Por qué los diarios personales vuelven a ganar protagonismo entre viajeros

La práctica de registrar experiencias viajeras resurge con fuerza, combinando creatividad, emociones y memoria en formatos físicos y digitales, y promoviendo beneficios emocionales más allá de las redes sociales tradicionales

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El journaling de viajes resurge
El journaling de viajes resurge como tendencia global al fusionar tradición y modernidad en la narración de experiencias personales (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los últimos años, el journaling de viajes ha resurgido como una tendencia global que fusiona lo ancestral con lo contemporáneo. Esta práctica ha cobrado vigencia en la era digital, impulsando a los viajeros a crear diarios personales que combinan creatividad, emociones y recuerdos tangibles, alejándose del relato superficial en redes sociales y promoviendo una experiencia más profunda.

Según Condé Nast Traveler, un número creciente de personas recurre tanto a cuadernos físicos como a formatos digitales para registrar no solo los lugares visitados, sino también el efecto emocional que dejan en su interior.

El uso del diario de viaje tiene raíces antiguas. Heródoto fue uno de los primeros en documentar observaciones sobre Egipto. Posteriormente, figuras como Marco Polo y Cristóbal Colón reflejaron sus exploraciones en cuadernos, mientras que en el siglo XIX, el Grand Tour marcó el auge del relato personal entre la aristocracia europea.

Condé Nast Traveler destaca que en esa época el enfoque migró de lo externo a lo interno, describiendo emociones y sensaciones suscitadas por los nuevos paisajes.

Nuevas plataformas, nuevos diarios

Actualmente, las redes sociales y plataformas como TikTok han impulsado el interés por el journaling de viajes. Decenas de usuarios muestran cuadernos repletos de fotos Polaroid, etiquetas o billetes de avión, transformando sus diarios en objetos que fusionan lo visual con lo literario.

Las redes sociales generan una
Las redes sociales generan una nueva tendencia en journaling de viajes, destacando la combinación de recuerdos visuales y escritos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Condé Nast Traveler señala que, más allá del testimonio, los formatos híbridos y las nuevas narrativas —como blogs, newsletters o diarios ilustrados por artistas como Alicia Aradilla— permiten entablar un diálogo íntimo, tanto individual como colectivo, entre quienes viajan y quienes los acompañan a la distancia.

El diario de viaje también cumple una relevante función psicológica y emocional. Sonia Rico, psicóloga y coach laboral, recalca el carácter transformador de este método: “Escribir durante un viaje es una forma de alargarlo, de intensificar la experiencia. Al poner en palabras los momentos que te impactan, los encuentros inesperados, las imágenes, los olores y sensaciones, el viaje se convierte en algo más que un recorrido: se vuelve una huella interior”.

Rico resalta que el diario no solo conserva los hechos, sino que también refleja cómo el viaje transforma al viajero, permitiendo reconectar con esos instantes tiempo después de haber regresado.

Diversidad en los formatos y funciones

La oferta de formatos para el diario personal es cada vez más diversa. Entre los ejemplos figuran libros interactivos como The Bali Chapter, que propone viajes emocionales por destinos como Bali mediante preguntas guía para la reflexión, y diarios artísticos en los que predominan técnicas como la acuarela y el collage.

Los diarios personales actuales ofrecen
Los diarios personales actuales ofrecen recursos para organizar emociones y vivencias a través de herramientas innovadoras (Imagen Ilustrativa Infobae)

Editoriales especializadas han consolidado el concepto de diario de autoconocimiento, acercando herramientas para experimentar cada jornada con mayor atención.

Redactar un diario de viaje no depende de técnicas complicadas. Sonia Rico recomienda elegir una libreta simple y registrar aquellos momentos que destaquen por su intensidad emocional o particularidad.

Para estimular la reflexión, sugiere propuestas directas como: “¿Qué momento de hoy me ha hecho sentir más presente, más vivo?” o “¿Qué he descubierto —sobre el lugar, sobre otros o sobre mí— que no esperaba encontrar?”.

Recopilar postales, pequeños recuerdos o recetas tradicionales también convierte al diario en una especie de cápsula del tiempo. Según la psicóloga, este registro conecta con lo vivido y, posteriormente, permite revivir el viaje y prolongar su influencia positiva en la vida cotidiana.

El journaling de viajes no solo refuerza la memoria, la creatividad y el bienestar personal, sino que incluso propicia la conexión a la distancia. A veces, los relatos de un viajero dan lugar a un diario paralelo escrito por familiares, creando vínculos que trascienden miles de kilómetros y haciendo que cada experiencia se comparta y se conserve en la memoria común.