilustraciones de un detector de humo, sartenes, regaderas, termómetros, rejillas de ventilación y el corte transversal de una casa.
El montaje debe ajustarse a las instrucciones del fabricante y a la normativa local. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La periodista Karla Pope recogió en Good Housekeeping, sitio especializado en hogares, las recomendaciones dos profesionales. De Nicole Sanders, responsable de educación pública del Instituto de Investigación de Seguridad contra Incendios, y Susan McKelvey, responsable de comunicaciones de la NFPA. Antes de elegir el punto de montaje, las pautas institucionales permiten revisar tres condiciones básicas:

  • Que el dispositivo quede en una zona alta y sin bloqueos
  • Que no esté expuesto de forma directa a vapor, polvo o temperaturas variables
  • Que no se encuentre en una corriente de aire procedente de puertas, ventanas o sistemas de ventilación

1. La cocina exige una separación mínima de 3 metros

Una mujer sonriente lava verduras en un colador bajo el grifo de una cocina moderna. Al fondo, dos ollas humean en la hornalla. Luz natural entra por la ventana.
La cocina requiere una separación mínima de tres metros respecto del dispositivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los aparatos de cocción pueden generar humo durante el uso cotidiano y activar una alarma sin que exista un incendio. La NFPA indica que los detectores deben estar al menos a 3 metros (10 pies) de los aparatos de cocina para reducir esas activaciones. Sanders señaló al medio que esa distancia puede implicar que no se instale un detector dentro de la cocina.

PUBLICIDAD

La advertencia responde a un problema de seguridad práctico: si las alertas se repiten por la preparación de alimentos, una persona puede optar por desactivar el aparato.

McKelvey indicó que, cuando las falsas alarmas son frecuentes, corresponde considerar equipos con tecnología capaz de distinguir mejor entre humo de incendio y vapor de cocina, siempre conforme a las instrucciones aplicables.

2. El vapor vuelve inadecuados a los baños y otras áreas húmedas

Vista lateral de una persona duchándose con vapor en una cabina de cristal, con el cabezal de la ducha y una toalla limpia colgando a la derecha.
El vapor de las duchas puede activar falsas alarmas en los detectores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las duchas, bañeras y ciertos electrodomésticos pueden producir vapor suficiente para disparar una alarma. Por eso, McKelvey recomendó mantener los detectores a un mínimo de 0,9 metros (3 pies) de los baños con ducha o bañera. La NFPA coincide con ese criterio de separación en sus materiales de prevención.

La regla alcanza a otras áreas con humedad o vapor. Sanders mencionó los secadores de cabello y equipos de lavandería como elementos que pueden provocar una activación innecesaria. El dispositivo debe advertir humo de una combustión sin transformar las condiciones normales del hogar en una alerta recurrente.

3. Garajes y altillos sin terminar presentan polvo y cambios térmicos

Vista trasera de una mujer con sombrero cargando un bolso marrón, un enfriador azul y toallas de playa en el baúl abierto de un SUV verde dentro de un garaje.
Los garajes y altillos sin calefacción presentan polvo y cambios térmicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sótano forma parte de los niveles en los que la NFPA aconseja instalar detectores, pero los garajes y altillos sin terminar responden a otras condiciones. Sanders explicó que las variaciones de temperatura y el polvo pueden afectar la confiabilidad de los dispositivos o causar falsas alarmas.

McKelvey señaló como referencia que deben evitarse lugares donde la temperatura baje de 4,4°C (40°F) o supere los 37,8°C (100°F). Los materiales de la NFPA también desaconsejan instalar alarmas en garajes y altillos sin calefacción.

4. Las corrientes de aire pueden alejar el humo del sensor

Persona en escalera revisando un detector de humo instalado en el techo de una casa, interior iluminado.
Las corrientes de aire pueden impedir que el humo alcance el sensor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las ventanas, puertas, ventiladores de techo, rejillas y conductos de calefacción o aire acondicionado no son ubicaciones adecuadas. McKelvey advirtió que las corrientes de aire pueden interferir con la operación del detector. Sanders precisó que esos flujos podrían impedir que el humo llegue al sensor durante un incendio.

La NFPA recomienda no ubicar alarmas cerca de ventanas, puertas o conductos por el mismo motivo. Por eso, conviene considerar el recorrido del aire dentro de la vivienda y alejar el detector de ventilaciones directas.

5. Vigas, puertas y estantes altos pueden bloquear la llegada del humo

Detector de humo blanco montado en el techo de una vivienda moderna, fondo interior desenfocado.
Las vigas, puertas y estantes altos pueden bloquear el paso del humo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un detector requiere acceso despejado al aire de la habitación. Sanders indicó que elementos como telas pesadas, vigas, puertas o estantes altos pueden obstaculizar el paso del humo y disminuir la eficacia de la alarma. La recomendación es elegir un punto desde el cual el humo pueda alcanzarlo con rapidez.

La guía de la NFPA añade que, en paredes, los equipos deben ir cerca del techo y respetar las instrucciones de instalación. El montaje final también debe ajustarse a la normativa local y al manual del dispositivo, en especial en sistemas conectados a la instalación eléctrica.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD