Durante las las vacaciones de invierno los chicos están más tiempo en casa. Si bien son momentos para compartir en familia y salir a pasear, hay que reconocer que también están muy conectados con sus computadoras, se mueven menos y picotean porque están aburridos. Comer por ansiedad o aburrimiento es un hábito que tenemos que evitar y si lo detectamos, tratar de modificarlo.
Por lo general, el snackeo frente a las pantallas en casa incluye bebidas azucaradas, golosinas dulces o saladas y otros productos ultraprocesados.
Este tipo de alimentos, consumidos en forma sostenida, o sea, frecuentemente, contribuye a lo que hoy llamamos malnutrición por exceso, que consiste en un desequilibrio de vitaminas, proteínas o minerales.
En la actualidad, los chicos tienen acceso a una gran oferta de alimentos, pero muchos ingieren con frecuencia productos de baja calidad nutricional que derivan en problemas de sobrepeso, la obesidad y todas las enfermedades crónicas no transmisibles. Esto redunda en que, en nuestro país, en Argentina, como en muchos países de Latinoamérica, los índices de obesidad infantil no paran de crecer.

Justamente, estos problemas con el peso corporal también afecta la salud psicofísica de las niñas y de los niños, tanto como su rendimiento escolar.
Por eso, nuestra responsabilidad como adultos es cuidar lo que comen de los chicos y procurar que lleven adelante un plan de alimentación lo más variado, natural y equilibrado posible.
Por eso, te voy a dejar como sugerencia algunas opciones que quizás puedan servirte para empezar a incorporar en la merienda de los chicos. Incluso, lo que podés hacer es pedirles que te ayuden a prepararlo. Por ejemplo, elegir la receta, buscar los ingredientes y todo lo que van a necesitar. Es algo que puede cambiar la percepción de los niños acerca de algunos alimentos.

Para ellos, cocinar también es jugar, aprender y una forma muy efectiva de educar. Aquí, entonces una lista de opciones saludables para la merienda:
- Pochoclos caseros con cacao, canela, con especias
- Maní sin sal
- Chupetines con rodajitas de banana y chocolate
- Jarras con agua saborizada con trocitos de frutas y que queden bien coloridas
- Vasitos de yogur con trocitos de frutas
- Vasitos de hummus con palitos de zanahoria
- Galletitas de avena

-Tomates cherry, choclos en rodajitas
-Frutos secos
- Tiritas de milanera y tiritas de fainá
Los colores vibrantes y las formas divertidas siempre suman para hacer más atractivo cualquier plato. Estas son algunas propuestas. Por supuesto, vos podés elegir todas las que se te ocurran, teniendo como premisa que los alimentos sean lo más naturales posibles.
Probá de a poco, con paciencia, y no te desanimes si al principio no quieren comer porque todo hábito nuevo lleva su tiempo.
* Romina Pereiro es licenciada en nutrición MN 7722
* Producción: Dolores Ferrer Novotny / Edición: Rocío Klipphan
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Cómo Gracie Abrams conquista la moda en la alfombra roja: sus outfits más destacados
La cantante y compositora estadounidense sorprendió con atuendos que fusionan texturas, colores y detalles únicos

Cómo será el código de vestimenta de la Met Gala 2026 y por qué revolucionará la moda
El evento del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York establece una consigna que invita a celebridades a convertir cada look en una auténtica obra de diseño

La convivencia con perros grandes modifica el aire que se respira en espacios interiores, según científicos
Un estudio demostró que la presencia de canes altera la composición de gases, partículas y microbios del ambiente. Las razas grandes, como el mastín, son las que más impactan

Receta de mermelada de naranja sin azúcar, rápida y fácil
Con una preparación sencilla y que dura menos de una hora, cualquier persona podrá difrutar de esta delicia realizada con endulzantes naturales

Cuáles son los beneficios emocionales de crear y recibir una tarjeta escrita a mano
Expertos citados por TIME aseguran que este comportamiento fortalece el vínculo afectivo, aporta calma y deja un recuerdo duradero, además de ofrecer bienestar emocional tanto al emisor como al destinatario



