Por Nancy Duré

"Hace un tiempo dos flacos caminaban por la calle y uno le dice al otro: '¡Mirá quién está ahí! ¡El de Much Music!'. ¡Me encantó!", le confiesa Santiago del Moro (40) a Teleshow, mientras se prepara para disfrutar de unas merecidas vacaciones junto a su mujer, María (39), y sus hijas,  Catalina (ocho) y Amanda (cinco).

Del Moro, en los años de Much Music
Del Moro, en los años de Much Music

A pesar del tiempo transcurrido y de los logros que ha cosechado en el camino, Del Moro mantiene la misma frescura de aquella época en la que, recién llegado de Tres Algarrobos -el pueblito de 3000 habitantes en el que se crió- se dedicaba a presentar videos musicales en televisión.

Sin embargo, a punto de debutar en Telefe con ¿Quién quiere ser millonario?, hoy Santiago está considerado como uno de los conductores más importantes de la Argentina, tanto en radio, dónde lidera la mañana con El club del Moro por La 100, como en televisión. Y cuenta con tres premios Martín Fierro, dos Tato y dos Konex que avalan este título.

Pero, ¿cómo empezó todo? "Desde los 11 años, cuando pise una radio y arranqué con mi primer programa, supe que esto era lo mío. Y cuando entré por primera vez al estudio de Much, lo confirmé", dice Del Moro.

Corría el año 1998, época en la que los celulares e Internet eran algo más del futuro que del presente, cuando del Moro se puso al frente de un programa llamado El Aguante. Las compañías musicales estaban en auge y su paso por el canal de música líder del momento, dónde también hizo Flow, Countdown y De Cerca, le permitió viajar por el mundo y entrevistar a grandes de la música como Ozzy Osbourne y David Bowie, entre otros.

"Much fue mi gran escuela: cuatro horas diarias de televisión en vivo. Éramos todos muy chicos y fue como hacer el secundario en los medios. Para mí fue un gran aprendizaje. Y fue un poco la antesala a la explosión de las redes sociales, que arrancó con la movida flogger unos años después", explica Del Moro. El desparpajo de Santiago no pasó inadvertido, obviamente. "De esa experiencia me llevé un gran recuerdo, aprendí muchísimo y nunca más paré".

Santiago del Moro (Instagram)
Santiago del Moro (Instagram)

Entre otros trabajos, incursionó en la ficción con 22, El Loco, Una familia especial y El Refugio en El Trece, Casados con hijos en Telefe y Lalola en América. Pero lo suyo siempre fue la conducción. Así que, después de pasar por ciclos como Agite y Clase X, por América, y Club Sónico y El Club en CM, llegó su gran oportunidad de la mano de Infama, en 2008 y a 10 años de su debut.

En principio el ciclo de América estaba basado en un formato importado de los Estados Unidos, en el que se buscaba sorprender a los famosos con las cámaras ocultas en su vida cotidiana. Pero de apoco fue virando hasta convertirse en programa de espectáculos atípico, en el que fue fundamental la cintura de Santiago para moverse entre la información y la bizarreada.

Paralelamente en 2009 Santiago debutó en Pop Radio con Terapia despareja y siguió (desde 2012) con Mañanas Campestres, captando a la audiencia de la segunda y la primera mañana de la FM, respectivamente.

En el verano de 2012 -y luego de una ardua negociación por parte de la productora Ideas del Sur-, Santiago se dio el gusto de conducir el Soñando por bailar 2, y demostró que ya estaba listo como para ocupar el prime time de la televisión.

Así, en 2013 del Moro aceptó el desafío de conducir Intratables en las noches de América, un ciclo que comenzó como un magazine de interés general en el que se debatían los temas del día y que luego se terminó convirtiendo en el programa político por excelencia de la televisión argentina.

Del Moro, en “Intratables”
Del Moro, en “Intratables”

¿Sacrificios? ¡Muchos! En aquellos años, Santiago terminó haciendo radio en las madrugadas, un ciclo de espectáculos por las tardes y otro de política bien entrada la noche, con lo que no le quedaba más remedio que "dormir en cuotas", solo un par de horas después de cada programa. Pero sabía que debía aprovechar el momento. Y lo hizo.

Finalmente, Del Moro decidió que no podía estar entrevistando a una figura mediática por la tarde y a un candidato a Presidente por la noche, así que decidió despedirse de Infama y abocarse a Intratables y a la radio, que tantas satisfacciones le había dado.

En 2016 Santiago pasó a La 100 con El club del Moro, ciclo que está liderando la franja de 6 a 9 con un share de 28, muy por encima de sus competidores. "Desde el 18 de enero vamos a ir una hora más, hasta las 10. Hicimos unos números históricos, y estoy feliz", cuenta, orgulloso.

Finalmente, cuando nadie se lo esperaba teniendo en cuenta que 2019 será un año electoral, Del Moro decidió abandonar Intratables. Y tras una década ligado a América, logró negociar su desvinculación de la emisora que lo tenía contratado por varios años más para firmar su pase a Telefe.

Ponele la firma: Del Moro, con las autoridades de Telefe. “Estoy muy feliz y espero que me sigan acompañando como siempre”, escribió el conductor al postear la foto
Ponele la firma: Del Moro, con las autoridades de Telefe. “Estoy muy feliz y espero que me sigan acompañando como siempre”, escribió el conductor al postear la foto

"De lo que voy a hacer en esta nueva etapa voy a hablar cuando vuelva de mis vacaciones", advierte Santiago. Pero hay dos cuestiones que quedaron más que claras. Una es que su deseo, como profesional, es estar al frente de un ciclo de entretenimientos en el que pueda desplegar su frescura. Y la otra, que aunque ama su trabajo no está dispuesto a seguir perdiéndose momentos familiares en aras de un programa de televisión.

Hace poco, del Moro reconoció que el día que entrevistó a Mauricio Macri, su mujer había perdido un embarazo. Y que en lugar de estar con ella para contenerla, tuvo que ir a hacer la nota con toda la presión sobre sus hombros. Ese ha sido un punto de inflexión en su vida.

Santiago del Moro en su despedida de "Intratables", dejando una fuerte confesión (Video: América)

En pareja desde hace más de décadas con la que fuera su novia de Tres Algarrobos, su vecina, la que lo bancó para que él pudiera crecer en su carrera, Santiago nunca se vio involucrado en escándalos personales. Y en medio de su éxito laboral, confiesa: "La familia es todo para mí".

Santiago y su mujer, María (Foto: Gente)
Santiago y su mujer, María (Foto: Gente)

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