La IA reduce horas de trabajo, pero jefes y empleados perciben su impacto de forma diferente

Solo el 2% de estos directivos consideran que la inteligencia artificial no aporta un ahorro de tiempo, según un estudio

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Un tercio de los directivos
Un tercio de los directivos asegura que la IA les ahorra entre 4 y 8 horas por semana. (Imagen ilustrativa Infobae)

Aunque la inteligencia artificial prometía revolucionar el mundo laboral, los datos más recientes revelan una marcada diferencia entre la visión de los directivos y la experiencia cotidiana de los empleados. La polarización en torno a la utilidad real de estas herramientas es evidente en las empresas, donde la confianza y el entusiasmo por la IA varían significativamente según el cargo.

Diferencias de percepción sobre la inteligencia artificial en el entorno laboral

Una encuesta realizada por Section a 5.000 trabajadores y directivos de empresas estadounidenses, citada por The Wall Street Journal, muestra cómo la IA está lejos de ser la solución universal que muchos esperaban.

Mientras que dos de cada tres empleados afirman que la IA no les ahorra tiempo o, en el mejor de los casos, menos de dos horas semanales, la visión de los CEOs es muy diferente: solo el 2% de estos directivos consideran que la IA no aporta un ahorro de tiempo, frente a un 40% de empleados con esa opinión.

La polarización en torno a
La polarización en torno a la utilidad real de estas herramientas es evidente en las empresas. (Imagen ilustrativa Infobae)

De hecho, un tercio de los directivos asegura que la IA les ahorra entre 4 y 8 horas por semana, otro tercio afirma que el ahorro supera las 8 horas y el resto menciona hasta 4 horas semanales. Esta diferencia de percepción genera tensiones internas y sentimientos encontrados entre los distintos niveles de la organización, con empleados que en muchos casos no volverían a utilizar la IA por iniciativa propia.

El lado menos visible de la IA en el trabajo

La encuesta y los testimonios recogidos señalan que la IA, lejos de ser infalible, a menudo genera más problemas de los que resuelve. Profesionales como Steve McGarvey, diseñador de interfaces de usuario, relatan cómo los directivos tienden a idealizar la IA, pero en la práctica los chatbots pueden ofrecer respuestas erróneas y poco útiles, sobre todo en tareas técnicas o especializadas.

Además, la sensación de ansiedad o sobrecarga es común entre los empleados, quienes declaran sentirse abrumados ante la imposición de estas herramientas. Un 40% afirma que, dado el poco ahorro real de tiempo, preferirían no volver a usar la IA.

Un tercio de los directivos
Un tercio de los directivos asegura que la IA les ahorra entre 4 y 8 horas por semana. (Imagen ilustrativa Infobae)

Por otro lado, la mayoría utiliza la IA como un sustituto del buscador tradicional, pero no para tareas más avanzadas como la generación de código o el análisis de datos, lo que limita su impacto.

La paradoja del ahorro de tiempo y la tasa de productividad

Empresas tecnológicas como Workday aportan un dato revelador: si bien el 85% de sus empleados encuestados reconocen que la IA les ahorra entre una y siete horas por semana, gran parte de ese tiempo se invierte en corregir errores generados por la propia IA o en ajustar el contenido producido automáticamente.

Esto genera una paradoja: la IA libera tiempo, pero buena parte se destina a reparar fallos, lo que reduce el beneficio neto en la productividad.

Utilizar la inteligencia artificial de
Utilizar la inteligencia artificial de manera responsable en el trabajo implica conocer sus capacidades y limitaciones. (Imagen ilustrativa Infobae)

En definitiva, la inteligencia artificial aún no cumple las expectativas de transformación total en el entorno laboral. Las diferencias de percepción entre jefes y empleados, junto con las limitaciones y el tiempo invertido en correcciones, muestran que la integración de la IA en el trabajo requiere ajustes y una evaluación realista de su impacto.

Cómo usar la inteligencia artificial de forma responsable en el trabajo

Utilizar la inteligencia artificial de manera responsable en el trabajo implica conocer sus capacidades y limitaciones. Es fundamental verificar la información generada por la IA antes de tomar decisiones importantes, así como complementar su uso con el criterio profesional y el conocimiento propio. De este modo, se evita depender ciegamente de los resultados y se reduce el margen de error en las tareas diarias.

Además, es importante proteger la privacidad y los datos confidenciales de la empresa y los clientes. No se deben ingresar a sistemas de IA información sensible o privada sin asegurarse de que la herramienta cumple con las políticas de seguridad establecidas.

Fomentar la formación continua en el equipo y promover el uso ético de la tecnología ayuda a integrar la inteligencia artificial de forma segura y provechosa en el entorno laboral.