Qué es la tripofobia y cómo saber si uno la sufre

Cómo se puede explicar la fobia, miedo o repulsión generado en ciertas personas al mirar o al estar cerca de figuras geométricas muy juntas, especialmente orificios y/o rectángulos pequeños

Cómo describen la tripofobia quienes la sufren (Shutterstock)
Cómo describen la tripofobia quienes la sufren (Shutterstock)

Se podría decir que la tripofobia, a veces llamada fobia al patrón repetitivo o miedo a los agujeros, es el miedo o repulsión generado al mirar o al estar cerca de figuras geométricas muy juntas, especialmente orificios pequeños y rectángulos de muy pequeñas dimensiones y poca distancia entre sí.

No está incluida en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, pero sin dudas es importante el número de personas que tienen rechazo, repulsión y/o miedo hacia objetos con agujeros pequeños aglomerados, como los que se ven en panales, hormigueros, ciertos hongos y los frutos del loto. Al final de esta nota, se incluyen 8 imágenes para saber si una persona es tripofóbica.

Julia Magnin (26), licenciada en Relaciones Públicas e Institucionales y coordinadora del voluntariado coorporativo de una empresa energética, es tripofóbica y lo vive como una repulsión hacia este tipo de imágenes geométricas aglutinadas: “En mi caso no es fobia en sí, sino que es asco, rechazo, incomodidad, me da miedo que estos patrones se me queden en la piel”.

“Por ejemplo, si veo burbujitas, me da miedo tocarlas y que se me quede así la piel, como que me contagie por así decirlo, por eso me da tanto asco mi quemadura”, agrega. Es que la joven hace pocos días se quemó la pierna con una estufa y le quedó en su propio cuerpo una marca que le recuerda a estas figuras aglomeradas.

Julia Magnin se quemó con la estufa y el dolor fue doble, ya que en su piel quedó una marca que le genera tripofobia (Foto: Gentileza Julia Magnin)
Julia Magnin se quemó con la estufa y el dolor fue doble, ya que en su piel quedó una marca que le genera tripofobia (Foto: Gentileza Julia Magnin)

Para Julia, “puede que sea algo primitivo, quizás antes nuestros antepasados se daban cuenta del veneno en algo con tan solo verlo y entraban en un estado de alerta”.

Consultada por Infobae respecto a cuándo se dio cuenta que sufria tripofobia, Julia explicó: “Fue una lata de atún que encontré en un médano que estaba toda hecha burbujas por el sol. Primero la agarré porque veía que algo brillaba, pero no sabía que era. Y cuando la vi y la toqué, me quedé re mal, la tiré lo más lejos que pude y me alteró muchísimo la situación. Lo más grave que me pasó igual fue con un panal de abejas, ya deshabitado, que mi hermano trajo a casa, ahí lloré, y rompí todo el panal porque me ponía muy mal verlo”.

Felipe Lezcano (28), también licenciado en Relaciones Públicas e Institucionales y asesor en comunicaciones, es muy amigo de Julia, y entre las muchas cosas que comparten, se encuentra el hecho de que ambos son tripofóbicos. En este sentido, el joven le contó a Infobae: “Lo mío empezó cuando era chico, me pasaba mucho cuando me encontraba con determinadas estructuras con formas que se asemejan a lo que hoy puedo identificar como tripofobia, y en esos momentos sentía un rechazo constante a ese tipo de formas que hoy en día persiste”.

“Mi mayor miedo con respecto a eso siempre fue que estas figuras se me peguen a la piel, me daba mucho miedo encontrarme con que de pronto mi piel tenía agujeros uno al lado del otro de forma lo más simétricamente posible, me daba mucho pánico que de alguna forma estos orificios o figuras aparezcan en mí”, agregó.

Muchos de los afectados coinciden que más que una fobia, la tripofobia es un rechazo o repulsión a pequeñas imágenes geométricas juntas y aglutinadas (Shutterstock)
Muchos de los afectados coinciden que más que una fobia, la tripofobia es un rechazo o repulsión a pequeñas imágenes geométricas juntas y aglutinadas (Shutterstock)

Según especificó Felipe, “en el momento en que me encuentro con algo que tiene una forma parecida y agrupada junto a otros objetos similiares, mientras más grandes son los circulitos, en mi caso es peor y me provoca mayor rechazo, inclusive siento que se me va a pegar en la piel y que esos círculos diminutos se me van a empezar a abrir en mi propia piel, es una sensación horrible”.

