"Mi familia, mis amigos y mi equipo de fútbol. Re quilmeña", se autodefine Mina Bonino (23) en su cuenta en Instagram. "Creo que debería agregar Leo Mattioli, Game of Thrones y los palmitos", considera. No lleva ni una gota de maquillaje y desearía poder ir a trabajar en joggings. Muchos podrían considerar que se trata de un caso más de falsa modestia. Nada más alejado de la realidad: pionera de las llamadas "chicas del clima", experimentó una ascendente popularidad informando el pronóstico en un canal de deportes, pero hoy no volvería a elegir ese rol porque no se siente "a gusto con esa exposición". Su alma de barrio y sus metas eran incompatibles con la opción que se presentó al alcance de su mano: "El camino fácil no siempre es el correcto".

El objetivo está grabado en su mente desde pequeña, cuando decía que quería ser "conductora de fútbol". Estudió en DeporTEA y llegó a los medios a raíz de una pasantía. No tardaron en abrirse las puertas y fue convocada por Luis Novaresio para su programa Debo Decir -al que renunció la semana pasada- y actualmente se desempeña en el programa de Eduardo Feinmann en A24 y en Magazine, el ciclo conducido por el Pollo Álvarez en Radio la Red. En diálogo con Teleshow, responde a todo y no oculta su sonrisa contagiosa, esa tan elogiada desde su primera aparición televisiva, a pesar de tocar temas que fueron difíciles de superar, por ejemplo, cuando la echaron de un canal de deportes.

-Fue una patada, no me lo esperaba. Me echaron y su criterio fue por "una decisión artística", pero fue porque estaba flaca. Nunca lo hice público, sí dije a través de mis redes sociales muy indirectamente que fue por una cuestión de mi cuerpo. Lo respeto, no tengo nada qué decir. Si no les gustaba la imagen con la que trabajaban, no tengo nada qué decir.

Mina Bonino
Mina Bonino

-¿Vos sentías que estabas muy flaca?
-Sí.

-¿Era por nervios o un problema alimenticio?
No estaba preparada para tanta exposición ni para exponerme de esa manera. No me sentía cómoda ni a gusto con la exposición que daba ese lugar: poner a la mujer en el papel de objeto. Me hacía ver de una manera que yo no quería. Entonces, quizás inconscientemente, no estaba conforme con mi cuerpo y comencé a bajar de peso, estaba flaca. Tomaron la decisión de echarme, lo cual no me parece ni bien ni mal, es una decisión.

-¿Pero tuviste algún problema serio de salud?
Fue un problema alimenticio por nervios, no estaba comiendo bien. Después de que me echaran estuve tres meses muy bajoneada, me costó muchísimo salir. Nadie sabe como mis viejos lo mal que la pasé, fueron meses horribles en la cama, estuve internada. Justo en el Día del Periodista, hace un año, me llegó un mensaje de una de mis mejores amigas, Carla, que me puso "feliz día", y yo le respondí "estoy internada". Me había agarrado una pancreatitis, producto del descenso de peso abrupto, y me internaron. No sé si estaba anoréxica, ese es un término que lo pone el médico. Pero estaba en bajo peso y no estaba saludable. Hace poco me acordaba y decía "cómo crecí en este tiempo". Hoy me siento orgullosa: el camino fácil no siempre es el correcto.

La periodista, en una producción de fotos con Teleshow
La periodista, en una producción de fotos con Teleshow

-Imagino que esta situación te desmotivó a seguir trabajando en los medios.
-No sabés lo que fue… Totalmente difícil. Eran días en los que no quería salir de la cama, no quería trabajar más. No es que no pusieron a nadie en mi lugar: pusieron a otra persona con otros parámetros de cuerpo, lo que me hacía sentir mucho peor, estaba totalmente desmotivada. Había estudiado, me había preparado y aún así… También me había peleado con mi novio de cuatro años, fue un bajón anímico. Me dije "levantate, Mina, y ponete a estudiar", así que hice un posgrado en periodismo. La remé hasta que salió lo de Debo Decir en América. Fue levantarse y salir adelante. Siempre hay una historia detrás de una persona. Uno no tiene que juzgar: todos laburamos y tenemos una historia para contar, no todo es como se ve en la tele.

