Los cinco rituales matinales que pueden mejorar el bienestar, según expertos

Una selección de rutinas breves propone reemplazar la prisa por gestos amables, como buscar luz natural, sumar momentos de quietud o dedicar tiempo a intereses personales, con beneficios ligados al descanso

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Una mujer joven de cabello castaño y camiseta clara se estira en la cama. Se ven una almohada, un edredón y una mesa de noche con un libro y una taza.
Los rituales matinales simples ocupan un lugar central en las conversaciones sobre bienestar y se asocian con un mejor estado de ánimo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los rituales matinales simples suelen ocupar un lugar central en las conversaciones sobre bienestar. Según reveló la trabajadora social clínica Julia Childs Heyl en VeryWell Mind, además de las rutinas más repetidas, hay prácticas menos comunes que algunas personas reservan para los primeros minutos del día y que asocian con un mejor estado de ánimo.

En vez de centrarse únicamente en hábitos como el agua con limón, el ejercicio o la meditación, Heyl reúne cinco rituales cotidianos con un rasgo en común: buscan dar a la mañana un inicio más amable.

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1. Hablar con las mascotas

La experta citó el ejemplo de Joey, un escritor, que contó que su rutina de la mañana es sencilla: toma café y habla con sus gatos. Explicó que, como pasa buena parte del día frente a la computadora por su trabajo de escritura, le resulta agradable empezar la jornada en contacto con “estas dulces criaturas peludas”.

Observar a sus gatos mientras juegan también le ofrece una pausa frente a las pantallas. Joey añadió que, además, lo hacen reír.

La autora señala que la risa se ha vinculado con una disminución del cortisol y del estrés. “Los gatos son muy graciosos, así que también hay algo que te ancla al presente en disfrutar del humor de todo eso”, dijo.

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Hombre en camiseta gris y pantalones de pijama de cuadros, acariciando suavemente la cabeza de un perro golden retriever dormido en una cama de felpa gris.
Hablar con las mascotas por la mañana puede ofrecer una pausa frente a las pantallas y ayudar a reducir el estrés a través de la risa (Imagen Ilustrativa Infobae)

2. Dar espacio a un interés espiritual

Lily, directora creativa y astróloga, recurre entre semana a hábitos más clásicos, como tomar agua caliente con limón y dar un paseo largo con su perro. Los fines de semana, en cambio, prefiere empezar los días tranquilos con un componente espiritual y mental.

Según relató a VeryWell Mind, suele encender una vela, sacar una carta del tarot y escribir en su diario. Después revisa los aspectos astrológicos del día.

“Se siente muy bien empezar mi día así porque tiene una profundidad que me encanta”, afirmó. En el texto de Childs Heyl se aclara, de todos modos, que Lily usa la astrología como una herramienta de apoyo para la autorreflexión o para entender cómo podría vivir la jornada, no como un oráculo definitivo.

La autora también advierte que usar la astrología para predecir el futuro o depender de esos aspectos como si fueran información concluyente puede aumentar el estrés. La moderación, según el texto, sigue siendo la medida adecuada.

3. Sentarse en completo silencio

Leeann, terapeuta de masajes, explicó que su trabajo no solo exige esfuerzo físico, sino también una carga emocional importante. Por eso reserva una parte de la mañana para permanecer en silencio absoluto. No medita, no lee ni toma café en ese momento. Simplemente se queda quieta.

Primer plano de una mujer joven con el cabello castaño y ojos cerrados, con la cara iluminada por la luz del sol de un lado, sonriendo suavemente.
Sentarse en completo silencio al comienzo del día puede ayudar a recargarse ante la carga física y emocional del trabajo con clientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Cuando trabajas en un servicio con clientes, estás hablando todo el tiempo. Tengo que ajustarme al tono de otras personas, y eso puede ser agotador”, contó. Esas mañanas silenciosas, añadió, le permiten recargarse y hacen que rara vez termine el día exhausta.

La práctica surgió a partir del ritual matinal de su pareja, que también es terapeuta de masajes. Su pareja se despierta y limpia toda la casa para empezar el día con sensación de orden, y además prefiere hacerlo en silencio.

Esa dinámica llevó a Leeann a sentarse a solas y en calma cada mañana. Con el tiempo, entendió que esa fórmula funcionaba para ambas y que, en su caso, era la práctica ideal para empezar el día.

4. Mirar por la ventana y buscar algo de sol

Recibir algo de sol por la mañana puede aumentar la producción de melatonina y favorecer un mejor descanso por la noche. Para quienes no logran salir temprano a caminar, propone una versión más accesible de ese hábito.

Mike, exskater profesional retirado, no se considera una persona madrugadora. Como vive en un condominio y no tiene un patio al que salir apenas se levanta, adaptó la rutina a su entorno. Después de cepillarse los dientes y beber un vaso grande de agua, se coloca junto a la ventana más luminosa de la casa. Al exponerse a esa luz, dice que nota más energía.

Hombre en camiseta azul estirando los brazos en una cama con sábanas blancas y edredón beige, junto a una ventana con luz solar.
Mirar por la ventana aparece como una alternativa práctica para incorporar sol de mañana cuando no es posible salir a caminar temprano (Imagen Ilustrativa Infobae)

La autora matiza que la luz solar directa probablemente sea la opción ideal, pero presenta esta alternativa como una segunda posibilidad útil. En la selección de hábitos que hace VeryWell Mind, ese gesto aparece como una solución práctica para quienes no tienen margen para una caminata temprana.

5. Reservar tiempo para la creatividad

Katie, escritora y productora, ya incluye en sus mañanas varias prácticas habituales: meditación, agua y ejercicio. A eso suma entre una y dos horas dedicadas a escribir. Mientras otras personas prefieren centrarse en un diario personal o en listas de gratitud, ella orienta ese tiempo a proyectos creativos propios. Entre ellos menciona un largometraje que está escribiendo.

“Siento como un pequeño impulso de dopamina. Me hace mucho más feliz porque he reservado tiempo para mi trabajo creativo”, explicó Katie.

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