SpaceX se enfrenta por USD 100 millones del Pentágono para diseñar enjambres de drones controlados por voz

El concurso, que se desarrollará por fases, comienza con el desarrollo de software y progresará hacia pruebas reales y escenarios de uso avanzado

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SpaceX es una empresa aeroespacial
SpaceX es una empresa aeroespacial dedicada a reducir los costes del transporte espacial mediante la reutilización de cohetes. REUTERS/Dado Ruvic

SpaceX y su subsidiaria xAI han sido seleccionadas para competir en un concurso del Pentágono que busca el desarrollo de tecnología de enjambres de drones autónomos capaces de ser controlados mediante comandos de voz.

Según Bloomberg, este desafío, valorado en USD 100 millones y gestionado con alto secretismo, marca un nuevo capítulo en la relación de las empresas de Elon Musk con la industria de la defensa estadounidense y la IA aplicada al ámbito militar.

Concurso del Pentágono: innovación en drones autónomos y control por voz

La convocatoria, de seis meses de duración, fue lanzada por la Unidad de Innovación de Defensa junto con el Grupo de Guerra Autónoma de Defensa, y persigue que los participantes desarrollen software capaz de coordinar enjambres de drones en distintos entornos, tanto marítimos como aéreos.

xAI no es la única
xAI no es la única firma de IA colaborando con el Pentágono; OpenAI también respalda un proyecto de Applied Intuition. (Foto AP/Alex Brandon, Filme)

El objetivo es traducir órdenes verbales en instrucciones digitales precisas, permitiendo que un solo operador controle simultáneamente múltiples drones que actúan de manera autónoma en busca de objetivos.

El concurso, que se desarrollará por fases, comienza con el desarrollo de software y progresará hacia pruebas reales y escenarios de uso avanzado. Un funcionario de defensa ha señalado que estas aeronaves no tripuladas se utilizarán con fines ofensivos, afirmando que la interacción hombre-máquina tendrá un impacto directo en la letalidad y la eficacia de estos sistemas.

xAI y SpaceX: nuevos contratos, fusión y desafíos éticos

xAI, la firma de inteligencia artificial de Musk, está reforzando su equipo técnico con ingenieros especializados en proyectos de defensa, buscando perfiles con habilitación de seguridad estadounidense en niveles “secreto” o “alto secreto”.

SpaceX y su subsidiaria xAI
SpaceX y su subsidiaria xAI han sido seleccionadas para competir en un concurso del Pentágono. REUTERS/Dado Ruvic

La empresa ya firmó contratos previos con el Pentágono, incluyendo la integración del chatbot Grok en sitios gubernamentales y un acuerdo de 200 millones de dólares para incorporar IA en sistemas militares.

Por su parte, SpaceX ha sido históricamente un contratista relevante en el sector, aunque tradicionalmente enfocado en cohetes reutilizables, satélites de comunicaciones y lanzamientos espaciales sensibles para el Pentágono.

La reciente fusión entre SpaceX y xAI, valorada en 1,25 billones de dólares, busca formar el motor de innovación verticalmente integrado más ambicioso de la Tierra y de fuera de ella, abarcando desde IA y cohetes hasta comunicaciones y libertad de expresión en tiempo real.

Elon Musk es un empresario,
Elon Musk es un empresario, inversor, activista político conservador​​ y magnate.​ REUTERS/Dado Ruvic

Controversias y antecedentes: armas autónomas y debates éticos

La incursión de Musk en el desarrollo de software para armas ofensivas supone un giro significativo, considerando su historial de advertencias sobre los peligros del armamento autónomo. En 2015, Musk firmó una carta abierta junto a expertos en IA y robótica que alertaba sobre los riesgos de sistemas capaces de seleccionar y atacar objetivos sin control humano significativo.

Sin embargo, la presión competitiva y la oportunidad de liderar la innovación en defensa han llevado a SpaceX y xAI a sumarse a este concurso, donde compiten con otras grandes empresas tecnológicas y aeroespaciales.

La carrera por crear enjambres de drones inteligentes, capaces de moverse y operar en múltiples dominios bajo control por voz, supone tanto un avance estratégico como un reto ético, especialmente en un contexto de creciente escrutinio regulador y rivalidad internacional.

SpaceX desarrolla la nave Starship
SpaceX desarrolla la nave Starship para futuras misiones a la Luna y Marte. REUTERS/Dado Ruvic

El concurso del Pentágono está estructurado en cinco fases, arrancando con el desarrollo de software y progresando hacia la “concienciación y compartición de objetivos” y, finalmente, el “lanzamiento hasta la terminación” en pruebas reales.

El trabajo de SpaceX y xAI en este terreno podría marcar un antes y un después en la integración de inteligencia artificial, autonomía y control humano en sistemas militares, con implicaciones directas para la seguridad y la eficacia de futuras operaciones.

Finalmente, es pertinente señalar que SpaceX es una empresa aeroespacial dedicada a reducir los costes del transporte espacial mediante la reutilización de cohetes como el Falcon 9 y el Falcon Heavy. Además, desarrolla la nave Starship para futuras misiones a la Luna y Marte, opera la red de internet satelital Starlink y realiza misiones tripuladas a la Estación Espacial Internacional.