Quién no se acuerda de su primer día en la primaria. Cuaderno y lápiz en mano, la ilusión de aprender a leer y escribir, conocer a la maestra y hacer nuevos amiguitos. Miles de chicos vivirán hoy ese gran día, pero entre ellos no estará Luca, el nieto de Mauro Szeta que, luego de haber sufrido el "destrato" de varios colegios, está sin vacante y hoy tendrá que quedarse en su casa.

Luca tiene seis años, es hijo de Camila, la hija de Clarissa, la esposa del periodista: "Nació con TEA, un trastorno del espectro autista", contó el panelista de Cortá por Lozano a Teleshow, y siguió: "Fue a sala de cinco a un colegio donde nos dimos cuenta con el tiempo de que lo destrataron y no estuvieron al alcance del trastorno que tiene".

Durante el año pasado, el nene fue siempre con una acompañante terapéutica a una escuela inclusiva, este tipo de colegios son instituciones en las que todos los chicos, con dificultades o no, aprenden juntos con la ayuda de especialistas.

"Para nosotros es importante que vaya a colegios inclusivos y en esta escuela donde estuvo en sala de cinco cometieron un acto ilegal que fue recortarle la jornada de cuatro horas a dos, con el argumento de que a él le convenía de a poquito adaptarse, lo cual es falso; todo lo contrario, lo aislaron durante un año", dijo dolido Mauro, ya que la decisión terminó siendo contraproducente para el nene.

Tanto Camila, su mamá, como el resto de la familia acompañan a Luca: "Estamos siempre en contacto con gente que lo va viendo y mil estímulos más; en ese marco la escolaridad es clave para ver cómo él se inserta socialmente".

El año pasado al terminar la sala de cinco fueron a ver a un especialista que les dijo que el diagnóstico del menor había cambiado a Asperger, a partir de lo que les recomendaron otro tipo de colegio, siempre dentro de las instituciones inclusivas: "Eso es lo ideal para que el chico entre en sociedad".

En ese momento, la familia comenzó la búsqueda de colegio y recibió la feliz noticia de que habían conseguido una vacante en una institución: "Nos tuvieron cuatro días entusiasmados con que el lugar estaba, con lo cual dejamos de buscar en otras escuelas, con vistas a empezar el año".

Sin embargo, Luca nunca pudo ir. Una de las autoridades del que sería el nuevo colegio les informó que él finalmente no entraría. ¿Por qué el cambio repentino? "Dijeron que habían recibido el diagnóstico de la institución anterior diciendo que era un chico agresivo".

"Este colegio no lo conoció, se basó en el diagnóstico de un colegio al que vamos a denunciar por discriminación y maltrato al nene y lo peor de todo es que no lo vieron, no lo conocieron. Decidieron a partir de un papel que firma un colegio donde no lo integraron, se lo sacaron de encima", agregó Szeta.

Los días pasaron y hoy la familia no pudo obtener un lugar en ningún lado: "Fue por culpa de la combinación de dos colegios, el que lo tuvo en sala de cinco y el que le prometió vacante y no lo acepto ahora".

Hace unos días el periodista había contado, entre el enojo y el dolor, la situación y se había referido a "colegios que dicen ser inclusivos y cool": "Hablo de las escuelas como esta nueva y la anterior también, aunque en otra medida. No doy los nombres porque los estoy demandando y además no quiero estigmatizar a los nenes que van, que escuchen en las noticias que su colegio es malo o bueno no me parece justo".

Lamentablemente el caso de Mauro y su nieto es uno entre tantos, "somos miles", recalcó. Es que a partir de sus comentarios en las redes sociales, muchos padres lo contactaron para contarle su experiencia en situaciones similares.

"Así estamos… boyando por culpa de la negligencia, el maltrato, el destrato y la humillación", cerró el periodista especializados en policiales, mientras desea que pronto, aunque ya perdió un día de clases, Luca encuentre un lugar donde formarse, sociabilizar y hacer amigos. Porque después de todo la escuela, como muchas veces se dijo, es como un segundo hogar y para un niño es mucho más que un espacio para aprender a leer o hacer cuentas.

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