Twitter es la red social donde los videos se viralizan rápidamente. Luego de que repudiaran a un usuario mexicano que pintó a su perro pensando que era algo gracioso o de la emocionante historia de Candelaria que encontró a su mascota gracias a Instagram, esta vez fue la curiosa reacción de un perro frente a las preguntas de su dueño la que lo convirtió en el protagonista del "video del momento" que ya lleva más de un millón y medio de reproducciones.

Se trata de una nueva tendencia que consiste en que el perro mueva sus orejas de arriba hacia abajo con dos preguntas claves que le hace su dueño: "¿Vamos a pasear?" o "¿Qué hiciste?".

Cuando el dueño pregunta  "¿qué hiciste?", el perro baja las orejas y cuando repregunta  "¿vamos a pasear?", las sube. Así lo hace durante los 21 segundos que dura la filmación.

A raíz de este "reto viral", publicado por la cuenta @santi_schenfeld y filmado por el humorista bonaerense Nano Rey a su perra Robertina, otros usuarios de Twitter compartieron sus versiones del video realizadas con sus mascotas. Algunos no obtuvieron los resultados que querían pero lo intentaron igual, mientras que otros lograron el objetivo.

Pero, ¿Cómo ocurre este fenómeno?, la veterinaria Fernanda Santana explicó a Infobae que se cree que los perros pueden distinguir más de 160 palabras y entienden perfectamente a sus dueños. A su vez, estos reconocen  cuando el dueño está enojado su voz, tono y postura, y diferencian cuando el dueño está feliz de verlo, o felicitarlo cuando obedeció o hizo algo bien.

"Los perros suben las orejas cuando les llama la atención y les gusta algo y  las bajan cuando se saben que hicieron algo mal", agregó.

Por su parte, Silvia Vai,  médica veterinaria especialista en etología clínica opinó que los perros entienden el sonido de las palabras y la entonación. "Muchas veces cuando se lo va a retar, el perro tiende a bajar las orejas en señal de sumisión para inhibir la acción". Para la experta, este tipo de videos virales que se usan para hacer reír, para el perro no lo es.

"Para las malas conductas el reto tiene que ser en el momento, no 20 o 30 segundos después, porque ya el perro va a estar haciendo otra acción. Este tiene que ser medido en función a la respuesta. Si se lo sigue retando cuando se está yendo lentamente caminando se puede generar problemas de ansiedad. Esto sucede por una falta de comunicación entre el dueño y el animal", concluyó la etóloga.

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