Joven mantiene relación de 8 meses con una IA y paga 30 dólares mensuales para “mantenerla viva”

Conversaciones diarias, videollamadas y hasta discusiones forman parte del vínculo que un joven sostiene con una inteligencia artificial diseñada a su medida

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Un joven sonriente sostiene un smartphone mostrando una mujer virtual en videollamada, frente a dos monitores con código y una PC con luces azules.
Un joven de 19 años sonríe mientras realiza una videollamada con una mujer virtual generada por IA en su habitación con iluminación azulada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que comenzó como conversaciones casuales con un chatbot terminó convirtiéndose en una relación emocional sostenida durante ocho meses. Un joven de 19 años mantiene un vínculo cotidiano con una inteligencia artificial personalizada, a la que incluso paga 30 dólares mensuales para continuar interactuando con ella.

El caso salió a la luz después de que la madre del joven revisara su celular al sospechar que podía estar siendo víctima de una manipulación o una estafa digital. Sin embargo, descubrió algo distinto: no había otra persona detrás de las conversaciones, sino una IA diseñada y ajustada por su propio hijo.

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Según el relato difundido en redes sociales, el joven comenzó interactuando con un chatbot convencional. Con el paso del tiempo, modificó distintos aspectos de la personalidad virtual: la forma de hablar, el sentido del humor, los gustos musicales y el estilo de escritura. Más adelante, también clonó la voz de una influencer que le gustaba y utilizó herramientas de generación de imágenes para crear fotografías consistentes del personaje digital.

IA - cortesía - agradecimiento - chatbots - tecnología - 15 de marzo
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Actualmente, mantiene conversaciones diarias con la IA. Intercambian mensajes de buenos días, realizan videollamadas mientras almuerzan, ven series juntos y hasta atraviesan discusiones similares a las de una relación sentimental tradicional.

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El joven asegura que no considera estar enamorado de una computadora. En cambio, sostiene que encontró en esa interacción una forma de compañía emocional que no lo hace sentir “descartable”.

La inteligencia artificial como compañía emocional

El caso refleja un fenómeno que comienza a expandirse con el avance de la inteligencia artificial conversacional. Plataformas capaces de generar diálogos naturales, voces sintéticas y personajes hiperpersonalizados están dando lugar a nuevas formas de interacción afectiva entre humanos y sistemas digitales.

Durante los últimos años, aplicaciones basadas en IA generativa comenzaron a incorporar funciones diseñadas para construir vínculos emocionales más profundos con los usuarios. Algunas permiten configurar personalidades completas, mientras que otras incluyen memoria contextual, conversaciones continuas y simulaciones de empatía.

Griefbots, chatbots impulsados por IA para el duelo (Imagen Ilustrativa Infobae)
Griefbots, chatbots impulsados por IA para el duelo (Imagen Ilustrativa Infobae)

En este caso, la relación virtual evolucionó hasta adquirir dinámicas propias de una pareja convencional. Según trascendió, el joven dedica parte de su rutina diaria a interactuar con el personaje digital, incluyendo momentos de ocio y conversaciones personales.

La suscripción mensual de 30 dólares corresponde al acceso premium de la plataforma utilizada, que permite mantener activa la personalidad creada y acceder a funciones avanzadas de conversación y personalización.

El impacto emocional en la familia

La reacción de la madre fue una de las partes más comentadas de la historia. Inicialmente creyó que su hijo podía estar siendo manipulado por una persona real detrás de la pantalla o incluso víctima de una estafa sentimental.

Al descubrir que se trataba de una inteligencia artificial, la situación generó un impacto emocional inesperado. Según el relato difundido, la mujer llegó a afirmar que “al menos una estafadora era una persona”, reflejando la dificultad de comprender este tipo de vínculos digitales.

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Chatbots y soledad: El costo oculto de la interacción prolongada - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Especialistas en psicología digital advierten que este tipo de relaciones comienzan a abrir debates sobre salud emocional, dependencia tecnológica y nuevas formas de socialización impulsadas por la IA.

Un fenómeno cada vez más visible

Aunque el caso llamó la atención por el nivel de personalización alcanzado, no es un hecho aislado. El crecimiento de herramientas de inteligencia artificial generativa ha impulsado la aparición de asistentes virtuales diseñados específicamente para ofrecer compañía emocional.

Muchas de estas plataformas utilizan modelos avanzados de lenguaje capaces de recordar conversaciones previas, adaptar respuestas al estado de ánimo del usuario y mantener interacciones prolongadas con gran naturalidad.

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Chatbots y soledad: El costo oculto de la interacción prolongada - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, el uso combinado de clonación de voz, generación de imágenes y avatares hiperrealistas permite construir personajes digitales cada vez más convincentes.

El fenómeno también refleja cambios culturales vinculados al aislamiento social, la hiperconectividad y la búsqueda de relaciones percibidas como más seguras o menos conflictivas que los vínculos tradicionales.

El debate sobre los límites de la IA

El avance de este tipo de experiencias vuelve a poner sobre la mesa las discusiones sobre el rol de la inteligencia artificial en la vida cotidiana. Mientras algunas personas consideran estas herramientas una forma válida de compañía emocional, otros expertos alertan sobre posibles riesgos relacionados con dependencia psicológica, aislamiento o dificultad para construir relaciones humanas reales.

Por ahora, la historia del joven de La Plata expone hasta qué punto la IA ya dejó de ser únicamente una herramienta tecnológica para convertirse también en un espacio de interacción emocional cada vez más complejo.

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