
La fobia es un trastorno de salud emocional frecuente. Consiste en un miedo intenso y desproporcionado causado por objetos o situaciones de lo más variados: desde insectos y lugares cerrados hasta viajar en avión o dar discursos en público. También puede ser un sentimiento fuerte de odio o rechazo hacia algo que nos genera problemas emocionales y sociales. Puede presentarse en muchísimas formas. Conocé las más comunes, para empezar a lidiar saludablemente con la crisis de ansiedad:
Agorafobias: sufrir por encontrarse en lugares o situaciones de donde es difícil escapar. Los temores suelen relacionarse con estar solo fuera de casa, mezclarse con gente que no conocemos, entrar en un ascensor, hacer una fila, pasar por un puente o viajar en transporte público. Muchas veces el fóbico evita la situación temida, pero igualmente padece un intenso malestar por temor a que lo que le asusta suceda, le surja esa crisis de ansiedad y se haga indispensable que alguien lo socorra. Quedarse encerrados en casa nunca es la solución.
Fobias específicas: se trata de un temor persistente, excesivo o irracional, desencadenado por la presencia de un objeto o de una situación específicos, como volar, estar con animales, darse inyecciones o ver sangre. Cuando nos exponemos a ese estímulo fóbico, sufrimos una respuesta inmediata de ansiedad. En los niños, puede traducirse en llanto, berrinches o en la necesidad de ser abrazados por sus papás. Los adultos somos conscientes de que este miedo es excesivo o irracional, y sufrimos por no poder combatirlo. Los síntomas se vuelven tan notorios que llegan a interferir en nuestra rutina normal hasta el punto de paralizarnos.

Fobia social: es la más común en estos tiempos y se relaciona con el miedo recurrente a transitar situaciones sociales o actuaciones en público. Si nos vemos expuestos a personas que no conocemos, o sentimos que estamos siendo evaluados por extraños, tememos actuar de un modo que nos haga ver humillados. Los más chicos suelen demostrar inhibición o retraimiento en situaciones sociales donde haya gente que ven por primera vez. Los adultos tienden a evitar estas situaciones; si no, las experimentan con ansiedad y malestar, que hasta pueden expresarse físicamente.
Ataque de pánico: Es la manifestación concreta y sintomática de las fobias que sufrimos, durante un período de tiempo determinado. Sucede cuando se desencadena una potente reacción de miedo, seguida de palpitaciones, sudoración intensa, temblores, náuseas y descontrol, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 minutos. Es una situación de la que el fóbico cree que no va a poder salir, y eso aumenta aún más su desesperación.
Como los ataques afectan nuestra vida cotidiana, generándonos problemas en nuestras relaciones afectivas y en el entorno laboral, muchas personas realizan consultas en busca de un posible tratamiento de las fobias, ya sea para erradicarlas o para aprender a vivir con ellas. Es importante saber que estos ataques no suelen desaparecer por sí solos, por eso es muy importante que pidas ayuda.
Las claves para enfrentar los miedos

El psicólogo Eduardo Nicenboim asegura que el primer paso para salir de estas situaciones es asumir la necesidad de ayuda. Luego, es central consultar a un profesional que haga el diagnóstico correspondiente. "Es importante plantear qué factores desencadenan el problema y qué soluciones nos hemos propuesto y no han funcionado. Es bueno tener una relación fluida con el especialista para elaborar un tratamiento con objetivos concretos", subrayó el profesional.
Las fobias específicas suelen tratarse mediante psicoterapia, que le enseña al paciente cuáles son las causas de su padecimiento y le aporta técnicas para comenzar a dominarlas. Pueden ser útiles, también, los mecanismos para controlar la respiración y la tensión muscular, o bien, el tratamiento conocido como desensibilización sistemática. En esta metodología, en lugar de estímulos, se recurre a la imaginación del paciente, que va proyectando en su mente ese objeto tan temido. La sesión se detiene si la persona no puede controlar su ansiedad. De a poco, logra resistir períodos más largos y, así, va perdiendo el miedo.

Otros terapeutas usan métodos de choque, que son terapias donde se produce una exposición forzada al estímulo, hasta que el paciente logra controlar su ansiedad. En este caso, la terapia puede resultar más violenta, pero los resultados se pueden observar en plazos más cortos.
Para superar las fobias, hay que estar decididos, no desilusionarnos si los cambios tardan en aparecer, valorar todos nuestros avances, ponernos metas claras y posibles, y saber que, si bien muchas de estas complicaciones no se curan, siempre podemos corregir lo que nos angustia, con ayuda y, sobre todo, con ganas de vivir mejor.
SEGUÍ LEYENDO:
Últimas Noticias
Papa León XIV expresó su pesar por el terremoto en Colombia: “Profundamente entristecido”
El pontífice envió un mensaje de solidaridad a las familias afectadas y pidió oraciones por las víctimas, mientras continúan las labores de rescate
Silvia Cornejo revela la excusa que Jean Paul Gabuteau le dio antes de encontrarse con Analía Jiménez
La empresaria compartió en televisión nacional cómo vivió el final de su matrimonio y respondió a quienes relacionan su decisión con factores económicos

En imágenes: labores de rescate no se detienen, así fue la operación en la noche tras el terremoto de 7,4 en Colombia
Cali, Pereira, Manizales y Quibdó fueron algunos de los puntos donde organismos de socorro y fuerza pública desplegaron operativos entre las zonas más afectadas

Siria condenó a muerte en ausencia a Bashar al-Assad por asesinatos, torturas y otros crímenes cometidos durante 14 años
Se trata de la primera sentencia de este tipo dictada por los líderes de transición sirios que derrocaron al dictador en diciembre de 2024. Hubo otras siete condenas similares a ex funcionarios de alto rango
Una ciudad de Córdoba implementó el DNI obligatorio para perros y gatos: el trámite es gratuito y hay multas de hasta $844.000
La medida busca reforzar la tenencia responsable, facilitar la identificación de los animales y establecer responsabilidades ante casos de abandono, maltrato o extravío


