Su apellido es sinónimo de éxito. Sin embargo, Julieta Ortega asegura que sabe separar los temas laborales de los familiares. La actriz dialogó con Teleshow en el marco de la presentación de la segunda temporada de Un gallo para Esculapio, serie que se verá desde el 16 de octubre por la pantalla de TNT y, a partir del día siguiente, por la plataforma de Cablevisión Flow. Y aseguró que, aunque trabaje para Underground, la productora de su hermano Sebastián, ella no mezcla las cuestiones profesionales con las afectivas.

—Llega una segunda temporada muy esperada…

—Por mí seguro, porque yo sabía que iba a haber un giro muy grande para Nancy, mi personaje. Al morir el capo mafia, Chelo Esculapio (Luis Brandoni), que era su marido, ella pasa al frente de una manera en la que no había estado en la primera temporada. Así que, para actuar, era mucho más disfrutable.

—Disfrutable pero difícil, ¿o no?

—Es muy difícil y muy sufrido. Pero había algo para contar que estaba bueno. Yo sentí que, en la primera temporada, Nancy estaba todo el tiempo en un mismo lugar. En cambio acá, pasa algo a mitad de camino que corre un velo. Y eso era lindo de actuar.

—¿Qué fue lo más complicado de las grabaciones, que se
hicieron en distintas locaciones y, muchas veces, de noche?

—Es una serie difícil de hacer. Primero, porque tiene un costo de producción muy alto. Y es complicado para nosotros  , ni hablar, para el director, Bruno Stagnaro. Porque son locaciones hostiles como para trasladar a un grupo de gente. Y son horas muy largas: pensá que hicimos 6 capítulos en 3 meses.

—¿No daba para hacer más? Porque la gente ya está pidiendo una tercera temporada…

—La verdad es que Bruno me dijo: "Estaba esperando entregarla porque necesito un mes de no hacer nada". Es un director tan apasionado, le dedica tanto tiempo y apunta tan alto, que para el público es súper disfrutable. Pero la verdad es que es un proyecto muy ambicioso.

—Llama la atención que, habiendo sido la serie más premiada del año pasado (11 Premios Tato, 1 Cóndor de Plata, 7 Martín Fierro incluyendo el Oro y 1 Fund TV), la segunda temporada no tenga canal de aire…

—Sí, pero hoy eso no es un problema. A mí me hablan de cualquier serie y lo primero que digo es: "¿Dónde la puedo ver?". Y la busco hasta que la encuentro. Hoy está todo al alcance de todos, lo cual cambió la forma de ver televisión por completo. Si no, preguntale a los programadores de los canales… Y fijate la diferencia de lo que significaba a nivel rating un programa exitoso antes y lo que significa ahora.

—¿Es porque la gente ya no mira los programas en el horario en que salen al aire, que es cuando se mide el rating, sino que los ve cuando quiere desde otras plataformas?

—Es porque la forma de ver televisión cambió por completo. Salvo que me hables de un noticiero, temas de actualidad, política o algún último momento a nivel mundial, que es algo que seguramente la gente sigue viendo en directo, el resto se busca en otras plataformas. Si vos me decís que hay un incendio, yo llego a mi casa y prendo la tele. Pero, fuera de eso, todo lo que sea ficción e, incluso, programas de entretenimiento, sé que los encuentro luego. Y si no los veo a las 8 de la noche, los veo al otro día a las 2 de la tarde. Así que, en ese sentido, no sé si hoy es un problema no tener un canal de aire por dónde salir.

Ariel Staltari, Andrea Rincón, Luis Luque, Peter Lanzani, Julieta Ortega y Juen Leyrado, que se suma a la segunda temporada de “Un gallo para Esculapio”
Ariel Staltari, Andrea Rincón, Luis Luque, Peter Lanzani, Julieta Ortega y Juen Leyrado, que se suma a la segunda temporada de “Un gallo para Esculapio”

—¿Cómo es para vos trabajar con la familia, y una familia tan exitosa?

—Es divertido. Tampoco tengo tanto para decir, porque la realidad es que nosotros separamos mucho y no es que hablamos el domingo de la tercera temporada de Un gallo para Esculapio…

—Pero es difícil lograr esa separación, ¿o no?

—Yo trabajé lo suficiente con mi hermano como para decir que lo logramos. Nosotros hablamos del trabajo de él, pero no hablamos directamente de un proyecto que nos encuentra trabajando juntos. O sea que no se habla directamente de cosas relacionadas a mi tarea como actriz. Él me puede contar cosas, pero como si yo no fuera parte del proyecto. Y muchas veces no lo soy, porque él hace un montón de cosas de las que yo no participo. Además, en general todo el proceso se da igual que con cualquier otro actor. A mí me llama mi representante y me dice: "Mirá Juli que vamos a hacer la segunda temporada". Después habla de los detalles contractuales con Pablo Cullel. O sea que yo no me siento con él, ni mi hermano viene al set todos los días.