Este rechazo realmente me costó mucho tiempo identificarlo y saber bien de qué se trataba, pero con el tiempo pude ir viendo que mi miedo pasaba por que se me ‘contagie’ esos patrones en mi cuerpo, y mi mayor miedo es tener algún día un problema, infección o afección en la piel que me genere este tipo de orificios o estructuras, con este aspecto, creo que no podría soportarlo directamente”.

En relación a cómo se dio cuenta de que esta repulsión era importante, Felipe precisó: “Empecé a darme cuenta del profundo rechazo que me generaba, más allá de que al principio no entendía bien de qué se trataba, se me iba el hambre y perdía por completo las ganas de comer, cuando por alguna razón veía algún tipo de estas estructuras, con estas formas, e inmediatamente me generaba cierta angustia que me cerraba automáticamente el estómago”

Mi mayor miedo es tener algún día un problema, infección o afección en la piel que me genere este tipo de orificios o estructuras, con este aspecto, creo que no podría soportarlo directamente


Para Belén Mosna (27), quien estudia Medicina en la UBA, su primer contacto con la tripofobia, “fue algo casual, navegando hace apróximadamente 10 años en Internet di con una nota acerca de esta fobia y tenía una foto de agujeros en la piel de una persona de los cuales emergían gusanos”.

Me causa náuseas y escalofríos, además de que sí o sí tengo que retirar la mirada y sacar la imagen rápido”, añadió en diálogo con este medio.

¿Hay alguna forma en particular que le de más rechazo? Frente a esta pregunta la joven detalló: “Me generan mucho rechazo todos los surcos/agujeros que estén en partes del cuerpo, y con algún tipo de insecto y/o gusano, y a pesar de que sé que son imágenes retocadas digitalmente, no puedo evitar sentir mucha repulsión. Además, en mi caso la tripofobia acentúa mi fobia a las arañas, debido a sus múltiples pares de ojos”.

Los trastornos de ansiedad son muchos y muy comunes, es un tema del que mucho se habla y poco se conoce
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En el caso de Nicolás Marcigliano (28), estudiante de ingeniería eléctrica UTN, “más que sufrir, es una sensación extraña la que siento con este tipo de figuras o imágenes, en donde de más chico, con unas ramas secas de unos árboles -particularmente no sé qué árbol era- que estaban en el piso y tenían las formas geométricas por fuera, y dentro de las formas parecían que tenía otras cosas adentro. Esa fue de las primeras veces que noté que me daba cierta sensación de ‘cosa’. Ya de adolescente me topé con una foto de Internet, una flor, y ahí fue cuando busqué un poco más del tema”.

“De ahí en más, lo he visto solo en imágenes, y no todas me producen esa sensación. Es una sensación de que lo quiero ver aunque sepa que me disgusta cuando lo veo, físicamente se me pone la piel de gallina y empiezo a sentir que me sube algo por la espina”, detalló.

Para Nicolás, “no es miedo, pero se que no tocaría tocaría algo así y evitaría tenerlo cerca”. “Las imágenes con photoshop que están en Internet de partes humanas, como los codos, las manos, con las formas hechas me perturban bastante mirarlas y me produce esa sensación que me recorre el cuerpo, particularmente si hay algo que sale o está dentro de las formas estas, es lo que más rechazo me da; no obstante, me da intriga y quiero ver”.

En diálogo con Infobae, el jefe de servicio de Psicología del Sanatorio Municipal Dr. Julio Méndez y coordinador de actividades asistenciales del hospital Borda, Ricardo Antonowicz (MN 11556), explicó: “La fobia tiene para nosotros el valor de un síntoma que reparte el espacio en dos lugares: uno en el que estoy libre de angustia y otro donde la angustia se desencadena. La fobia no resuelve, la fobia denuncia lo que no funciona en la estructura psíquica. Lo importante es escuchar lo que la fobia dice y no suprimirla administrando medicamentos. Existen muchas modalidades fóbicas”.

“No hay una sola fobia. Prácticamente todos tenemos alguna fobia. La fobia tiene que ver con el objeto. No hay casos puros sino síntomas neuróticos. La fobia trata de ubicar la angustia en algún lugar. La tripofobia denuncia miedo al vacío, a quedar atrapado en un agujero que tapona la posibilidad de desear y expresa el temor a que la subjetividad quede atrapada en ese espacio diminuto”, aseveró el especialsita.

