Los chips Neuralink de Elon Musk permiten manejar sillas de ruedas usando solo el cerebro

La empresa emplea más de 1.000 electrodos en hilos ultrafinos para captar la intención de movimiento

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El video muestra a Alex, un participante del estudio Neuralink, mientras interactúa con una interfaz cerebro-computadora. Se observa cómo controla su silla de ruedas usando solo el pensamiento. Crédito: Neuralink

Una persona con parálisis puede controlar el movimiento de una silla de ruedas motorizada únicamente con su actividad cerebral gracias a un chip desarrollado por Neuralink. La compañía, fundada por Elon Musk en 2016, presentó el nuevo avance de su ensayo clínico PRIME en un video publicado el 24 de julio.

En el registro, participantes con parálisis lograron dirigir y ajustar sillas de ruedas mediante señales neuronales, prescindiendo por completo de controles manuales.

El sistema se basa en el implante cerebral N1, que se coloca en la corteza motora, el área responsable de planificar los movimientos voluntarios del cuerpo. El chip mide aproximadamente 23 milímetros de diámetro, similar a una moneda de un cuarto de dólar estadounidense. Su función permite a los usuarios avanzar, retroceder, girar y modificar la posición del asiento de la silla, todo a partir de su voluntad.

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Neuralink Corp. puntualizó que este avance representa un paso importante en la aplicación de interfaces cerebro-computadora a la vida cotidiana de personas con movilidad reducida. “Hemos explorado cómo los participantes del ensayo pueden controlar una silla de ruedas motorizada con la mente”, señaló la empresa en el comunicado.

Neuralink - silla de ruedas
El implante N1 de Neuralink permite mover una silla de ruedas mediante señales cerebrales. (Neuralink/YouTube)

Cómo funciona el control telepático

El implante N1 contiene 1.024 electrodos distribuidos en más de 100 hilos ultrafinos, cada uno más delgado que un cabello humano. Estos hilos se insertan en el cerebro mediante un robot quirúrgico especializado, diseñado para minimizar posibles daños en el tejido cerebral.

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Aunque los pacientes no pueden mover sus extremidades, las neuronas relacionadas con el movimiento siguen generando señales eléctricas. El chip registra esa actividad en tiempo real y un modelo de aprendizaje automático la traduce en órdenes digitales.

El sistema interpreta esas señales para mover un cursor virtual en la pantalla de una computadora. Ese cursor, a su vez, se traduce en instrucciones que la silla de ruedas reconoce como comandos de movimiento. El usuario puede avanzar, retroceder, girar o modificar la posición del asiento simplemente al imaginar la acción. Durante las pruebas, los participantes navegaron por pasillos internos y caminos exteriores guiándose mediante una cámara instalada en la silla.

Chip de Neuralink logra devolverle el habla a un hombre con ELA.
El sistema traduce la actividad cerebral en comandos que la silla de ruedas reconoce al instante.

Seguridad y control en el uso

Para aumentar la seguridad, el sistema está diseñado de modo que el cursor virtual regresa automáticamente a una posición central si el usuario relaja la concentración, lo que provoca que la silla desacelere y se detenga gradualmente. Esto previene desplazamientos no deseados si la persona pierde atención.

La interfaz permite que el movimiento del cursor determine la dirección y velocidad de la silla: “Mover el cursor hacia arriba desplaza la silla hacia adelante; hacia abajo, la hace retroceder; a la izquierda y derecha, dirige el giro”, explicó Neuralink Corp.. Cuanto más aleja el usuario el cursor del centro, mayor es la velocidad alcanzada.

Estado de avance y proyección futura

El video difundido corresponde al estudio PRIME, iniciado en enero de 2024. Noland Arbaugh fue el primer paciente humano en recibir el implante Telepathy de la compañía. Hasta el 22 de junio, la empresa informó que 26 personas en el mundo habían recibido el chip N1.

Neuralink
Participantes del ensayo PRIME dirigieron sillas de ruedas sin emplear controles manuales. (Neuralink/YouTube)

Reportes anteriores indicaron que, a principios de año, existían 21 pacientes implantados en cuatro países y que una investigación paralela en el Reino Unido, denominada GB PRIME, sumaba siete pacientes en mayo de 2026.

Neuralink Corp. subrayó que, pese al progreso, el dispositivo todavía se considera experimental. El chip N1 no cuenta con aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, y la empresa remarcó que se requieren más pruebas antes de avanzar hacia una eventual comercialización.

La demostración reciente otorga un panorama sobre las posibilidades que ofrecen las interfaces cerebro-computadora en el ámbito de la rehabilitación y asistencia. Para personas con parálisis, tecnologías como las desarrolladas por Neuralink Corp. podrían representar una alternativa para recuperar independencia en su movilidad, aunque todavía se encuentran bajo investigación y evaluación regulatoria.

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