Cómo saber qué aplicaciones usan el micrófono del celular y bloquear los permisos que no necesitan

Cuando una utilidad sencilla solicita grabar sonido, leer mensajes o activar la cámara sin una función relacionada, conviene negar la autorización y valorar su desinstalación

Manos sosteniendo un teléfono inteligente encendido con iconos de aplicaciones en un entorno oscuro.
Qué aplicaciones pueden acceder al micrófono del celular - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Revisar qué aplicaciones usan el micrófono del celular y bloquear los permisos innecesarios permite reducir el riesgo que datos, conversaciones o hábitos de uso queden expuestos. Los teléfonos actuales muestran señales cuando una app activa este sensor, pero la protección depende también de que cada usuario revise con frecuencia las autorizaciones concedidas.

El acceso al micrófono es necesario para algunas funciones: llamadas, notas de voz, videoconferencias y grabaciones. Sin embargo, una aplicación que no necesita capturar audio para cumplir su tarea puede representar una señal de alerta. La clave está en comprobar si los permisos solicitados guardan relación con el servicio que ofrece.

PUBLICIDAD

Pintura en acuarela de dos manos que sostienen y tocan la pantalla de un teléfono inteligente sobre un fondo con manchas grises.
Las alertas del teléfono ayudan a descubrir actividad inusual - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los permisos permiten acceder a funciones sensibles

Cuando se instala una aplicación, el sistema operativo puede solicitar permiso para usar recursos del dispositivo. Uber, por ejemplo, necesita acceder a la ubicación para ofrecer sus servicios. Las plataformas de mensajería, las redes sociales y las herramientas de videollamadas pueden requerir acceso a cámara, micrófono o galería de fotos.

El problema aparece cuando una app aparentemente sencilla solicita funciones que no necesita. Una linterna, un juego básico o una herramienta de edición de texto no deberían requerir permiso para grabar audio, leer mensajes o utilizar la cámara.

La relación entre la función de una aplicación y los permisos que pide debe ser coherente. Si no existe una justificación clara, lo aconsejable es denegar el acceso o eliminar el programa.

PUBLICIDAD

Las autorizaciones no son definitivas. Tanto Android como iPhone permiten revocar el permiso del micrófono en cualquier momento, sin necesidad de desinstalar una aplicación.

Primer plano de un smartphone sostenido por una mano, con pantalla que muestra un punto verde, iconos de aplicaciones y la hora 10:14.
Los dispositivos de Apple muestran una señal visual cuando un servicio activa la entrada sonora, mientras el indicador verde avisa que alguna herramienta está utilizando la cámara - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo revisar el acceso al micrófono en iPhone

En los dispositivos de Apple, la gestión de permisos se realiza desde el menú de configuración. Para comprobar qué aplicaciones pueden utilizar el micrófono, hay que seguir estos pasos:

  • Abrir Configuración.
  • Entrar en Privacidad.
  • Seleccionar Micrófono.
  • Revisar la lista de aplicaciones con autorización.
  • Desactivar el interruptor de las que no necesiten acceso.

El sistema permite identificar de forma rápida las apps que tienen permiso concedido. Si aparece una aplicación desconocida, o una que no requiere grabar audio para funcionar, conviene desactivar su acceso de inmediato.

Los iPhone con iOS 15.2 o versiones posteriores muestran un punto naranja cuando una aplicación usa el micrófono. El punto verde, en cambio, indica que una app está utilizando la cámara. Estas señales permiten detectar qué sensores están activos mientras se usa el dispositivo.

Hombre en una oficina sentado en su silla, usa un teléfono móvil, con un ordenador portátil, una libreta y una taza de café en el escritorio
Cuando una utilidad sencilla solicita grabar sonido, leer mensajes o activar la cámara sin una función relacionada, conviene negar la autorización y valorar su desinstalación - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Android ofrece controles por aplicación y un administrador de permisos

En Android, la configuración puede cambiar según la marca del teléfono y la versión del sistema. Aun así, el proceso general consiste en abrir Configuración, entrar en Aplicaciones o “Ver todas las aplicaciones”, elegir el programa que se desea revisar y seleccionar Permisos.

Dentro del apartado “Micrófono”, el usuario puede elegir entre varias alternativas:

  • Permitir todo el tiempo.
  • Permitir solo mientras se usa la app.
  • Preguntar cada vez.
  • No permitir.

La opción más restrictiva no siempre es necesaria. Una aplicación de llamadas puede requerir el micrófono durante su uso, pero no tiene sentido que conserve ese acceso cuando permanece cerrada.

Android también ofrece una vista global mediante el Administrador de permisos. La ruta habitual es Configuración, Privacidad, Administrador de permisos y, después, Micrófono. Desde allí es posible consultar todas las aplicaciones que acceden a ese sensor y modificar cada autorización.

Las alertas visuales ayudan a detectar actividad inusual

Los teléfonos modernos muestran iconos o avisos cuando una aplicación utiliza el micrófono o la cámara. En Android, estos indicadores suelen aparecer en la barra de estado, aunque su diseño varía entre fabricantes. Algunos modelos también avisan cuando una app activa esos sensores en segundo plano.

Una alerta no significa automáticamente que exista espionaje, ya que puede corresponder a una función legítima. El problema surge si aparece mientras ninguna aplicación debería necesitar audio o video, o si se repite con un programa que no reconoce el usuario.

Entre las señales que justifican una revisión están el consumo inusual de batería, anuncios persistentes, menor rendimiento del dispositivo y la aparición de apps desconocidas. En esos casos, además de retirar permisos, puede ser necesario desinstalar la aplicación.

El micrófono del celular puede ser una herramienta necesaria, pero no todas las aplicaciones deben tener acceso a él. Revisar permisos, atender los indicadores visuales y limitar autorizaciones a las funciones imprescindibles permite mantener mayor control sobre conversaciones, datos y actividad digital.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD