El nuevo control de Sony permitiría apretar, girar y deformar los botones

La compañía trabaja en un mando de superficie deformable que contaría con un material flexible

Guardar
Sony desarrolla un prototipo de mando con controles deformables que permite acciones físicas inéditas en videojuegos. (SONY)
Sony desarrolla un prototipo de mando con controles deformables que permite acciones físicas inéditas en videojuegos. (SONY)

Sony ha sorprendido con el diseño de un prototipo de mando con controles deformables. Este concepto, recogido en una patente solicitada en 2022 y publicada a finales de marzo, apunta a transformar la experiencia de los videojuegos al permitir que los jugadores aprieten, tiren, giren y modifiquen físicamente los controles del dispositivo, acercando la jugabilidad a una dimensión táctil inédita.

La idea central de Sony gira en torno a un “dispositivo de manipulación capaz de transmitir sensaciones táctiles similares a la presión”, según se detalla en la documentación presentada. El mando incorpora botones, teclas direccionales y una palanca de control, todos diseñados para deformarse o responder a la fuerza aplicada por el usuario.

El objetivo es que cada acción física tenga una consecuencia inmediata y reconocible dentro del juego, reforzando el vínculo entre lo que ocurre en pantalla y lo que se siente en las manos.

Cómo sería el mando deformable de Sony

El prototipo presentado por Sony integra una estructura en cuadrícula, formada por múltiples ejes de enlace y mecanismos nodales. Estos componentes trabajan en conjunto para permitir que los controles se doblen, estiren, hundan, retuerzan y deformen de diversas maneras. Toda esta matriz de elementos se recubre con un material flexible, similar a un tejido, que facilita la manipulación y proporciona una sensación táctil única.

Vista desde atrás de un hombre sentado en un sofá, jugando con un controlador blanco de PlayStation 5 mientras el logo de PlayStation se ve en el televisor.
El mando deformable integra una estructura en cuadrícula recubierta de material flexible para optimizar la experiencia táctil del usuario.(Imagen Ilustrativa Infobae)

La patente describe que el mando es “de un tamaño tal que sus extremos opuestos pueden ser sujetados por el usuario con ambas manos”, lo que sugiere un diseño ergonómico y adaptable a diferentes estilos de juego. Además, se contempla la posibilidad de que el dispositivo esté cubierto en su totalidad por una funda de tela, aumentando la comodidad y la sensación de interacción directa con el objeto virtual.

Este diseño se aleja de los mandos tradicionales, que limitan la interacción física a pulsar botones o mover palancas. En cambio, Sony propone un sistema donde el usuario puede presionar, girar, levantar y contraer distintas partes del mando, introduciendo nuevas capas de inmersión y permitiendo una comunicación más rica entre la persona y el videojuego.

Cómo sería el funcionamiento de este mando

La innovación de Sony no se limita solo a la mecánica de los controles. El mando está diseñado para emitir señales a una consola o a un ordenador en función de las modificaciones que el jugador realice sobre él. Esto significa que cada gesto, presión, giro o estiramiento se traduce en una acción específica dentro del entorno digital, adaptándose a las necesidades del juego y a la creatividad de los desarrolladores.

Según lo expuesto en la patente, los sensores internos detectan los cambios en la forma y transmiten información precisa al equipo informático correspondiente. De este modo, el mando puede simular sensaciones como fuerza, peso, impacto o vibraciones, llevando a los jugadores a percibir el juego de una forma mucho más realista y envolvente.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
A diferencia de los mandos tradicionales, el prototipo de Sony ofrece nuevas capas de inmersión táctil al admitir múltiples gestos físicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sony ha proporcionado algunas aplicaciones prácticas para ilustrar el potencial de este mando. Uno de los ejemplos más llamativos es la simulación de un volcán: el jugador puede pellizcar el mecanismo para crear la montaña y luego retorcerlo para desencadenar la erupción, lo que genera una vibración en el mando que refuerza la sensación de realismo.

Además de este caso, se mencionan otros usos como saltar, emular pisadas, provocar terremotos o disparar. Cada acción física sobre el mando tiene una correspondencia directa en la pantalla, dotando de mayor profundidad y variedad a la jugabilidad.

El objetivo de Sony con este tipo de controles es ofrecer a los usuarios una experiencia inmersiva que supere lo que actualmente pueden lograr los sistemas hápticos convencionales, como el DualSense de PlayStation 5.

Entre los ejemplos prácticos destacan la simulación de erupciones volcánicas y terremotos, donde las acciones físicas del usuario generan efectos realistas. (REUTERS/Claudia Greco/File Photo)
Entre los ejemplos prácticos destacan la simulación de erupciones volcánicas y terremotos, donde las acciones físicas del usuario generan efectos realistas. (REUTERS/Claudia Greco/File Photo)

La compañía sostiene que el gaming ha evolucionado hasta el punto en que se necesita “poder expresar una variedad de emociones” a través de la manipulación física de los dispositivos, algo que los mandos actuales no alcanzan plenamente.

A pesar del entusiasmo que despierta la idea, por ahora se trata de una patente y, como ocurre con muchas innovaciones registradas por las grandes tecnológicas, esto no garantiza que el producto llegue a fabricarse o a comercializarse.