—Igualmente, me imagino a papá Palito hablando de todos los éxitos que tiene la familia, porque también está 100 días para enamorarse y El Ángel que cuenta con la dirección de Luis…

—Yo te puedo decir lo que digo yo. Y yo estoy muy feliz por mis hermanos. Vivo sus logros como si fueran propios y me llenan de orgullo. También les conozco el recorrido desde que eran chicos hasta ahora. Y tanto en el caso de Sebastián como en el de Luis, sé que son dos personas extremadamente apasionadas por lo que hacen. Que si hay un lugar dónde tienen puesta la energía, el deseo y las ganas, es en lo que hacen. Porque, realmente, adoran lo que hacen. Y apuntan alto siempre. Entonces, cuando les va bien, me pongo contenta.

Emanuel, Julieta, Luis, Palito, Evangelina y Sebastián Ortega juntos en la premiere de “El Ángel”
Emanuel, Julieta, Luis, Palito, Evangelina y Sebastián Ortega juntos en la premiere de “El Ángel”

—¿Podemos confirmar que se agranda la familia y que Luis va a ser papá (con Mía Flores Pirán, la hija de Ginette Reynal)?

—Ay, Luis es alguien tan privado que no puedo decir nada…

—Pero va a ser para felicidad si se confirma, ¿no te parece?

—Sí, seguramente.

—¿Cómo está tu hijo Benito?

—Está muy bien, ya tiene 12 años y está por cumplir 13.

—Se viene una edad complicada…

—Ya es complicada desde los 12

—¿Y cómo es educar a un varoncito para una mamá que
quiere inculcar los nuevos valores de esta sociedad, que
apuntan al respeto por la mujer?

—Es interesante, porque yo creo que la tarea fundamental es con los nuevos hombres. Más allá de eso, me la hace fácil el colegio, el contexto en el que se mueve, las compañeritas que tiene… Cuando fue todo el tema de la lucha por la legalización del aborto, él me contaba que las chicas le pedían a sus padres de ir a las marchas e iban al colegio con los pañuelos verdes en las mochilas. Y estamos hablando de chicos. En ese sentido, hay algo que está totalmente alineado. Porque él es de esa generación que ya viene con toda esta información absolutamente incorporada.

—¡También es cierto que lo educaste vos!

—Sí, también lo eduqué yo y le elegí yo el colegio…

—Tenés una relación muy sana con su papá (Iván Noble) y eso también ayuda, ¿no te parece?

—Claro, estamos alineados nosotros también

—¿Seguís de novia (con Esteban Eskenazi)?

—Sí.

—¿Y cómo va la relación?

—Muy bien.

—¿Hay proyectos de convivencia o esas cosas ya no te
interesan?

—No sé si es algo que discutiría públicamente, pero estoy muy contenta con mi pareja.

Julieta Ortega y su novio, Esteban Eskenazi
Julieta Ortega y su novio, Esteban Eskenazi

—Acabás de cumplir 46 años, ¿cómo te encuentra esta etapa de tu vida?

—Yo estoy súper plena. Y ya desde hace unos años que me siento así. Soy de las que piensan que, a partir de los 30, la cosa se va poniendo bastante más interesante.

—¡Ni hablar después de los 40!

—Después de los 40 ni te digo…Yo, hasta ahora, vengo disfrutando mucho. Lo dije toda la vida: hasta los 30 uno está en un proceso de formación. Lo bueno empieza una vez que una mujer es una mujer y un hombre es un hombre. Ahí arranca lo más sabroso de la vida. Yo lo viví así. Y no es algo de estos últimos años, sino que me viene pasando hace tiempo en mi vida. Como actriz y como mujer.

—Es que uno llega a esa edad con la experiencia suficiente
como para disfrutar de la vida…

—Uno ya sabe quién es y eso es fundamental. Porque la relación más importante de la vida es con uno mismo. Y, una vez que uno tiene eso aceitado, porque ya se conoce, se quiere y sabe lo que le gusta y lo que no, se hace mucho más fácil la relación con los demás.

—¿Cómo sigue tu año?

—No descarto una película, cosa que estoy decidiendo en estos días. Después me estoy yendo una semana de viaje, pero vuelvo para la inauguración de un local de mi marca de pijamas, Jota & Co, en el Pasaje Russel de Palermo. Y escribí  un cuento para niñas, que se llama Un año para Amanda y publica Editoral Orsai, que va a salir los primeros meses del año que viene con ilustraciones de mi socia, Fernanda Cohen.

Por Nancy Duré

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