Mónica Ayos fue una de las reemplazantes de Calu Rivero en Dulce Amor tras su renuncia por problemas con Juan Darthés. La actriz dijo que no le tocó protagonizar escenas jugadas con el actor y que en el canal ya había un rumor respecto a un problema entre el protagonista de Simona y la DJ.

En diálogo con Ulises Jaitt en El show del espectáculo, Mónica celebró el cambio que hay en la sociedad desde hace un tiempo hasta hoy: "Las minas nos damos la mano en vez de criticarnos y eso está bueno, se necesitó conciencia. Aplaudo el cambio, duele mucho cuando una mina le suelta la mano a otra", dijo, y aseguró que muchas mujeres vivieron situaciones de violencia de género, pero que en su momento no se sentían como tales.

En el 2012 ingresó a Dulce Amor tras las renuncia de Calu Rivero. No le tocó hacer escenas subidas de tono con Juan Darthés, pero sí compartían muchas tomas ya que ella interpretó a Paula, una niñera que trabajaba en la casa de Julián.

Sobre su paso por la novela de Quique Estevanez, dijo: "En ese momento no se percibía el dolor de tal manera como hoy, incluso hasta que ella (Calu) lo notó pasó un tiempo. Cuando yo conté lo de Mario (su ex marido que le pegaba mientras ella estaba embarazada de su hijo Federico) por primera vez no se percibió como tal y hoy lo dije en una radio ahora y tomó  magnitud".

"Con Juan no tuve historia de amor, fui un comodín, entré un tiempo y después me volví a México, pero no tuve historia de amor ni nada", dijo, y sobre lo que había pasado con Calu agregó: "Es cierto que había un secreto a voces".

"El primer día me acerqué a Calu, me recibió súper bien y es verdad que noté sus ojos tristes", recordó Mónica, pero como no tenía confianza ni era amiga de su colega, no le preguntó nada: "Si le decía algo era una chusma que quería saber detalles".

Según contó, en el canal había un "runrún" que aseguraba que Rivero y Darthés no se llevaban bien y que algo había pasado, pero no había detalles: "No puedo esquivar las balas y decir que no estuve. Pero te imaginás que no le voy a preguntar porque no era mi amiga. Tiene que obrar la Justicia".

"No me gustaría que mi hija tenga miedo a hablar por miedo a ser la que pierde, la sociedad (en el 2012) no estaba preparada, y sobre Juan, también sería injusto condenarlo", cerró al respecto.

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