
En los días de altas temperaturas, muchas personas buscan opciones para hidratarse y alimentarse de manera saludable. Estos cinco licuados de frutas ofrecen alternativas refrescantes y nutritivas para sobrellevar el verano. Estas preparaciones, a base de ingredientes frescos y fáciles de conseguir, pueden incorporarse tanto en desayunos como en meriendas o tentempiés.
El consumo de frutas de temporada incrementa durante los meses más cálidos por su capacidad para aportar agua, vitaminas y minerales. Según datos difundidos por el Centro de Nutrición y Salud Pública de la Universidad de Harvard, incluir licuados en la alimentación puede contribuir a alcanzar la ingesta diaria recomendada de frutas y verduras. Además, la variedad de combinaciones permite adaptar las recetas a diferentes necesidades y preferencias.
1- Licuado de sandía, pepino y menta
La sandía es conocida por su alto contenido de agua, que supera el 90 %, y su aporte de licopeno, un antioxidante natural. Mezclada con pepino, que también contiene una elevada proporción de agua y minerales como el potasio, se obtiene una bebida ligera. La adición de hojas de menta potencia el efecto refrescante.

De acuerdo con publicaciones de la Academy of Nutrition and Dietetics, consumir frutas con alto contenido de agua, entre ellas la sandía, contribuye a mantener la hidratación y el buen funcionamiento de órganos y tejidos.
Esta combinación ayuda a mantener la hidratación y proporciona una sensación de frescura inmediata en jornadas calurosas. Se recomienda usar trozos de sandía y pepino, hojas frescas de menta y hielo, evitando añadir azúcar para preservar el sabor natural.
2- Licuado de mango y naranja
El licuado de mango y naranja combina ingredientes con beneficios respaldados por entidades científicas y organismos de salud. El mango, según investigaciones publicadas en Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, contribuye a la regulación de la glucosa, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad, y fortalece las defensas antioxidantes. Además, un estudio en Applied Physiology, Nutrition and Metabolism asoció el consumo diario de mango con una disminución en la presión arterial y mejoras en los niveles de glucosa posprandial.

La naranja aporta vitamina C, fundamental para el fortalecimiento del sistema inmunológico, la reparación de tejidos y la absorción de hierro, de acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (MedlinePlus) y el portal Frontiers in Immunology. También contiene folato, que interviene en procesos celulares esenciales, y betacarotenos, que favorecen la salud ocular y el mantenimiento de la piel. Este licuado, al reunir mango y naranja, proporciona una combinación de vitaminas, antioxidantes y nutrientes que contribuyen al bienestar general y al refuerzo de las defensas del organismo.
3- Licuado de frutos rojos y banana
El licuado de frutos rojos y banana ofrece una combinación de nutrientes y beneficios respaldados por investigaciones científicas y entidades de referencia en salud. Los frutos rojos, como arándanos, frutillas y moras, se destacan por su alto contenido de flavonoides, compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition indica que incorporar al menos tres porciones diarias de alimentos ricos en flavonoides, como los frutos rojos, se asocia a un envejecimiento más saludable, una menor incidencia de deterioro físico y mental, y una mejor calidad de vida con el paso de los años. Expertos del Ohio State University Wexner Medical Center señalan que estos compuestos contribuyen a la protección celular, la salud vascular y la conservación de la masa muscular, factores clave para mantener la autonomía y el bienestar en la vejez.
La banana, de acuerdo con National Library of Medicine, es una fuente natural de potasio, magnesio, fibra, vitamina B6, vitamina C y antioxidantes. Evidencias científicas demuestran que el consumo regular de banana favorece la salud cardiovascular, la regulación de la presión arterial y la función digestiva. Además, los antioxidantes presentes en esta fruta ayudan a reducir el riesgo de degeneración macular y protegen frente al daño celular asociado al envejecimiento.
La combinación de frutos rojos y banana en un licuado proporciona una bebida energética, rica en fibra, vitaminas y compuestos bioactivos que colaboran en la prevención de enfermedades crónicas y en el mantenimiento de la salud integral.
4- Licuado de ananá y coco
El licuado de ananá y coco destaca por su valor nutricional y sus beneficios comprobados en investigaciones científicas. El ananá, también conocido como piña, es una fruta tropical que aporta vitamina C, manganeso, fibra y una enzima llamada bromelina. Según información publicada por Healthline y diversos estudios científicos, el ananá ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, facilita la absorción de hierro y contribuye al crecimiento y reparación de los tejidos. Su contenido de antioxidantes, como flavonoides y compuestos fenólicos, ayuda a combatir el estrés oxidativo y puede brindar protección cardiovascular. Además, la bromelina presente en el ananá favorece la digestión de proteínas y puede contribuir a la reducción de la inflamación y a la recuperación después del ejercicio o procedimientos quirúrgicos.

