Graciela Alfano recordó cuando Jorge Porcel se propasó con ella: "'Mirá qué lengua tengo'... me dio asco"

La actriz recordó un episodio desagradable que vivió con el capocómico durante una pausa de grabación a fines de los 70 y reveló que su padre tuvo que intervenir para frenar su conducta

Graciela Alfano habló sobre una experiencia desagradable que tuvo con Jorge Porcel
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Graciela Alfano reveló que Jorge Porcel tuvo un gesto desagradable y explícito hacia ella durante una pausa en la grabación de una película que compartían a fines de los años 70, un episodio que terminó en un llamado de su padre al capocómico para que frenara su conducta. El relato de Alfano, que salió a la luz este martes en Diario de Mariana (América TV), se suma al de Georgina Barbarossa, quien el mismo día aseguró en SQP que Porcel la tocó “de una manera espantosa” y lo fulminó con una frase: “Que Dios lo tenga en un tacho de mierda y no lo largue”.

El padre de Alfano le advirtió a Porcel: “Cuidado con la nena”

Alfano contó que la conexión con Porcel nació por su padre, entonces presidente de Racing Club, del que el humorista era fanático. Cuando Porcel quiso sumarla a Las gatitas y ratones de Porcel y a la película El gordo Catrasca, junto a Moria Casán, fue al padre de Graciela para pedirle el visto bueno. “Ok, pero cuidado con la nena”, le respondió él, consciente de la reputación que el capocómico ya tenía dentro del mundo del fútbol. Esa advertencia funcionó como un escudo: Porcel mantenía distancia y repetía “la hija del presidente” cada vez que se cruzaba con ella.

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Sin embargo, esa distancia tenía límites. Durante los descansos de las grabaciones, en los estudios San Miguel, Porcel se sentaba a comer con Alfano y otros actores y comenzaba a relatar anécdotas sexuales con detalles que ella calificó de “eróticos y pesados”. “Yo era una nena. Él decía ‘ay, me la levanté acá’ y contaba cómo era la chica. De una manera medio pesada”, recordó la conductora ante Mariana Fabbiani.

Jorge Porcel y Graciela Alfano en un sketch de Las gatitas y ratones de Porcel, por canal 9
Jorge Porcel y Graciela Alfano en un sketch de Las gatitas y ratones de Porcel, por canal 9

“Me saca la lengua hasta acá. Es un asco”: el episodio que detonó el llamado al padre

Alfano describió que toleró en silencio varias de esas situaciones hasta que Porcel fue un paso más allá. En medio de uno de esos relatos, el humorista extendió la lengua frente a ella y, señalándola, le dijo: “Mirá qué lengua tengo”. “Me dio asco. Pero él como diciendo ‘mirá qué lengua ancha, larga’. Yo me quedé así mirando. Dije: ‘Este pibe debe creer que me calienta’”, relató.

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Esa misma noche, Alfano le contó lo ocurrido a su padre y le pidió que interviniera. “La nena le habla a papá”, ironizó al recrear el momento. Su padre llamó a Porcel por teléfono. Al día siguiente, el humorista se disculpó: “No, por favor, yo no sabía que te molestaba”. La respuesta de Alfano no fue menos contundente: “¿Pero cómo no me va a molestar? Falta que saques el pito, gordo de mierda”, le dijo.

La “cola de chicas” en el camarín y el productor que lo justificaba

Alfano también describió una dinámica que observaba desde su propio camarín, ubicado frente al de Porcel en los estudios San Miguel. “Siempre había cola de chicas. Las vedettes tenían que ir”, contó. Un productor le explicaba la situación con una lógica que la dejó perpleja: “El gordo tiene que estimularse, está triste, está bajoneado”. Alfano aclaró que no presenció directamente lo que ocurría dentro del camarín, pero que el productor en cuestión “sabe perfectamente quién es y vive”.

Lejos de juzgar a las mujeres que aceptaban esa situación, Alfano fue directa: “No olvides que no había grabaciones. Muchas, como dice Georgina, tenían que vivir de esto, que por ahí tenían hijos, que tenían que mantener”. Y remató su lectura sobre el humorista: “Me parece un pobre tipo que no podía, siendo tan estrella, tan figura, tan ganador, darse ánimo solo”.

La conductora recordó su mala experiencia con el capocómico al inicio de su carrera (Video: SQP/ América TV)

Barbarossa: “Un pan amargo” y una promesa de protección entre compañeras

El relato de Alfano llegó horas después de que Georgina Barbarossa hiciera los suyos en SQP. La conductora de A la Barbarossa recordó que cuando era muy joven y atravesaba dificultades económicas junto a su entonces marido, Miguel “Vasco” Lecuona, Porcel la tocó “de una manera espantosa” durante una grabación. Se fue llorando al camarín y se lo contó a la actriz Carmen Vallejo, quien desde ese momento se comprometió a pararse a su lado en cada escena que compartieran con el capocómico. “Iba Carmen Vallejo, que la amo a ella y a Selva, y se paraba al lado y me cuidaba”, recordó Barbarossa.

Años más tarde, ya embarazada y nuevamente con problemas económicos, Barbarossa aceptó sumarse a Las gatitas y los ratones de Porcel. Definió esa experiencia como “un pan amargo” y reveló que el hostigamiento continuó incluso durante su embarazo. Sobre Carmen Barbieri, expareja de Porcel y amiga suya, aclaró que nunca le contó lo que vivía: “Ella estaba tan enamorada que qué le voy a decir. ¿Le iba a decir ‘tu novio era un asqueroso, un degenerado?’”.

Otras voces que se suman al relato

Los testimonios de Alfano y Barbarossa se enmarcan en una serie de declaraciones que vienen acumulándose en torno a la figura de Porcel, impulsadas en parte por la biopic de Moria Casán, que muestra al capocómico propasándose con una joven Susana Giménez. La propia Giménez ya había sentenciado: “No era un tipo agradable. No era buen compañero, era un tipo jorobado, no era querido por nadie”.

La exintegrante de uno de los elencos de Porcel, Sandra Míguez, dijo sentirse “reflejada” con el relato de Barbarossa y sostuvo que el humorista “es una persona que nos quitó trabajo”. Míguez recordó además que, junto a Judith Gabbani, presenció situaciones de acoso contra otras mujeres desde atrás de un panel. Por su parte, Sandra Villarruel reconoció haber sido testigo de maltrato hacia compañeras de elenco y de comentarios sobre sus cuerpos, y confirmó haber visto a madres llevar a sus hijas a la puerta de la oficina del humorista.

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