"Estoy vivo, uno de cada tres argentinos tienen un ACV, es demasiado, demasiada gente y me tocó", dijo agradecido de poder estar trabajando, en diálogo con Involucrados, aquí y ahora. Sobre su estad de saludo, agregó: "Recuperé la pierna, estoy recuperando el brazo derecho, fue del lado izquierdo el ACV".

Por su hipertensión, tendrá que tomar pastillas de por vida: "La verdad que me hice el vivo y no la tomé y pagué muy caro el juego de no cuidarme". Además, dijo que el estrés y las presiones laborales pueden haber influido: "Siempre el chiste y la frase era 'vas a tener un ACV', me lo habían dicho ese mismo día".

Laurencio contó que mientras estaba inconsciente sentía lo que pasaba a su alrededor, pero no encontraba la forma de expresarlo. "Estuve con mi mama, no sé si lo van a entender, es cuestión mía, estuve con mi mamá, la sentí y no es el momento, había una luz naranja alrededor", recordó.

Respecto a si tuvo miedo a la muerte dijo que sí: "Pero hay que entenderla y lo lindo que es un paso que hay que dar para llegar a dios y a una paz espiritual".

El diseñador tuvo un accidente cerebrovascular en agosto de este año  y fue dado de alta recién en noviembre. "Gran fiesta despedida con todo el equipo de rehabilitación que me salvó la vida y me enseñó a quererme, a valorarme, y con poco hacer mucho… A valorar la vida y la familia. Amé conocerlos. Solo buena energía. ¡Mil gracias! Recordarlos siempre", había escrito él en su cuenta de Instagram tras dejar el Sanatorio de los Arcos.

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