"Me siento muy contento del momento que estamos viviendo, de mucho cambio, de recalcular mucho, de sufrir mucho, y estar muy expuesto todo el tiempo. Porque todo está en discusión. Y todos estamos aprendiendo", reflexiona Esteban Lamothe (41) sobre los cambios impulsados por el feminismo y las mujeres que se animaron a denunciar y reclamar por sus derechos.

"Siempre fui repensando cosas, no si alguna vez me mandé alguna. No si alguna vez a alguna chica le dije algo que no le gustó, o si alguna vez la agarré de acá y no en ese sentido, porque gracias a Dios no tuve situaciones así. Sí me pasa repensar cómo pensamos, cómo nos movemos como sociedad, el lugar que ha tenido que ocupar la mujer, el cambio enorme. Y que falta un montón todavía. Lo que todos vamos a tener que sufrir y aprender. Es una bendición porque las cosas se están moviendo. Habíamos llegado a un límite ya casi macabro", analiza el protagonista de Campanas en la noche, donde interpreta al malo en la ficción que aborda la problemática del machismo y la violencia de género.

"El personaje me conectó con algo muy lúdico del juego. No venía haciendo de malo, siempre me tocaban más heroicos o más buenos. Muchos que me dicen que haciendo de malo podés hacer todo lo que no harías en la vida, y yo no haría nada de lo que hacen estos personajes", dice Lamothe sobre Vito.

Esteban Lamothe es Vito en “Campanas en la noche”
Esteban Lamothe es Vito en “Campanas en la noche”

—¿Vito tiene un cierto complejo de inferioridad que lo lleva a hacer algunas de las cosas que hace?

—Yo creo que sí, que tiene un complejo de inferioridad muy fuerte. Es un pibe que fue a un colegio y se movió en un mundo muy cheto, de familias aristocráticas, y él era de una familia de guita pero que no eran aristócratas, sólo querían el dinero. Eso lo resintió mucho porque tenía que estar con todos esos chetos aristócratas que sí se conocían entre ellos, que sí tenían familias tradicionales, y él era una especie de rico nuevo. Igual, creo que es un personaje que ya nació malo.

—¿Vos en algún momento te sentiste inferior en algo?

—Jugando al fútbol cuando era chico: no me elegían porque jugaba mal.

—¿Cuando hacían "pan y queso"?

—Sí, me elegían anteúltimo, había uno al que lo elegían de un tirón.

—Hoy uno se puede reír de eso, pero en el momento la pasa mal.

—Sí, es el desprecio. Y aparte, la niñez es la etapa de mayor crueldad. No sé, te dicen: "Vos esto sí, esto no", "Él es más lindo que vos", "Ella juega mejor que vos".

Enamorado y conviviendo, Esteban Lamothe asegurá que antes de los 50 volverá a ser padre (Foto revista Gente)
Enamorado y conviviendo, Esteban Lamothe asegurá que antes de los 50 volverá a ser padre (Foto revista Gente)

—Con años años, ¿te vengaste de esa situación? ¿En la fiesta del reencuentro no le decís: "¡Tomá!"?

—No, no, me cuesta un poco lo de la venganza, pero también es verdad que yo jugaba mal: ¿por qué me van a elegir primero? Lo que pasa es que, ¿cómo digiero que quiero jugar bien y juego mal? ¿Qué hago con eso? Lo que hice fue jugar al tenis, que jugaba mejor. Atajando era relativamente bueno, y nadie quiere atajar.

—¿Quedó en que no eras elegido? ¿Eso nunca pasó a una situación de bullying o de maltrato?

—No, no. Pero ya es una forma de bullying. Es un bullying más justo, está bien: "Este juega mejor que vos". Hay diferentes tipos de bullying, había bullying en la escuela mucho peor, y mi primaria la hice en los 80, era distinto.

—Si el día de mañana le pasa a tu hijo, te va a doler un montón.

—Muchísimo. Pero tengo que aprender a que eso le tiene que pasar a él y sufrir en silencio, que es lo que estoy haciendo con todo.

—¿La estás pasando mal? Acaba de terminar preescolar.

—No. Es la vida, que no es fácil.

