El celular y el frío, dos factores que al unirse hacen que dormir sea un problema

Durante épocas como el invierno, el insomnio nocturno puede ser más intenso si no se regula el uso del teléfono

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La combinación de frío y
La combinación de frío y uso del teléfono móvil altera los ritmos fisiológicos y afecta la calidad del sueño en invierno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dormir bien durante la época de frio puede resultar un desafío, y la explicación no se limita solo al clima. Un estudio reciente revela cómo la combinación de bajas temperaturas y el uso intensivo del teléfono móvil afecta negativamente el descanso nocturno, alterando tanto los ritmos fisiológicos como los hábitos tecnológicos de las personas.

Cómo el frío y el celular afectan el descanso en la noche

Durante mucho tiempo se consideró que las noches frías favorecían el sueño. Sin embargo, la evidencia apunta en otra dirección. Según un investigación de expertos de la Universidad de Berlín y Bonn, publicada en JMIR Publications, el descanso depende en gran medida del equilibrio térmico del organismo. Cuando las temperaturas son bajas, el cuerpo incrementa la tensión muscular, dificultando la relajación indispensable para conciliar el sueño.

Además, los cambios bruscos de temperatura pueden desajustar el ritmo circadiano, el reloj biológico encargado de regular los ciclos de sueño y vigilia. Esta alteración se agrava especialmente en personas con cronotipo diurno, para quienes el descanso nocturno resulta más complejo.

El frío no actúa solo. En invierno, el tiempo que se pasa en casa aumenta y, con ello, crece la tendencia a utilizar el teléfono móvil en la cama como refugio y entretenimiento. Este patrón de comportamiento ha sido identificado por especialistas como un factor clave en la perturbación del sueño, creando un “efecto acumulativo” cuando se suma al impacto del frío.

El uso intensivo del smartphone
El uso intensivo del smartphone en la cama mantiene el cerebro en estado de alerta y contribuye al insomnio nocturno en épocas de frío. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La luz azul emitida por las pantallas es solo una parte del problema. Lo realmente preocupante es cómo el uso prolongado del móvil mantiene el cerebro en estado de alerta, dificultando la transición al modo descanso.

Distintas investigaciones han demostrado que el uso nocturno del smartphone retrasa el inicio del sueño, reduce la duración total y deteriora la calidad del mismo. Se detectan más microdespertares y una mayor sensación de fatiga al despertar, situaciones que tienden a intensificarse durante los meses más fríos.

Durante el invierno, la costumbre de consultar el móvil bajo las mantas se convierte en rutina para muchas personas, lo que contribuye a un círculo vicioso de insomnio.

Estudios muestran que la exposición
Estudios muestran que la exposición prolongada a pantallas y la luz azul retrasan el inicio del sueño y provocan despertares frecuentes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo interactúan el frío y la tecnología para perjudicar el sueño

No es solo la suma de dos factores. El frío y el uso del móvil interactúan, potenciando el efecto negativo de cada uno. El frío dificulta que el cuerpo alcance el relajamiento que favorece el sueño profundo, y el móvil, a su vez, estimula la actividad cerebral.

Esta combinación —tensión física y estimulación mental— constituye el caldo de cultivo perfecto para el insomnio. Los resultados médicos muestran que, además de tardar más en dormir, las personas experimentan un descanso superficial y entrecortado.

A esto se añaden otros elementos característicos del invierno: menor actividad física, menos ventilación en los dormitorios y ventanas cerradas durante la noche. Todos estos factores, juntos, aumentan la probabilidad de sufrir insomnio, aunque habitualmente no se relacionan de forma directa ni con el frío ni con el uso del móvil.

Factores propios del invierno, como
Factores propios del invierno, como menor actividad física y ventilación insuficiente, también incrementan el riesgo de insomnio junto al uso del móvil. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consecuencias médicas y recomendaciones para minimizar los efectos al dormir

La alteración del sueño por el uso del smartphone y el frío tiene consecuencias considerables. Dormir menos de seis horas se asocia con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo, somnolencia diurna y menor eficiencia laboral. El insomnio recurrente, por otro lado, puede provocar ansiedad, depresión y otras afecciones emocionales.

Como respuesta, los especialistas recomiendan una serie de medidas para mejorar la higiene del sueño en invierno. Entre ellas destacan reducir el tiempo de exposición al móvil antes de dormir, mantener una temperatura ambiente agradable y procurar una adecuada ventilación en el dormitorio.

También sugieren aumentar la actividad física durante el día y establecer rutinas de desconexión digital, como dejar el teléfono fuera de la habitación o utilizar funciones que limiten el acceso a aplicaciones en horarios nocturnos.