4 hábitos que dañan toda tu lavadora sin que te des cuenta y su vida útil

El mal uso cotidiano y la falta de mantenimiento adecuado pueden provocar averías graves en la lavadora y generar gastos inesperados en el hogar

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Una mano saca una camiseta blanca de algodón, ligeramente húmeda, de una lavadora de carga frontal. El tambor de acero inoxidable tiene gotas de agua.
Adoptar hábitos correctos en el cuidado de la lavadora ayuda a prolongar su vida útil y garantiza un funcionamiento eficiente del electrodoméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso cotidiano de la lavadora facilita las tareas domésticas, pero pequeños descuidos pueden provocar averías irreversibles y costosas.

Según expertos en mantenimiento y fabricantes como Whirlpool, la mayoría de los fallos se relaciona con hábitos frecuentes que pasan desapercibidos en el hogar.

1. Exceso de agua y falta de protección en los controles

Uno de los errores más comunes es permitir el contacto constante del agua con la superficie y los paneles de mando de la lavadora. Los especialistas advierten que la humedad, especialmente en la zona de botones y controles, favorece el deterioro de los circuitos electrónicos internos. Para evitar este problema, los técnicos recomiendan secar bien la superficie tras cada uso y drenar por completo el aparato, según recomendaciones recogidas por fabricantes y distribuidores consultados.

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Una mujer de cabello rizado y suéter marrón se inclina para ajustar un ciclo en una lavadora plateada; botellas de detergente y una cesta de ropa están cerca.
El exceso de ropa en cada carga afecta el funcionamiento y acelera el desgaste del motor de la lavadora. (Imagen Ilustrativa Infobae)

2. Objetos olvidados en los bolsillos: un riesgo silencioso

El descuido al revisar los bolsillos de la ropa antes de cargar la lavadora es una de las principales causas de fallos. Monedas, papeles y pequeños objetos pueden atascar los filtros o dañar el tambor, lo que genera averías difíciles de reparar. Técnicos y casas de electrodomésticos, como Homecenter, sugieren realizar una inspección rápida antes de cada lavado para evitar que estos elementos comprometan el funcionamiento del equipo.

3. Uso de detergentes inadecuados y residuos acumulados

La elección del detergente influye directamente en el rendimiento y la durabilidad de la lavadora. Utilizar productos de baja calidad, o en cantidades excesivas, puede dejar residuos en el tambor y las mangueras, afectando la eficiencia del ciclo y facilitando la acumulación de suciedad.

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Las marcas reconocidas y las fórmulas recomendadas en el manual del fabricante son las alternativas más seguras. Además, la limpieza regular del interior, usando una mezcla de blanqueador y detergente, permite eliminar restos de sarro y mantener el aparato en condiciones óptimas.

Mujer joven arrodillada ajusta el dial de una lavadora blanca de carga frontal, con un cesto de ropa en el suelo y estantes con productos.
Objetos olvidados en los bolsillos pueden atascar filtros y dañar el tambor del electrodoméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

4. Mangueras descuidadas y sobrecarga de prendas

Las mangueras desempeñan un papel clave en la seguridad y eficiencia del electrodoméstico. Es fundamental revisarlas periódicamente para detectar fisuras o dobleces que puedan causar fugas. Los fabricantes sugieren reemplazarlas cada tres años para minimizar el riesgo de accidentes. Por su parte, la sobrecarga de ropa es otro de los hábitos perjudiciales: sobrepasar la capacidad recomendada impide la circulación adecuada del agua y reduce la eficacia del lavado, lo que puede sobrecargar el motor y provocar fallas prematuras.

Consejos prácticos para prolongar la vida útil

El mantenimiento exterior debe hacerse con el equipo desconectado y usando un paño suave y húmedo para proteger la carcasa y los controles. Los especialistas también recomiendan ventilar el tambor dejando la puerta abierta durante algunos minutos tras cada uso, lo que previene la humedad y los olores desagradables.

Retirar y limpiar el filtro de motas tras cada lavado evita obstrucciones y problemas de drenaje. Además, durante periodos de inactividad, es preferible cerrar la llave de paso del agua y desconectar la lavadora para reducir riesgos de cortocircuitos o filtraciones inesperadas.

Primer plano de manos con guantes azules limpiando el tambor de acero inoxidable de una lavadora blanca con un cepillo, visible espuma y suciedad.
La falta de limpieza interna favorece la acumulación de residuos y reduce la eficiencia del lavado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Realizar de forma periódica un ciclo de lavado con el tambor vacío, en el programa de algodón, ayuda a eliminar restos de detergente y sarro acumulados, garantizando un funcionamiento eficiente.

La lavadora se ha transformado en un electrodoméstico esencial en la vida moderna. Las reparaciones, especialmente en componentes electrónicos, pueden superar con facilidad el valor de un equipo nuevo. Por ello, fabricantes y especialistas insisten en la importancia del mantenimiento regular y la adopción de hábitos responsables. Aplicar estos consejos reduce el riesgo de averías, alarga la vida útil del aparato y contribuye a lograr un ahorro sustancial en el hogar.

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