-¿Cómo te manejás con las críticas en las redes sociales?
-A veces me enojo pero trato de tomármelo con calma. Soy muy boca sucia y tengo que calmarme porque se me sale la cuerda e insulto. ¡Acá estoy haciendo un papel hermoso porque no dije ni una mala palabra! Trato de tomármelo a la ligera. Antes me hacía mal y por eso me enfermé. Como no quiero enfermarme de nuevo, no me interesa lo que diga la gente, ya aprendí bastante.

De chica decía que quería ser “conductora de fútbol”
De chica decía que quería ser “conductora de fútbol”

Con más de 66 mil seguidores en Instagram, se ríe con ternura al recordar cuando se padre se hizo una cuenta en la red social para que sume un follower más: "Soy bien de barrio. Mi familia es lo más importante que tengo". Los domingos, infaltable el viaje de Palermo a Quilmes para revivir viejas épocas, como el almuerzo con sus padres y su hermana, o el automovilismo en la pantalla del televisor. Recuerda haber sido espectadora habitual del programa Boca TV antes de ir al colegio y una fiel seguidora de la liga inglesa los fines de semana. "No sé por qué le gustan esas cosas. Esta chica es rara", era una frase común en su casa.

No fue una sorpresa que estudiara periodismo deportivo una vez finalizado el colegio, ni que cautivara con su belleza a los -cada vez más- interesados por conocer el pronóstico a la mañana. Tal vez no sea el trabajo que buscaba: "Pero fue una experiencia. Fue el lugar que me vio crecer y aprendí muchísimo".

 

-Fuiste una de las primeras en esta tendencia de "las chicas del clima" pero no te gustó. ¿Qué opinás del rol que se les da a las mujeres que informan el pronóstico en los noticieros?
No está mal. Me enojé cuando salió una nota que decía "¿cuál es la chica del clima más linda?" porque no deja de ser un trabajo periodístico. José Bianco, Matías Bertolotti y Fernando Confessore también dan el clima, ¿por qué no se preguntan quién es el más lindo que da el tiempo?

“Mi familia, mi vida”, reza su tatuaje
“Mi familia, mi vida”, reza su tatuaje

Siempre cuidaste mucho tu imagen y no te mostrás con poca ropa en las redes sociales. Sin embargo otras colegas tuyas sí lo hacen, ¿qué opinás al respecto?
-Cada uno busca el lugar para llegar a donde quiere llegar y está perfecto. Pero la gente también ve eso. A la larga, cada uno tiene lo que se merece. Está a la vista lo que cada uno quiere ser, las cosas se saben.

-¿Por qué renunciaste el domingo pasado al programa Debo Decir?
Sentí que cumplí un ciclo. Estoy con Eduardo Feinmann y después voy a La Red. El fin de semana me lo quiero tomar para irme a Quilmes, y los domingos a la cancha. Trabajo bastante y lo que estaba haciendo en Debo Decir no es lo que me gusta. Es un trabajo de secretaria, no tiene nada que ver con lo que estudié, ni con lo que me gusta hacer.

La bella Mina siempre se muestra al natural en las redes
La bella Mina siempre se muestra al natural en las redes

-¿Cuál sería el trabajo que más te gustaría hacer?
-Algo vinculado más a lo deportivo. Lo que estoy haciendo con Feinmann no me disgusta, es periodístico. El tiempo y dar noticias virales no sale de lo que es periodístico, tiene información. Me levanto a la mañana, busco noticias del tiempo, cómo va a estar la temperatura, qué pasó en China, una noticia viral… Por más que sea bizarra o no, no deja de ser noticia. También está bueno el cariño de la gente. Con Jorge Rial hacemos un pase muy divertido (en A24) y la gente se ríe muchísimo y le gusta. No sé si es periodístico, pero generar una risa entre tanta noticia mala está bueno.

-¿Cómo te llevas con la exposición, ahora que estás más acostumbrada a la televisión?
-No le tengo miedo pero me mantengo muy al margen. Trato de mantener el perfil bajo, me llevo normal.

“A la larga, cada uno tiene lo que se merece”, contó a Teleshow
“A la larga, cada uno tiene lo que se merece”, contó a Teleshow

-¿Irías al programa de Marcelo Tinelli?
-Todavía no. Le podríamos poner algunas condiciones, como nada de mostrar y nada de polleras… Pero por ahora no. Igual no me van a llamar porque si digo que no voy a mostrar, no garpo.

-¿Estás soltera?
Sí, no tengo buena suerte en el amor.

-Trabajás con el Pollo Álvarez en la radio que, sabrás, tiene fama de galán… ¿Pasó algo?
-¡No! Es un viejo conocido.

 

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