Robots humanoides ya trabajan 8 horas seguidas en fábricas: así están cambiando la industria

La automatización avanza con máquinas capaces de adaptarse en tiempo real a la producción

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Robots humanoides Genie G2, ya completan 8 horas de trabajo
Robots humanoides Genie G2, ya completan 8 horas de trabajo. (Xinhua)

Cuatro robots humanoides completaron un turno de ocho horas en una línea de ensamblaje real de tabletas, en una demostración que evidencia el avance de la inteligencia artificial integrada en procesos industriales. Las máquinas realizaron tareas de inspección de calidad con altos niveles de precisión, consolidando un paso clave hacia su incorporación en entornos de producción masiva.

Durante la jornada, los robots operaron en una línea activa que exige movimientos finos y decisiones rápidas. Equipados con sistemas de percepción visual y control de fuerza, lograron identificar, recoger y clasificar componentes en tiempo real, replicando funciones que tradicionalmente dependen de trabajadores humanos.

El modelo protagonista de esta prueba fue el Genie G2, desarrollado por la empresa AgiBot. Este robot fue capaz de manipular materiales en una cinta transportadora, colocarlos en cajas de prueba y separar aquellos con defectos para su revisión manual. Todo ello en ciclos de entre 18 y 20 segundos por operación.

El robot humanoide Genie G2 puede ser aprovechado por fábricas
El robot humanoide Genie G2 puede ser aprovechado por fábricas. (AgiBot)

Precisión y adaptación en tiempo real

Uno de los aspectos más relevantes de este avance es la capacidad de los robots para adaptarse a cambios en el entorno sin intervención humana. Según los datos de la prueba, el sistema puede corregir desviaciones de hasta un centímetro y responder a alteraciones dinámicas en la línea de producción.

Además, los robots lograron calibrar su entorno en apenas cinco minutos al enfrentarse a distintos modelos de producto, lo que reduce significativamente los tiempos de ajuste en comparación con sistemas tradicionales. En contextos industriales, estos procesos pueden tomar horas o incluso días.

En términos de rendimiento, el Genie G2 alcanzó una capacidad de procesamiento de hasta 310 unidades por hora, con una tasa de acierto superior al 99,9%. Estas cifras lo sitúan en niveles comparables a los de operarios humanos en tareas específicas de precisión.

El robot humanoide Genie G2 puede ser aprovechado por fábricas
El robot humanoide Genie G2 pasa de las pruebas de laboratorio a las fábricas de producción. (AgiBot)

De pruebas controladas a producción real

A diferencia de otras demostraciones tecnológicas, esta prueba se realizó en una línea de producción activa, lo que implica condiciones reales de trabajo, incluyendo variaciones en los productos y ritmos de operación constantes.

Este despliegue marca una transición importante: los robots humanoides dejan de ser prototipos de laboratorio para integrarse en procesos productivos concretos. En lugar de limitarse a tareas repetitivas o de carga, ahora pueden ejecutar operaciones delicadas que requieren coordinación y toma de decisiones.

Según los responsables del proyecto, el robot ya acumula más de 140 horas de funcionamiento continuo en entornos de producción, lo que refuerza su viabilidad para aplicaciones industriales.

Los robots humanoides vienen aprendiendo a través de inteligencia artificial funciones que antes se creían imposibles.  REUTERS/Go Nakamura
Los robots humanoides vienen aprendiendo a través de inteligencia artificial funciones que antes se creían imposibles. REUTERS/Go Nakamura

Expansión prevista en múltiples sectores

Tras los resultados obtenidos, se prevé una ampliación del uso de estos robots en líneas de producción de mayor escala. La empresa planea desplegar hasta 100 unidades en los próximos meses, con el objetivo de integrar esta tecnología en procesos de fabricación masiva.

El potencial de aplicación no se limita a la electrónica de consumo. Sectores como la automoción, los semiconductores y la energía también podrían beneficiarse de este tipo de automatización avanzada, especialmente en tareas que requieren precisión y adaptabilidad.

El rápido retorno de la inversión es uno de los factores que impulsa su adopción. La combinación de velocidad, precisión y capacidad de aprendizaje permite optimizar procesos sin necesidad de rediseñar completamente las líneas de producción.

Díptico muestra al robot humanoide UBTECH Walker S2 levantando una caja en un almacén y luego de pie junto a una estación de carga UBTECH
Los robots humanoides vienen siendo entrenados para realizar distintos trabajos físicos. (UBTECH Robotics)

Un cambio en el rol de la automatización

La incorporación de robots humanoides a tareas complejas redefine el papel de la automatización en la industria. Mientras que los sistemas tradicionales estaban diseñados para funciones específicas y repetitivas, estos nuevos modelos pueden adaptarse a distintos escenarios con mayor flexibilidad.

Este avance abre la puerta a un modelo de producción más dinámico, donde la inteligencia artificial no solo ejecuta instrucciones, sino que también interpreta el entorno y ajusta su comportamiento en tiempo real.

Con estos desarrollos, la industria da un paso hacia una nueva etapa en la que humanos y máquinas comparten tareas en niveles cada vez más sofisticados, transformando la forma en que se conciben las líneas de producción modernas.