—Las cosas de los hijos tal vez duelen más que las que les pasan a uno.

—Y sí, porque aparte uno querría o tiene la pulsión de querer frenar ciertas frustraciones que él va a tener naturalmente. "Si yo puedo avisarte, si yo puedo cuidarte…". Pero ni podés avisarle, ni podés cuidarlo; solamente podés acompañar.

—Claro, no podés quitarle el dolor: lo que le duele a él le duele a él, no te duele a vos.

—Exacto. Creo que es un aprendizaje más para nosotros que para ellos.

Esteban Lamothe en “El marginal”
Esteban Lamothe en “El marginal”

—Hace unos meses fuiste muy criticado cuando tuiteaste fuerte contra Mauricio Macri, y después aclaraste: "No estar de acuerdo con este gobierno no es necesariamente ser kirchnerista".

Yo no soy kirchnerista y mucho menos macrista: pero no soy ninguna de las dos cosas. Twitter es una red social donde se fue filtrando y solo quedó gente interesante, periodistas y actores, pero el público después es como un ejército de haters, en general: no es una cosa a favor, siempre está en contra. Fijate las tendencias y decime cuáles de esas tendencias son positivas, o en cuáles de esas tendencias están tratando de reconstruir algo. Cuando dije que Mauricio Macri se vaya a la mierda no es que yo quiero que haya un golpe de estado, pero bueno, yo creí que la gente que lo iba a leer iba a pensar: "Sí, es como son los argentinos, andate a la mierda, anda a cagar, chau". De ninguna manera yo quiero… Ojalá Mauricio Macri llegué al final de su mandato con el mayor éxito posible, no tengo en nada en contra de Macri, ni de Cristina (Kirchner); tengo algo en contra de todos, de la dinámica de este país de que sos macrista o sos kirchnerista, estás a favor de los violadores o sos feminista, ¿qué es eso? Deja a todo el mundo afuera. Ese pensamiento binario es el primero que hay que eliminar con la política, con el género, con todo. Pero bueno, falta un montón para eso. Imaginate que viene desde unitarios y federales.

—Se puede criticar al gobierno actual sin querer necesariamente que sea Cristina quien vuelva.

—Obvio. Hay cosas que me molestan de este Gobierno y hay cosas que me molestaron mucho del Gobierno anterior también. No quiero ir a votar, faltan seis meses para las elecciones, ¿y a quién voy a ir a votar? A nadie. Es un vacío absoluto. No solo que el país está muy mal sino que no hay esperanzas, la gente está silenciada, no escucho mucha gente, estamos todos perdidos.

Esteban Lamothe (Foto revista Gente)
Esteban Lamothe (Foto revista Gente)

—Hubo una especie de boicot en las redes sociales con Campanas en la noche, por la participación de Calu Rivero. ¿Cómo lo viviste?

—Con humor. La verdad que me dio risa. No me produce ni dolor. Twitter es un lugar donde veo muchos haters. Me parece una reacción medio desesperada, chiquilina, y de un grupo muy menor de gente que está muy al pedo y que está odiando en esta red social. Dejémonos de pensar que Twitter es tendencia de algo porque vamos a estar en manos de unos imbéciles.

—¿Cómo sigue tu 2019?

—Estoy terminando de editar un corto, El bosque, que lo dirigí yo. Me llevó todo el año pasado, le puse toda mi energía a eso, estoy muy contento. Estoy empezando a financiar mi película.

—¿Cómo viene eso?

—Viene difícil. El INCAA está muy frenado, no hay subsidios, ya sabemos, es de público conocimiento, que dejó de ser un Ministerio para pasar a ser una Secretaría de Cultura. Solamente está filmando la gente que tiene mucha plata o la gente que igual lo hace, como lo hice el año pasado, que lo hice con mi plata y gasté un montón de guita que nunca recuperaré. Pero bueno, pude hacer un cortometraje, y no toda la gente está en mi posición. Yo pagué un corto, no podría producir un largometraje. Eso es lo que me mantiene a mí contento, me mantiene activo y lo que hago por fuera de la actuación. Como actor, tengo un par de ofertas, gracias a Dios, y estoy viendo cuál de esas cosas salen.

ENTREVISTA COMPLETA