El coco, por su parte, aporta fibra, grasas saludables del tipo triglicéridos de cadena media (MCT), manganeso, cobre, fósforo y otros minerales esenciales. El consumo de coco puede mejorar la salud digestiva, contribuir al control del peso corporal y apoyar la salud cardiovascular al elevar los niveles de colesterol HDL (colesterol “bueno”). La fibra insoluble del coco favorece el tránsito intestinal, mientras que los MCT se absorben rápidamente y pueden utilizarse como fuente de energía. Además, el coco contiene compuestos que pueden estimular el sistema inmunológico y contribuir al control de la glucemia.
La combinación de ananá y coco en un licuado ofrece una bebida rica en vitaminas, minerales, antioxidantes y grasas saludables, que puede favorecer la hidratación, la función digestiva y el bienestar general, siempre dentro de una dieta equilibrada.
5- Licuado de durazno y yogur
El licuado de durazno y yogur reúne componentes con respaldo científico por sus beneficios para la salud. El durazno, o melocotón, aporta compuestos bioactivos y fibra dietética, elementos que favorecen la salud cardiovascular, digestiva y visual. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), esta fruta constituye una fuente importante de fibra soluble e insoluble, que contribuye al tránsito intestinal, la regulación del colesterol y la estabilización de los niveles de azúcar en sangre. Cleveland Clinic destaca que consumir duraznos con regularidad puede contribuir a la prevención de enfermedades crónicas, gracias a su contenido de antioxidantes como carotenoides, antocianinas y ácidos fenólicos, los cuales protegen la visión y ayudan a reducir la inflamación celular.

Por su parte, el yogur es un alimento fermentado que se caracteriza por su aporte de proteínas de alta digestibilidad, vitaminas del grupo B y A, y minerales como calcio, fósforo, magnesio y zinc. Según la Fundación Española del Corazón y la Universidad de Zaragoza, el yogur contiene bacterias probióticas que mejoran la salud intestinal, favorecen la digestión de la lactosa y contribuyen al equilibrio de la flora intestinal. Diversos trabajos científicos señalan que el consumo regular de yogur puede ayudar en la prevención y el tratamiento de trastornos digestivos, además de potenciar la función inmunológica al aumentar el número de bacterias beneficiosas en el intestino.
La combinación de durazno y yogur en un licuado proporciona una bebida que aporta fibra, antioxidantes, proteínas de alta calidad y probióticos, contribuyendo al bienestar digestivo, al fortalecimiento de las defensas y a la protección frente a enfermedades crónicas, siempre en el marco de una alimentación variada y equilibrada.
Preparar licuados de frutas con ingredientes frescos y sin aditivos permite sumar variedad, sabor y nutrientes a la alimentación diaria, aportando hidratación y compuestos esenciales para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud, consumir frutas y verduras a diario ayuda a reducir el riesgo de enfermedades crónicas, mientras que optar por licuados caseros facilita ajustar las recetas a las necesidades y preferencias personales, evitando azúcares añadidos y productos ultraprocesados. En épocas de altas temperaturas, estas bebidas se posicionan como una alternativa práctica y nutritiva para mantener el equilibrio hídrico y cubrir los requerimientos de vitaminas, minerales y fibra.
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