Según Antonowicz, "no hay una sola fobia. Prácticamente todos tenemos alguna fobia"
Según Antonowicz, "no hay una sola fobia. Prácticamente todos tenemos alguna fobia"

Por su parte, para el médico psiquiatra y psicoanalista, ex miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) doctor Pedro Horvat (M.N. 70.936), “todas las fobias funcionan con el mismo mecanismo, a través del desplazamiento”. ¿Qué signfica esto? Según especificó Horvat, hay un caso clínico famoso de Sigmund Freud en el cual un papá iba caminando de la mano con un nenito, por la calle, y el papá estaba muy enojado y lo estaba retando, -esta historia real sucedida en Viena del 1900- mientras el padre le gritaba al hijo, en ese momento un cochero pierde el control y el caballo que lo traccionaba se cae y el carro cae encima del caballo, por lo cual el chico quedó aterrado por la escena. Cuándo creció, el hijo de este señor sufría terror a los caballos, y consultó al doctor Freud y en el análisis descubre que en realidad era un desplazamiento, lo que le había generado tanto miedo de la escena no era la sorpresa, sino lo asociado al enojo de su papá, y que el verdadero conflicto era con su padre, quien en ese momento le gritaba y lo amenazaba.

El mecanismo de la fobia es el desplazamiento, hay una imagen o situación original, reprimida y que me angustia, y el temor se desplaza a otra, sea por asociación directa, en el sentido de que las imágenes se parecen los significados; o por alguna conexión de significado o por una conexión temporal como sucedió con el ejemplo del caballo de Freud”, explicó el experto.

En el caso de las figuras geométricas, tendería a pensar que se trata de un desplazamiento por asociación de imágenes corporales, porque algo, tal vez en la visión de determinadas imágenes corporales, muy frecuentemente sexuales o de otro tipo, genera angustia, eso re reprime, y se desplaza sobre algo”, agregó Horvat a Infobae.

Para el psiquiatra y psicoanalista, “uno debe aceptar ciertas definiciones de carácter general y buscar en la persona en particular, cada caso, porque hay tantas fobias como personas, teoóricamente podría existir una fobia a cualquier cosa, ya que lo que importa es sobre qué se desplaza la angustia”.

Algunos científicos han encontrado que incluso aquellos que no sienten repulsión por este tipo de imágenes tripofóbicas a menudo se sienten incómodos mirando un montón de pequeños agujeros juntos. Justo como las líneas pueden causar dolores de cabeza y luces parpadeantes que pueden inducir convulsiones, un grupo de agujeros podría tener efectos psicológicos en el cerebro, generar náuseas, molestia, repulsión. Un caso controversial sucedió en la presentación del Iphone 11, en dónde muchos usuarios manifestaron haber sentido tripofobia con la triple cámara del dispositivo móvil.

Para superar las fobias, hay que estar decididos, no desilusionarnos si los cambios tardan en aparecer, valorar todos nuestros avances y ponernos metas claras y posibles
Para superar las fobias, hay que estar decididos, no desilusionarnos si los cambios tardan en aparecer, valorar todos nuestros avances y ponernos metas claras y posibles

El investigador, Arnols Wilkins, profesor emérito de la Universidad de Essex, teoriza que los principios matemáticos en los patrones exigen al cerebro a usar más oxígeno y energía, lo que puede ser estresante.

Estas imágenes tienen las mismas propiedades estadísticas y son intrínsecamente difíciles de procesar para el cerebro, en parte porque hemos evolucionado para mirar imágenes completas en la naturaleza”, dijo Wilkins en entrevista con el Washington Post. “Sabemos que las imágenes son difíciles de procesar computacionalmente por las neuronas que se ven obligadas a usar más energía cerebral”.

Las fotos de panales y fresas – fuentes comunes de horrores para la gente con tripofobia – también comparten características matemáticas con vistas más siniestras como el moho o las lesiones cutáneas.

Otros investigadores sugieren que la incomodidad podría venir de un impulso innato para prevenir enfermedades infecciosas y comida contaminada. Algunos incluso han creado la hipótesis de que el miedo podría venir de la evolución de una respuesta a animales peligrosos como ranas venenosas e insectos, que frecuentemente muestran patrones similares a aquellas fotos tripofóbicas.

ATENCIÓN - IMÁGENES SENSIBLES PARA PERSONAS CON TRIPOFOBIA

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Fotos: Shutterstock

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