Estamos acostumbrados culturalmente a terminar una comida con un postre. Entonces, tendemos así a asociar ese dulce con el placer que percibimos, que en realidad fue generado por todo el menú consumido durante la comida.
Los antojos de comida a menudo son el resultado de la costumbre y la asociación: si siempre comiste algo dulce después de una comida, no te sientes satisfecho a menos que cumplas con esa necesidad.
Los dulces se asocian a menudo con recompensas y sentimientos positivos, por lo que se sienten bien cuando se los come. A esto, se le suma la preferencia natural que la mayoría de las personas tenemos por lo dulce. Además, existe una cuestión biológica que explicaría este comportamiento: la evidencia ha demostrado que el consumo regular de alimentos ricos en azúcar y grasa conduce a cambios neuroquímicos en el cerebro, que nos induce a desear este tipo de alimentos.
Además, durante la noche, la serotonina (que justamente es un neurotransmisor que nos brinda saciedad y bienestar) disminuye. O sea que anhelás algo dulce, porque los azúcares incitan al cuerpo a liberar serotonina mejorando tu estado de ánimo.

Entonces, ¿qué podemos hacer? No ponernos muy restrictivos, porque esto puede aumentar nuestras ansias por satisfacer esos antojos.
Pero, se puede planificar para poder elegir que alimentos dulces disfrutar sin excesos. Por ejemplo:
- No compres dulces en cantidad y tenerlos siempre porcionados.
- Dejarte un dulce en la mesita de luz puede evitar que te tientes con porciones más abundantes
-Acompáñalos con infusiones sin azúcar: capuccino, té con leche, té de hierbas, leche con miel.
- Incluí fruta, ensalada de frutas como postre en la cena.
Y recordá que siempre lo casero es mejor. Podés preparar alguna receta dulce, pero que no sea una bomba, y en ese caso, el secreto será llevarte la porción justa que vas a consumir.
Receta de la torta de remolacha por Romina Pereiro

Ingredientes
- 3 pequeñas remolachas previamente hervidas
- 2 huevos
- 75 ml. de jugo de limón
- 1/2 taza de aceite vegetal
- 1 taza de harina de trigo
- 1 cucharada de edulcorante
- ½ cucharadita de levadura
- 1/2 taza de leche
Procedimiento
Cortar las remolachas en pequeños trozos, hervidas y cuando estén tibias procésalas con los huevos, el jugo de limón y el aceite. Aparte tamizar la harina y mezclar el edulcorante y la levadura. Luego añadir la remolacha batida con los secos y mezclar bien.
Colocar la preparación en un molde previamente enmantecado y enharinado y llevar a horno moderado por aproximadamente 25 minutos.
Edición de video: Sofía Boutigue/ Producción gastronómica @solemartins11
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