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Adaptan versión de Word de 1990 para Windows 11: volvió el retro al PC

El proyecto se basa en el código fuente original liberado por Microsoft hace más de diez años

La versión de 1990 de Microsoft Word ocupa menos de 1 MB de memoria RAM en Windows 11. (Europa Press)
La versión de 1990 de Microsoft Word ocupa menos de 1 MB de memoria RAM en Windows 11. (Europa Press)
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Un desarrollador logró adaptar una versión de Word de 1990 para que funcione como una aplicación nativa en Windows 11. Se trata de una iniciativa que revive el clásico procesador de textos para Windows 1.1a, originalmente conocido como ‘Opus’, en los sistemas operativos más recientes de Microsoft.

Según reportó Tom’s Hardware, la hazaña estuvo a cargo de Justin Marshall, responsable del proyecto alojado en GitHub, quien partió del código fuente original que Microsoft liberó hace más de una década.

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El resultado es un procesador de textos que destaca por su extrema ligereza. Marshall consiguió que Word for Windows 1.1a ocupe menos de 1 MB de memoria RAM en Windows 11, una cifra que contrasta con el peso de las aplicaciones actuales.

Microsoft introdujo mejoras en Word.
El port de Word for Windows 1.1a ofrece una experiencia minimalista en sistemas modernos. (Microsoft)

Según explicó el propio desarrollador, el port no emula el software antiguo ni utiliza atajos: es una adaptación completamente funcional para arquitecturas x64, gracias a la sustitución de los componentes de 16 bits y la integración de herramientas modernas.

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El proceso detrás de la adaptación

La clave de este logro radica en el acceso al código fuente original de Word for Windows 1.1a, publicado por el Computer History Museum. Marshall utilizó ese material junto con recursos complementarios para reemplazar las limitaciones de la plataforma Win16, el ensamblador de 16 bits y la segmentación de memoria, permitiendo ejecutar el programa de manera nativa en sistemas actuales.

El desarrollador detalló que el proyecto no consiste en una emulación ni en una solución temporal, sino en una adaptación real y profunda del antiguo procesador de textos. El trabajo de Marshall pone de relieve el potencial de los programas históricos para operar bajo estándares contemporáneos, sin depender de capas intermedias ni de compatibilidad forzada.

Manos de una persona escribiendo en un teclado negro. Se observa un monitor con código, una lámpara de escritorio, una taza y una planta junto a una ventana.
Justin Marshall adaptó el clásico procesador de textos para arquitecturas x64. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una solución ligera frente al software actual

La versión adaptada de Word for Windows 1.1a ofrece una experiencia minimalista y exenta de funciones añadidas que hoy suelen saturar los editores de texto. El programa prescinde por completo de inteligencia artificial y otras herramientas modernas, lo que lo convierte en una alternativa atractiva para quienes buscan eficiencia y rapidez.

Aunque algunos usuarios expresaron en foros y redes sociales su interés por contar con un procesador de textos tan liviano, la posibilidad de instalar esta versión adaptada está restringida. Marshall aclaró que los archivos históricos mantienen los avisos de derechos de autor originales de Microsoft y de terceros, lo que impide distribuir paquetes de instalación o compartir copias listas para usar en la web.

Requisitos técnicos y limitaciones legales

Para quienes desean experimentar con el programa, la única vía es compilar el código fuente siguiendo las instrucciones disponibles en GitHub. El procedimiento demanda un nivel técnico considerable y requiere contar con Visual Studio 2022, el SDK de Windows 11 (o 10), CMake 3.25 o superior y PowerShell.

La versión de 1990 de Microsoft Word ocupa menos de 1 MB de memoria RAM en Windows 11. (Europa Press)
La versión de 1990 de Microsoft Word ocupa menos de 1 MB de memoria RAM en Windows 11. (Europa Press)

Esta barrera técnica limita el acceso a usuarios con conocimientos avanzados, aunque el proyecto ha generado interés tanto por su valor nostálgico como por la demostración de eficiencia.

La restricción legal sobre la distribución del software obedece a la presencia de licencias de copyright vigentes, tanto de Microsoft como de otros proveedores de componentes originales. Esta situación impide el uso comercial y la entrega de versiones listas para instalar, según explicó Marshall en la documentación del proyecto.

Reacciones en la comunidad tecnológica

La iniciativa fue recibida con comentarios positivos en plataformas como Reddit. Un usuario resumió el sentir general al escribir: “No todos los héroes llevan capa”.

El interés por el software retro creció en comunidades tecnológicas y foros en línea. (Europa Press)
El interés por el software retro creció en comunidades tecnológicas y foros en línea. (Europa Press)

Otro participante aportó una comparación relevante al señalar: “Microsoft Office 97 se instala y funciona en Windows 11 sin inconvenientes. Llevo años usándolo solo por diversión”. No obstante, advirtió que emplear versiones tan antiguas implica serias desventajas en formatos de archivo y, sobre todo, en seguridad, por la ausencia de parches frente a vulnerabilidades actuales.

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