5 recetas con pescado para cocinar el fin de semana largo de Semana Santa y celebrar Pascua

La variedad de presentaciones logra satisfacer cualquier paladar. Técnicas simples y consejos prácticos resuelven el dilema de qué cocinar durante los días festivos sin perder el toque casero

Guardar
Mesa con cinco platos de pescado: croquetas de merluza, cazuela de atún, filetes de merluza, tarta gallega de caballa y palitos de pescado frito, con pan, vino y huevos de Pascua.
Una mesa familiar en Semana Santa presenta cinco platos típicos de pescado: croquetas de merluza, cazuela de atún, filetes en salsa de azafrán, tarta gallega de caballa y palitos de pescado frito, en una deliciosa celebración. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante la Semana Santa, es común que en muchos hogares se reemplacen las carnes rojas por pescado, ya sea por tradición religiosa o por la búsqueda de alternativas en el menú habitual. El fin de semana largo se presenta como una oportunidad para probar nuevas preparaciones y compartir platos sencillos, accesibles y aptos para todos los gustos. El pescado aporta sabor, variedad y beneficios nutricionales, y se adapta bien tanto a recetas rápidas como a platos más elaborados.

En estos días, las recetas con pescado ganan protagonismo en almuerzos familiares, cenas o picadas informales. Merluza, atún y caballa figuran entre los ingredientes más elegidos por su versatilidad, su precio y su disponibilidad en mercados y despensas. Las preparaciones como croquetas, cazuelas, tartas y palitos fritos se destacan por su practicidad y por la posibilidad de satisfacer distintos paladares durante el fin de semana largo.

A continuación, se recopilan cinco recetas con pescado especialmente pensadas para celebrar Semana Santa y Pascua. Todas ellas pueden realizarse en menos de una hora y admiten variantes según los ingredientes disponibles en cada hogar, sin perder sabor ni practicidad.

Recetas con pescado para celebrar Semana Santa

Croquetas de merluza, prácticas y tentadoras

Vista de cerca de croquetas de merluza doradas en un plato rústico con gajos de limón y perejil picado, algunas mostrando el interior cremoso de pescado.
Las croquetas de merluza permiten aprovechar filetes frescos o restos de pescado en una receta rápida y nutritiva - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las croquetas de merluza permiten aprovechar filetes frescos o restos de pescado, combinados con puré de papa y condimentos, rebozados en pan rallado y fritos hasta obtener una textura crocante y dorada. Esta alternativa resulta apta tanto como plato principal, entrada o vianda.

El procedimiento consiste en hervir tres papas medianas, pelar y hacer un puré liso. Los filetes de merluza (500 g) se cocinan al vapor, microondas o hervidos con un poco de jugo de limón, se desmenuzan y se mezclan con el puré, dos huevos, un diente de ajo picado, perejil fresco y queso rallado. Se condimenta y, si la mezcla resulta blanda, puede incorporarse una cucharada de harina.

Se forman bolitas o cilindros, se pasan por huevo batido y pan rallado, y se enfrían en heladera durante veinte minutos. Luego, se fríen en aceite caliente (170-180°C) hasta dorar. Finalmente, se escurren sobre papel absorbente y se sirven calientes, acompañadas de gajos de limón o ensalada. Esta receta rinde de 12 a 15 croquetas medianas, alcanzando para cuatro porciones. Cada porción ofrece cerca de 210 calorías, 13 gramos de proteínas y 8 gramos de grasas.

Cazuela de atún, sabor y practicidad en una sola olla

Primer plano de una cazuela ovalada blanca con pasta, atún y queso gratinado, espolvoreado con perejil, sobre una mesada de granito en una cocina.
La cazuela de atún combina ingredientes habituales de la despensa y rinde un plato reconfortante ideal para compartir - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cazuela de atún constituye un plato rendidor y reconfortante, elaborado con ingredientes de uso frecuente en la despensa. Permite la combinación de atún en lata, cebolla, morrón, tomate, papas y, eventualmente, arvejas o zanahoria, todos cocidos hasta formar un guiso espeso y aromático.

Para su preparación, se rehoga una cebolla mediana y un morrón en aceite, se añade ajo picado y se incorporan dos papas en cubos y una zanahoria en cubitos. Tras dorar, se suman dos tomates picados o una taza de puré de tomate, pimentón y una hoja de laurel, junto con una taza de arvejas y 500 cc de agua o caldo caliente. Se cocina a fuego medio, tapado parcialmente, durante quince minutos. Finalmente, se agrega el atún desmenuzado (dos latas), se integra cuidadosamente y se ajusta la sazón. Puede servirse caliente con pan o arroz blanco.

Esta cazuela rinde cuatro porciones, con un valor aproximado de 260 calorías, 20 gramos de proteínas y 8 gramos de grasas por plato. Conserva sus cualidades hasta tres días en heladera o dos meses en freezer.

Merluza con salsa de azafrán, elegancia en pocos pasos

Dos filetes de merluza humeantes cubiertos con salsa cremosa de azafrán, acompañados de espárragos verdes y papas al vapor, servidos en un plato blanco.
La merluza con salsa de azafrán aporta un toque elegante y sencillo a los almuerzos y cenas de Pascua - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La merluza con salsa de azafrán ofrece una alternativa rápida y distinguida. Los filetes de merluza se cocinan suavemente y se presentan con una salsa cremosa aromatizada con hebras de azafrán, que le otorgan un color y sabor característicos.

El procedimiento comienza con el secado y condimentado de cuatro filetes de merluza (600 g), que se pasan por harina y se doran en aceite de oliva durante dos minutos por lado. Se reservan y, en la misma sartén, se cocinan una cebolla chica y un diente de ajo picados. Se agrega caldo de pescado (100 cc) y crema de leche (150 cc), junto con las hebras de azafrán. Se cocina a fuego bajo hasta que la salsa espese levemente y se reincorporan los filetes, cocinando tres minutos más. Se termina con jugo de limón y ajuste de sal.

Esta preparación rinde para cuatro porciones y aporta unas 250 calorías, 28 gramos de proteínas y 12 gramos de grasas por plato. Puede acompañarse con papas al vapor, vegetales o arroz blanco.

Tarta gallega de caballa, tradición adaptada

Primer plano de una tarta salada de caballa con pimientos rojos y cebolla, con una porción cortada revelando sus capas interiores. Una ensalada en el fondo.
La tarta gallega de caballa adapta una receta tradicional a versiones sin carne roja, ideal para reuniones familiares - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tarta gallega de caballa se presenta como una opción sabrosa y sin carne roja, apta para compartir en reuniones o resolver comidas de manera práctica. Se elabora con dos discos de masa y un relleno de cebolla, morrón, puré de tomate y caballa en lata.

Para su preparación, se precalienta el horno a 200°C y se cubre una tartera con uno de los discos de masa. Se rehogan dos cebollas medianas y un morrón rojo en aceite hasta que estén tiernos, se añade puré de tomate y pimentón, y luego la caballa escurrida (dos latas). Si se desea, pueden incorporarse huevos duros picados. El relleno se distribuye sobre la base, se cubre con el segundo disco, se sellan los bordes y se pincela con huevo batido. Se hornea entre 30 y 35 minutos.

Esta receta rinde ocho porciones, con un valor aproximado de 270 calorías, 12 gramos de proteínas y 12 gramos de grasas por porción. Puede conservarse en la heladera hasta tres días o congelarse en porciones.

Palitos de pescado frito, el clásico de la picada

Una mano sostiene un palito de pescado frito dorado sumergiéndolo en salsa tártara. Una cesta con más palitos y papas fritas se ve al fondo desenfocado.
Los palitos de pescado frito ofrecen una alternativa clásica para picadas o comidas principales en Semana Santa - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los palitos de pescado frito son una alternativa versátil y tradicional, apreciada tanto en picadas como en comidas principales. Se preparan cortando pescado blanco en bastones parejos, que se salpimentan, se pasan por harina y se fríen en aceite caliente hasta dorar.

El aceite debe alcanzar la temperatura adecuada (170-180°C) para garantizar una textura crocante y evitar que el rebozado absorba excesiva grasa. Los palitos se fríen en tandas, se escurren en papel absorbente y se sirven inmediatamente, acompañados de limón o salsas frescas. La receta rinde dos porciones, con unas 220 calorías, 22 gramos de proteínas y 8 gramos de grasas por ración. Puede conservarse en heladera durante dos días o congelar los bastones enharinados antes de freír.