Si el internet funciona lento en tu computador quizás no sea el internet: son las herramientas de IA

Equipos con menos de 16 GB de RAM son los que más sufren al usar este tipo de funciones

Guardar
Google icon
Hombre con suéter gris, manos en la cara y expresión de preocupación, frente a un laptop que muestra 'Actualizando... 12%', en un escritorio con papeles y una taza.
El uso de inteligencia artificial en laptops exige mayor capacidad de procesamiento, memoria RAM y almacenamiento de última generación. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Si tu laptop se pone lenta al abrir Copilot, aplicar filtros de inteligencia artificial en videollamadas o generar imágenes, no se trata de un fallo de internet ni de una simple percepción. Las nuevas herramientas de IA están exigiendo mucho más a los equipos que hace pocos años funcionaban sin problemas. Este fenómeno responde a una transformación profunda en la forma en que se usan las computadoras y en las demandas del software actual.

Las aplicaciones basadas en inteligencia artificial han cambiado la rutina de millones de usuarios. Antes, una laptop se usaba sobre todo para navegar y redactar documentos. Ahora, muchas personas combinan videollamadas, herramientas colaborativas y funciones avanzadas de IA en simultáneo, llevando a los dispositivos más antiguos o básicos a sus límites.

PUBLICIDAD

Por qué la IA ralentiza tu portátil

Cada vez más programas procesan funciones directamente en el equipo en lugar de depender de la nube. El objetivo de este cambio es ofrecer respuestas más inmediatas, mayor privacidad y reducir la dependencia de una buena conexión a internet. Sin embargo, este avance viene acompañado de exigencias técnicas que muchos portátiles en uso no pueden cumplir.

Las herramientas de IA consumen muchos más recursos que el software tradicional. La memoria RAM y el procesador se ven sobrecargados, el ventilador opera continuamente y la batería dura menos tiempo. Cuando el sistema detecta una temperatura demasiado alta, reduce automáticamente la potencia para evitar daños, lo que se traduce en una experiencia más lenta.

PUBLICIDAD

Las aplicaciones modernas de inteligencia artificial procesan muchas funciones localmente para ofrecer respuestas rápidas y mayor privacidad al usuario.
Las aplicaciones modernas de inteligencia artificial procesan muchas funciones localmente para ofrecer respuestas rápidas y mayor privacidad al usuario.

El problema se nota especialmente en laptops con varios años de antigüedad o especificaciones básicas. Las aplicaciones como asistentes virtuales, generación de imágenes, traducción automática y filtros inteligentes en videollamadas requieren una capacidad de procesamiento mayor a la que suelen ofrecer los equipos más antiguos.

Las cifras acompañan este cambio. Según la consultora Gartner, para finales de 2026 más de la mitad de las computadoras vendidas en el mundo serán “AI PCs”. Esto significa que la industria ya está avanzando hacia dispositivos preparados para operar inteligencia artificial de forma local.

Cómo la IA impacta el rendimiento del PC

La inteligencia artificial exige más potencia porque ahora ejecuta tareas directamente en la laptop, no en servidores externos. Este salto tecnológico implica que cada función inteligente —desde un asistente virtual hasta la generación de imágenes— utiliza memoria RAM intensivamente, fuerza el procesador y eleva la temperatura interna.

Cuando la memoria RAM es insuficiente, el sistema recurre a almacenamiento temporal más lento, afectando el rendimiento general y provocando ralentizaciones al abrir múltiples pestañas, usar herramientas colaborativas o participar en videollamadas inteligentes. Actualmente, los 16 GB de RAM se convierten en el estándar recomendado para trabajar cómodamente con IA. En cambio, equipos con 8 GB o menos presentan cada vez más dificultades.

Equipos con menos de 16 GB de RAM experimentan dificultades con IA, mientras que los 16 GB se consolidan como el nuevo estándar recomendado. (REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Foto de archivo)
Equipos con menos de 16 GB de RAM experimentan dificultades con IA, mientras que los 16 GB se consolidan como el nuevo estándar recomendado. (REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Foto de archivo)

El tipo de almacenamiento también marca la diferencia. Muchas laptops antiguas usan discos duros mecánicos (HDD), mucho más lentos que las unidades de estado sólido (SSD) modernas. Un SSD acelera el arranque, la apertura de programas y permite que las aplicaciones de IA sean más ágiles y respondan mejor.

La batería es otro factor clave. Una batería degradada limita el rendimiento, ya que el sistema reduce la velocidad del procesador para ahorrar energía y evitar apagados inesperados. Esto impacta especialmente en tareas exigentes como la edición de video o el uso de generadores de imágenes y asistentes con IA.

Por último, el calor es uno de los grandes enemigos del rendimiento. Cuando el equipo se sobrecalienta, automáticamente baja la potencia para proteger los componentes internos, lo que genera lentitud y caídas de velocidad.

Diferencias clave de las “AI PCs” frente a laptops tradicionales

Las computadoras más nuevas, denominadas “AI PCs”, incorporan avances pensados para el procesamiento local de inteligencia artificial. El componente principal es la NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal), un chip especializado que asume las tareas de IA sin sobrecargar el procesador principal.

La velocidad de un SSD moderno frente a un HDD tradicional es clave para el arranque veloz y la fluidez de las aplicaciones de inteligencia artificial. (REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo)
La velocidad de un SSD moderno frente a un HDD tradicional es clave para el arranque veloz y la fluidez de las aplicaciones de inteligencia artificial. (REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo)

Gracias a la NPU, las AI PCs pueden ejecutar funciones inteligentes consumiendo menos energía, generando menos calor y manteniendo una mayor fluidez. Las laptops más potentes del mercado actual, conocidas como Copilot+, requieren una capacidad mínima de 40 TOPS (40 billones de operaciones por segundo) para ejecutar herramientas de IA con rendimiento óptimo.

Otro cambio es el aumento de la memoria RAM. Lo que antes era suficiente —8 GB— ahora resulta escaso. Los fabricantes están apostando por los 16 GB como nuevo estándar para garantizar fluidez, especialmente con el uso simultáneo de varias herramientas exigentes.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD